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Negocios

Andes, con zonas ganaderas bajas en productividad

Junto con el Caribe y el Pacífico, tienen áreas que deberían quedar excluidas de esta actividad, de acuerdo con un estudio del Instituto Humboldt.

Ganadería

El total de áreas en pastoreo en el país asciende a 35’709.158 hectáreas, de estas, la Orinoquia ocupa el primer lugar.

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Portafolio
septiembre 09 de 2018 - 05:55 p.m.
2018-09-09

Las regiones Andina, Caribe y Pacífico concentran la mayor cantidad de áreas que se pueden excluir de la ganadería, porque la actividad se desarrolla en zonas de alta pendiente o en lugares húmedos y humedales.

(Lea: Queremos acuerdos con la agroindustria: Fenalce)

Los departamentos de Córdoba, Sucre y Antioquia, con áreas en pastoreo, tienen una alta productividad y en la misma medida ambiental, debido a que la actividad ganadera se desarrolla en humedales, zonas declaradas como de importancia para la conservación.

(Lea: Las grandes empresas que apoyan a los pequeños productores)

Estos resultados se encuentran en el informe sobre las áreas aptas para la actividad ganadera en Colombia, realizado por Andrés Etter y Andrés Zuluaga de la Universidad Javeriana, el cual hace parte del reciente Reporte de Estado y Tendencias de la Biodiversidad Continental de Colombia (Bio2017 ), publicado por el Instituto Humboldt.

“La ganadería no es buena ni mala per se; por lo tanto, su análisis debe de ser del contexto donde esta se desarrolla, y evalúa sus beneficios socioeconómicos y los costos ambientales asociados a ella. En los últimos años se han librado fuertes debates acerca de cómo identificar áreas que se excluyen de la actividad ganadora y que requieren intensificación productiva o necesidad de un manejo específico para garantizar la conservación de sus ecosistemas naturales”, explica el documento.

Y es que parte de la responsabilidad de la ganadería en el deterioro ambiental y de la destrucción de los ecosistemas es porque su expansión ha sucedido en áreas silvestres como los bosques tropicales de tierras bajas, andinos y secos, complejos de humedales, páramos y sabanas con transformaciones drásticas, muchas de ellas irreversibles.

“A pesar de sus impactos ambientales y baja productividad, el sector ganadero en Colombia sigue teniendo un rol importante en la economía nacional porque genera alrededor del 19% del empleo agropecuario rural y cerca del 6% del empleo total nacional”, reza el análisis.

Asimismo, se insiste en el hecho de que en la actualidad, el problema de la ganadería en Colombia se concentra en una baja productividad y alto impacto ambiental, lo que implica una planificación y gestión de la biodiversidad en zonas de pastoreo, teniendo en cuenta limitaciones ambientales y áreas de conservación y de restauración regional y nacional (humedales y páramos).

Precisamente, desde esta perspectiva se analizaron zonas de pastoreo actual en Colombia con presencia de anfibios y mamíferos endémicos; con áreas más fértiles (que compiten con la agricultura); con áreas de altas pendientes (un factor clave pues entre mayor inclinación el nivel de degradación aumenta); humedales y páramos; y con áreas protegidas (parques nacionales, parque regionales, reservas de la sociedad civil).
Asimismo, el sector ganadero colombiano representa aproximadamente el 1,4% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y el 19% del PIB agrícola.

Según el informe las áreas que deberían excluirse, de acuerdo con las limitaciones biofísicas y la baja productividad, se concentran principalmente en las regiones de los Andes, Caribe y Pacífico, mientras que aquellas susceptibles de restricción están, en especial, en el Caribe y los Andes.

Por ejemplo en la región Andina, caracterizada por altas pendientes, ecosistemas de páramo y áreas de nacimiento de gran parte de los ríos que surten la demanda hídrica del país, el tipo de ganadería que se realiza hace evidente su impacto negativo en términos de degradación del suelo y contaminación de los cuerpos de agua.

Mientras que en la Caribe, los conflictos por ganadería están asociados a la trasformación de humedales (gran parte de ellos ubicados en dicha zona) y de suelos fértiles (en especial en las sabanas de Córdoba y Sucre) considerados como de gran potencial agrícola.

Es así como el total de áreas en pastoreo en el país asciende a 35,7 millones de hectáreas (ha); de estas, la Orinoquia colombiana ocupa el primer lugar con 11,4 millones ha; le siguen, la Andina con 10,9 millones ha; el Caribe con 6,9 millones ha; la Amazonia con 3,1 millones ha; el Magdalena con 2,1 millones ha; el Pacífico con 848.750 ha; y el Catatumbo con 222.134 ha.

Como una de sus conclusiones, el informe considera principalmente que el logro de un tránsito hacia la sostenibilidad ambiental y productiva de la ganadería demanda una política integrada de paisaje agropecuario, una conversación entre sectores ambiental y ganadero, y prácticas sustentables.

Dimensión social
​El estudio sugiere que los análisis acerca de impactos ambientales de la ganadería en la geografía colombiana no pueden desconocer la dimensión social, es decir la presencia de pequeños productores y familias de escasos recursos económicos en esas zonas, cuyo sustento proviene de esta actividad, situación que no los exime de identificar en su propiedad áreas aptas, a excluir o a restringir, e implementar modelos sostenibles con enfoque silvopastoril y de conservación de los ecosistemas naturales.

Finalmente, plantea que la ganadería del país necesita encaminarse hacia una alta productividad en la que se use de manera efectiva y sustentable los recursos naturales, de tal forma que los futuros proyectos gana-
deros solo se puedan comprar en las zonas propicias.

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