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Negocios

El trabajo improductivo es costoso para las empresas

La inactividad forzada puede ser tan dolorosa, como el exceso de trabajo, pues los humanos terminamos aburriéndonos de hacer nada.

Maquinaria

Las empresas prefieren robots porque trabajan sin parar.

123rf

POR:
Portafolio
febrero 09 de 2018 - 09:42 p.m.
2018-02-09

Además del mal generalizado que afecta la productividad de un país, estudiosos de la Escuela de negocios de Harvard, se han dado a la tarea de investigar cuánto les cuesta a las empresas el trabajo improductivo, aquel que está en cabeza de los empleados que no trabajan a ratos, no por pereza, sino por falta de qué hacer.

(Lea: ¿Cómo mantener felices y productivos a sus trabajadores?)

Pues esos ratos ‘libres’ mal contados, tienen un costo para el sector empresarial de no menos de US$100.000 millones, por año.

(Lea: ‘El nuevo Gobierno debería instaurar un Consejo Fiscal’)

La investigación dirigida por los profesores de Administración de Empresas, Teresa Amabile y Andrew Brodsky, abarcó una muestra representativa de empleados de un total de 29 ocupaciones diferentes.

Queríamos analizar un aspecto poco estudiado, como es el tiempo de inactividad de una persona dentro de la empresa, señalaron.

El fenómeno de la inactividad involuntaria obedece a variedad de causas, como el exceso de personal en una determinada área u horario, planificación para contrarrestar faltantes en horas pico, deficiente asignación de tareas por parte de los jefes.

La inactividad forzada puede ser tan dolorosa, como el exceso de trabajo, pues en general los humanos terminamos aburriéndonos de hacer nada, dice Brodsky.

Descubrieron en ese sentido, que cuando un empleado sabía de antemano que le iba a sobrar tiempo para una determinada tarea, prefería reducir intencionalmente el ritmo de trabajo hasta cumplir con la labor.

Se trata del fenómeno conocido como el ‘efecto del tiempo muerto’, que contraste con el ‘efecto de la fecha límite’ que mejora la productividad.

De lo anterior, dicen los investigadores, se desprende que los gerentes deben evaluar a los empleados en función de sus resultados, en lugar de las horas que trabajan o parecieran trabajar.

Abriendo áreas de ocio, donde los empleados puedan aprovechar con libertad los ratos libres, puede ser una buena alternativa, tanto para los trabajadores como para los gerentes, que en medio de la transparencia puede estimular la productividad.

Sin embargo, dichos esquemas pueden quedar muertos por una tradición empresarial estadounidense, basada en el pago por horas, y no por resultados.

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