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Negocios

Centro Comercial Santafé se alista para recibir 16 marcas

El centro comercial dice que evoluciona para atender comerciantes y visitantes.

Andrés Vargas, gerente general del Centro Comercial Santafé

Andrés Vargas, gerente general del Centro Comercial Santafé en Bogotá, dice que el tráfico ha aumentado 9%. Cortesía

Archivo particular

POR:
Portafolio
agosto 23 de 2018 - 10:35 p.m.
2018-08-23

El centro comercial Santafé, del norte de Bogotá, tiene 598 locales y 397 marcas. El año pasado se fueron 51 comerciantes pero logró traer 46, fenómeno marcado por la coyuntura del país.

“El día siguiente a las elecciones entraron cinco marcas y se integraron dos oficinas al centro empresarial. Y ahora se alistan 16 marcas más para entrar”
, dice su gerente Andrés Vargas, quien revela que una de las novedades para lo que resta del año es el retorno al país de la chilena Casaideas.

(Lea: Santafé Mi Mundo crece en Bogotá). 

Esta cadena de decoración y diseño dejó de operar hace dos años en el país. Tuvo locales en ese centro comercial y en Atlantis, a través de una franquicia, pero el modelo de negocio no le funcionó.

“Ahora vuelve directamente como marca chilena. Fue muy interesante porque al volver no tenía a Santafé en el radar, pero tuvo la suerte de que el local de 1.400 metros cuadrados en el que había estado, estaba desocupado”, sostiene el directivo.

Casaideas inaugurará la tienda en noviembre, como una señal de interés de las marcas internacionales en el mercado colombiano. A eso se suma la importancia de los comerciantes chilenos como jugadores relevantes y referentes en el país.

Para Vargas, el centro comercial viene en un proceso de recuperación de todas las situaciones macro, que ha enfrentado la economía y que influyeron de manera importante en el 2015.

“En el 2016, particularmente en julio, se ve la caída al vacío y en enero del año pasado tocó fondo el comercio y eso nos pegó muy duro. Muchas marcas se recogieron, otras se fueron, otras se quebraron. Las ventas no daban para pagar los arriendos y fue un proceso complejo, con un tráfico en descenso”.

(Aún hay muchos metros cuadrados para centros comerciales en el país). 


Ese centro comercial cerró el 2017 con una caída de 6% en ese indicador, con la situación adicional de que recibió el efecto de la aparición del centro comercial Parque la Colina y el fortalecimiento de Fontanar, en Chía. En ambos se notó la llegada de H &M.

“Yo digo que nosotros mostramos la casta porque muchos centros comerciales cayeron en dos dígitos en su tráfico, según cifras certificadas por una compañía externa”, dice Vargas.

Desde octubre del año pasado la entrada de visitantes retomó la ruta de crecimiento y hoy es del orden del 9%, una cifra favorable para un centro comercial ya consolidado, dice el ejecutivo, al agregar que si no tiene qué contar en ocasiones, sí está metido en el corazón –más que en la mente– de los clientes.

Se estima que el 62% de los visitantes es repetitiva y el 38% restante, corresponde a personas que van de vez en cuando.

Andrés Vargas explica que el año pasado, el centro comercial consolidó ventas por $1,1 billones, ocupando el primer lugar de la industria a nivel nacional, según la firma Raddar que hizo el análisis a Acecolombia.

El mismo estudio señala que se ha mantenido en los últimos 10 años en el primer lugar como líder de facturación.

“Hay un ejercicio interesante que se hace en el sector y es el del tráfico. Ahí estamos de tercero o cuarto. Pero hay que tener en cuenta que eso no se traduce en ventas necesariamente y por eso es un indicador que los gerentes estamos revaluando porque si no hay compras efectivas, la mayor afluencia de visitantes no es favorable para los comerciantes”, comenta.

Acerca de cómo terminará el año ese centro comercial de la capital, Andrés Vargas sostiene que hay señales que plantean buenas perspectivas.

Una de ellas tiene que ver con el manejo de las basuras. Allí, los locales reciclan el 67% de lo que sacan en términos de residuos.

El mes pasado, destaca, “estuvimos en 75,4% y al revisar el detalle se ve cómo la gente demandó más comida en julio. Hubo muchas ventas atribuibles al mundial de fútbol”.

Igualmente, a juicio de Andrés Vargas se notó un mayor consumo de cajas de cartón, lo que puede demostrar la dinámica en la venta de calzado y ropa, por ejemplo.

Con los ejercicio de fidelización, Santafé también detecta un buen ritmo en el movimiento de facturas que reportan los clientes, la mayoría de estrato 4.

“En un mes se tenían 1.500 facturas, por ejemplo, y ahora pasan a 8.700. Esto muestra que la gente se está involucrando mucho más con el centro comercial y en sus actividades”, comenta su gerente.

Santafé acaba de firmar una alianza con Credibanco para lograr recoger las cifras de ventas, gracias a sus datáfonos, aunque es claro que las compras con el llamado dinero plástico son apenas el 21% en el comercio de Bogotá. El resto se mueve en efectivo.

LAS ESTRATEGIAS

Después de analizar a los clientes, el centro comercial capitalino, uno de los 228 que operaban en el país al cierre del 2017, se la juega con una estrategia de evolucionar para recibir a más marcas y visitantes.

Para eso mejoró su capacidad tecnológica con el fin de ganar fortaleza en frentes como el de la seguridad. Realizó una inversión aproximada por $4.000 millones en un circuito cerrado de televisión de alta definición, para tener un mayor control de la seguridad interna y externa del centro comercial.

Así mismo, se dotó de 22 mapas interactivos, cuyo costo se acerca a los $800 millones, para facilitarle al público la rápida ubicación de las tiendas y servicios que hacen parte del portafolio. Paralelamente, amplió y robusteció su sistema de conexión wifi, con adecuación de $550 millones para quienes desean navegar durante su visita al centro comercial.

También adoptó un sistema guiado en el estacionamiento que facilita al visitante localizar el vehículo.

El centro comercial tuvo hace tres años la ampliación de su estructura, pero el gerente considera que todavía la zona está en desarrollo y que, especialmente, fue la que recibió el impacto de la caída del comercio. “Si uno quitara los efectos del 2017, Plaza Brasil tendría apenas dos años, lo que indicaría que está en un proceso de maduración y creo que la consolidación debe ser de cuatro o cinco años, como pasa en todos los centros comerciales”, puntualizó.

ESFUERZO POR EL ENTORNO 

¿Cómo trabajan con la Alcaldía?

Llegamos a la Alcaldía a instancias de Fenalco, con el ánimo de trabajar juntos. Creo que los centros comerciales y la Alcaldía podemos sumar mucho. Estuvimos sentados unos 15 centros comerciales con la Secretaría de Gobierno.

La idea es ver cómo los complejos podemos contribuir a que las zonas aledañas se conserven en términos de seguridad, limpieza e integración con los vecinos.

Tenemos una buena comunicación para trabajar en forma coordinada con las autoridades, teniendo en cuenta que los centros comerciales le brindan a la ciudad un valor agregado. Esperamos concretar la forma que Santafé va a aportar, porque varias labores se las quitó la anterior administración.

Constanza Gómez G.
congom@portafolio.co

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