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Es clave la norma para regular el ‘crowdfunding’

Carmen Goytre, consultora y académica, analiza la importancia de que en el país se genere el ambiente legal para que operen las plataformas de financiación para el emprendimiento con afinidad local.

Carmen Goytre, profesora de EAB Business School.

Negocios Por: Javier Acosta

Es urgente que en Colombia se consoliden las plataformas locales de crowdfunding con el fin de acercar cada vez más a los emprendedores a opciones de financiación.

Así lo plantea la profesora Carmen Goytre, experta en transformación digital y negocios, quien hizo parte del reciente recorrido que hizo por Colombia la escuela española EAE Business School. Además de analizar la evolución de Netflix como fenómeno en el mundo de los negocios, la académica y consultora analizó los desarrollos y las posibilidades del crowdfunding para quienes buscan apoyo para sus iniciativas de negocios.

Al lado de la docencia, ¿cuál es el tipo consultoría que realiza?

Además de ser profesora, tengo mi propia consultoría y ayudo a las empresas a gestionar sus modelos de negocios y a buscar financiadores.

Espero que en Colombia este lista la legislación y se desarrollen las plataformas de crowdfunding para que los emprendedores consigan financiación de otras personas que sean afines a su proyecto y que no tengan que ir a plataformas americanas, como lo hacen ahora. Yo creo que una ley sobre esto hará que haya más vitalidad de proyectos nuevos.

¿En España existe esta norma?

Sí, es del 2015, es un modelo muy reciente porque nació en Estados Unidos. Más exactamente en Silicon Valley con la crisis económica del 2007, cuando bancos e inversores dejaron de aportar dinero.

Como en ese momento apareció la tecnología y se podían hacer pagos en línea, se buscó financiación por estas plataformas que permite presentar el plan y atraer personas para que apoyen con recursos las fases iniciales del proyecto.

¿Pero ahí no es posible el retorno de la inversión?

Ellos ayudan a financiar el prototipo. Y, a cambio, cuando ya esté producido, se les entrega a un precio más barato a las personas que aportaron. Esa modalidad se llama crowdfunding de recompensa.

¿Qué otra modalidad existe?

De participación, que funciona cuando ya está el prototipo y para crecer se necesita invertir en una fábrica o un poco más de recursos.

Lo que pasa ahí es que la gente se convierte en accionista. Eso permite que personas interesadas en la tecnología y que entienden de ella puedan ser socios de esa empresa.

¿La reglamentación qué debe incluir?

Las plataformas tienen mucha responsabilidad porque, por un lado, están comunicando a los emprendedores con potenciales inversores. Puede existir el riesgo de que el proyecto sea falso o que no sea real. También puede ocurrir que el emprendedor no entregue lo que dijo. Entonces, las plataformas deben estar ahí para preselección a las personas que sean fiables.

Y, por otro lado, desde el punto de vista de los inversionistas tiene que haber una ley que les proteja, porque a veces la gente invierte en cosas que no entiende y se pueden correr riesgos.

¿Qué más habría que regular?

A lo mejor una persona no tiene ingresos muy altos y la ley la tiene que protegerla para que puede dedicar a crowdfunding un porcentaje determinado de los ingresos, porque son inversiones de riesgo.

Hay que tener en cuenta que entre las startups no son muchas las que sobreviven. Entonces, comprometer ahorros significativos en estos proyectos, si no se entiende lo que se está haciendo y se necesita el dinero, es un problema.

Hay que asegurarse de que los inversionistas entiendan lo que están haciendo. Lo normal es que los países, en su legislación, distingan entre inversionistas profesionales y no profesionales. Los reguladores saben que hay que promover las startups de una manera tal que no perjudique a los inversores. Fija un límite por inversor y por proyecto. Esa debe ser una tarea del regulador financiero.

¿De qué servirán las plataformas locales?

Se conocerán más como un medio para financiar startups. Ayuda la afinidad local y cultural. Hay temas transversales y otros propios. Eso creará mayor dinamismo en la actividad.

¿Antes de llegar al 'crowdfunding' el emprendedor tiene otros apoyos?

Bueno, se habla de que los primeros suelen venir de miembros de la familia, los amigos y los locos que creen en la iniciativa. Luego viene en la segunda fase el crowdfunding y siguen las personas que tienen patrimonio y que invierten en proyectos que les gustan. Son directivos o empresarios con conocimiento y gusto por un sector.

Además de dar dinero, ofrecen consejo, mentoría y contactos. Luego aparecen los venture capital, que son los fondos grandes, pero esa parte del crowdfunding es interesante porque el emprendedor aún no tienen credibilidad, por lo que se requiere que el inversionista esté dispuesto a aportar.

¿Existen estadísticas sobre cuántas empresas superan el 'crowdfunding'?

Normalmente 40 de cada 100 son exitosas en el mundo con este modelo. Esto quiere decir que reúnen el dinero que necesitan. Si no lo reúnen, la plataforma lo devuelve a los interesados iniciales por no llegar a la meta de recaudo.

¿Cómo saber cuál es la plataforma ideal para presentar un proyecto?

Las plataformas suelen ser de carácter generalista. Pero también pueden existir proyectos en distintos campos como el de la salud, del entretenimiento o de la tecnología, entre muchos otros. Cuando el mercado se desarrolla más se especializan muchas veces. La cuestión es investigar correctamente.