Negocios

Valor compartido, clave en el desarrollo social

Mark Kramer dice que cada empresa puede encontrar oportunidades únicas para crear valor compartido en las regiones donde opera.

Mark Kramer

Negocios Por: Javier Acosta

La lista de ‘Empresas INspiradoras’, impulsada desde la Andi y su Fundación, con el apoyo de Portafolio, la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos (Usaid), Acdi-voca y FSG, reconoce a compañías que fortalecen su competitividad al abordar algunos de los desafíos sociales y ambientales más apremiantes de Colombia.

Mark Kramer, quien, junto con Michael Porter, desarrolló el concepto de valor compartido y es cofundador de FSG –consultora internacional–, describe el concepto de valor compartido y sienta las bases para el lanzamiento de la lista, el cual se llevará a cabo el viernes 17 de agosto en la Asamblea General de la Andi, en Cartagena. Kramer, quien es además senior fellow en la Escuela Kennedy de Gobierno, de la Universidad de Harvard, y profesor invitado del Harvard Business School, habló con Portafolio sobre este tema.

¿Qué es el valor compartido y cómo se diferencia de otros tipos de inversión social?

El valor compartido encuentra oportunidades de negocio que ayudan a superar los desafíos sociales y ambientales del mundo. No ve el rol del sector privado en la sociedad como una cuestión de responsabilidad, filantropía o buena voluntad aislada del negocio, sino reconoce que los problemas sociales afectan la rentabilidad y el éxito de las empresas y ve que estas pueden ser poderosas fuerzas de progreso.

Por mucho tiempo, las compañías y la sociedad se han enfrentado en una realidad en la que la ganancia para una es pérdida para la otra. Sin embargo, existe una inmensa sinergia entre el éxito corporativo y el bienestar social. Las empresas que adoptan el valor compartido reconocen esta dependencia y buscan oportunidades para generar valor social en sus modelos de negocio. Al hacerlo, generalmente encuentran oportunidades de crecimiento que sus competidores han pasado por alto.

¿Cómo han creado valor compartido diferentes empresas en el mundo?

En todo el mundo vemos empresas que crean valor compartido, ya sea mejorando la productividad y aumentando los ingresos de campesinos en sus cadenas de suministro, disminuyendo costos de atención médica, mejorando los determinantes sociales de la salud, innovando en productos, servicios y sistemas de distribución que impactan positivamente a las poblaciones desatendidas, o bajando costos al disminuir su huella ambiental. Creemos que toda empresa, en cualquier, región tiene el potencial de crear valor compartido y mejorar su desempeño económico al identificar los problemas sociales que son más importantes para su estrategia, y hallar formas rentables de abordarlos.

¿Cómo lo han hecho?

En EE. UU., por ejemplo, varias empresas han frenado la deserción en su fuerza laboral mediante la capacitación y el apoyo a personas históricamente marginadas. En Europa, grandes firmas de servicios públicos descubren oportunidades de negocio al invertir en energías renovables. En partes de América Latina, compañías de bebidas aumentan sus ingresos al mejorar las condiciones económicas de pequeños comerciantes. En Suráfrica, una aseguradora de salud ha creado incentivos que mejoran los hábitos saludables de sus clientes, reduciendo los costos médicos y maximizando la rentabilidad de la empresa. En la industria bancaria, varias compañías han adoptado nuevas tecnologías para atender a poblaciones no bancarizadas. Cada empresa puede hallar oportunidades únicas para crear valor compartido en las regiones donde opera, al pensar en función de los desafíos locales y el posicionamiento competitivo de la organización.

¿Cómo encaja esta nueva propuesta para el sector privado con el rol del Gobierno y de la sociedad civil?

Hoy, grandes compañías multinacionales son más influyentes en cuestiones sociales y ambientales que muchos gobiernos. Un modelo de negocio rentable que responde a una necesidad social puede crecer rápidamente con las fuerzas del mercado, sin depender ni de la filantropía ni de los subsidios gubernamentales.

En lugar de tratar las empresas como la causa de problemas sociales o ambientales, el valor compartido ve su potencial para convertirse en actores activos de desarrollo. Las empresas pueden aportar experiencia, recursos e influencia para abordar desafíos sociales de formas en las que a otros actores no les es posible. Sin embargo, no pueden satisfacer las necesidades de la sociedad por sí solas; el Gobierno y la sociedad civil aportan otras capacidades que las empresas carecen. El Gobierno puede implementar políticas para promover el progreso social, mientras que las organizaciones de la sociedad civil entienden muy de cerca los problemas y las poblaciones que las compañías han, tradicionalmente, ignorado. El enfoque más poderoso para el cambio social que hemos visto reúne a empresas, gobiernos y ONG en torno a una agenda común para diseñar e implementar soluciones en las cuales cada sector desempeña un papel diferente.

¿Por qué es el valor compartido una oportunidad interesante para las empresas en Colombia, y por qué ahora?


En vista del contexto sociopolítico actual de Colombia, las compañías deben tomar un rol protagónico en el desarrollo del país. La polarización y el conflicto armado resultan en altos costos para el sector privado, que han comprometido sus utilidades y su competitividad a nivel internacional de manera importante. Por el contrario, cuando las condiciones sociales de un país son favorables, las empresas prosperan.

Mientras que la violencia en Colombia ha disminuido en los últimos años, existe todavía gran expectativa por crear una paz que perdure más allá de las promesas de diferentes sectores políticos y grupos al margen de la ley. Desde esta perspectiva, es crucial que las empresas contribuyan a solidificar el progreso hacia la anhelada paz para así permitir un crecimiento libre de obstáculos. Estrategias que logren la inclusión de poblaciones vulnerables y de personas reinsertadas a la vida civil, la atención a zonas del país que han sido desatendidas y el mejoramiento del entorno sociopolítico ayudarán a que las empresas sean más competitivas, y lograrán que el sector privado en Colombia se posicione fuertemente en el escenario mundial.