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Café Quindío y Wok, dos caras de la sostenibilidad social

Para estas empresas es posible mantener el equilibrio entre la generación de valor económico y la conciencia ambiental.

Cultivador de galanga y proveedor de Wok.

Negocios Por: Portafolio

Al revisar el funcionamiento de Café Quindío y Wok es evidente que ambas compañías son casos de éxito en cuanto a la aplicación de prácticas de sostenibilidad; respetando la vida, la dignidad de sus trabajadores, creando iniciativas de concientización sobre el consumo responsable y creciendo en la medida que sus principios se los permiten. La coherencia, dicen, es su principal valor.

Bajo el eslogan, “el café del corazón de Colombia”, la tostadora fundada hace 23 años en la ciudad de Armenia cuenta hoy en día con 17 tiendas a nivel nacional y exporta diferentes productos a Rusia, Estados Unidos, España, Reino Unido, Alemania, Emiratos Árabes, Chile y Perú.

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Por su parte, Wok, la cadena de restaurantes de comida japonesa, tailandesa, vietnamita y camboyana –que nació en la ciudad de Bogotá en 1998– actualmente cuenta con 15 sedes y 1.050 empleados en su nómina.

Aunque las dos empresas se dedican a negocios distintos, comparten la preocupación por ser consistentes entre su filosofía sostenible y la manera en la que trabajan. Lo primero, y tal vez más relevante, es la relación con los proveedores. Café Quindío consigue la materia prima a través de cultivos propios en los que contrata a personas de Armenia, una de las ciudades más afectadas por el desempleo en el país (15,9%); y además, compra el producto directamente a los caficultores y cooperativas, con quienes mantienen una relación cercana.

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“Encontramos que había ciertos cafés que obtenían un puntaje superior en la cata, y que eran el fruto del trabajo de campesinos en microcultivos, por lo que empezamos a elegirlos, les pagamos más y lanzamos líneas especiales limitadas que vendemos en nuestras tiendas”, cuenta Laura Moreno, gerente de proyectos de Café Quindío.

En cuanto a Wok, los restaurantes pasaron de importar ingredientes de un 80% al 45%. Por esto es que siempre están en la búsqueda de proveedores directos y hoy cuentan con 200, dentro de los que se destacan los productores de marañón en el departamento del Vichada, pimienta en Putumayo y pirarucú en el Caquetá.

“Esto siempre ha sido un objetivo en Wok, porque apoyamos los productos nacionales y sabemos exactamente qué compramos. Por esta razón podemos garantizar la calidad de los platos y nuestros clientes perciben el esfuerzo extra que hacemos”, comenta Simón Vieira, director de sostenibilidad de Wok.

Uno de sus proyectos bandera es defender la pesca responsable, ya que, de acuerdo con analistas, en el mundo se está pescando más de lo que la población animal es capaz de recuperar por sí sola. Motivo por el que desde hace años Wok trabaja con pescadores de Cartagena y Bahía Solano.

Otra de las prácticas que Wok y Café Quindío tienen en común es la de buscar materiales biodegradables para reducir el impacto que sus actividades económicas tienen en el entorno.

Por el lado de Café Quindío, tanto las bolsas como las cápsulas de su nueva línea de café en dicha presentación, son 100% biodegradables, compostables e impresas con tintas vegetales.

Wok, además de utilizar empaques biodegradables, le ha apostado a generar campañas para promover el consumo responsable en sus clientes, con lo que, por ejemplo, han logrado disminuir significativamente el uso de pitillos.

“Hay que buscar mecanismos que representen bajos costos y tengan alto impacto, como es el caso de la cultura. Al animar a la gente a no usar pitillo, la inversión es mínima y logramos resultados. Las personas se acostumbran y luego otros restaurantes empiezan a replicar la iniciativa” destaca Vieira.

Tanto en Wok, como en Café Quindío, los colaboradores se capacitan constantemente. En el primer caso, los empleados reciben clases que les permiten aprender y ascender, y en el segundo, se ofrecen cursos en los que se enseña todo lo relacionado con la industria. Ambas organizaciones señalan que el capital humano es prioridad.

Adriana Carolina Leal Acosta