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Icontec, en la tarea de fortalecer la cultura de paz en Colombia

Con su nuevo sello de calidad, el instituto de normas técnicas busca que no solamente las empresas en el país, sino todas las personas aporten para mejorar las condiciones de vida en el posconflicto.

Roberto Montoya, director ejecutivo de Icontec Internacional, en entrevista con Portafolio.

Empresas Por: Javier Acosta

En el posconflicto y en la puesta en marcha de un anhelado proceso de paz, el camino a seguir es una transformación que debe empezar no solo desde el Estado sino por cada habitante del país. En esta tarea está Icontec, que implementará el nuevo sello Icontec de Cultura de Paz.

En entrevista con Portafolio, Roberto Montoya, director ejecutivo de Icontec Internacional, explicó un poco sobre esta nueva certificación, con la que se busca que en las organizaciones primen los Derechos Humanos.

¿Cómo surgió esta iniciativa?

Esta idea surgió en 2016, con el objetivo de crear conjuntamente una norma de sistema de gestión que contribuyera a la cultura de paz organizacional. Icontec utiliza estándares internacionales que en este caso van más allá del cumplimiento de un proceso de calidad, porque su principal objetivo es fomentar una cultura de paz.

¿Cómo construir esa cultura de paz?

Esa cultura va más allá de contribuir a los planes en materia económica que se diseñaron para el posconflicto. Se deben pensar alternativas que permitan reemplazar los cultivos, emplear a los excombatientes, apoyar a quienes resultaron afectados por la violencia. La sociedad necesita cambiar y vivir en paz, es ahí donde los Derechos Humanos y la resolución de conflictos son más que necesarias.

¿De qué forma se puede erradicar una cultura violencia?

Durante más de 50 años vivimos en un país violento que se acostumbró a resolver sus problemas con más violencia. No aceptamos la diferencia ni somos tolerantes. Por eso, todos debemos trabajar para mejorar nuestro trato con los demás y así, mejorar las condiciones dentro de la comunidad.

Y desde la empresa...

Las empresas deben establecer unas políticas muy concretas para cultura de paz, así como lo hacen en materia de calidad o de responsabilidad medioambiental.
Por eso, es necesario crear planes e indicadores para saber si está cumpliendo en el tiempo con dichos procesos. Eso es lo que se busca con este nuevo sello de Icontec, que los procesos en las empresas empiecen fortaleciendo y mejorando los Derechos Humanos y las condiciones de sus empleados.

¿Este nuevo sello de Icontec es para todas las compañías?

Este sello aplica para todo tipo de organizaciones. Empresas, ong, Pymes, etc. El objetivo es poderlo emplear para construir una cultura de paz al interior de todas las compañías. El respeto por el otro y las condiciones óptimas de los demás son importantes. Ese es el objetivo principal con este proyecto.

¿Con qué organizaciones están coordinando este proyecto?

La Universidad Javeriana está a cargo de los programas de capacitación sobre la norma. La fundación PazPaís es la encargada de las actividades de asesoría y consultoría, e Icontec certifica el cumplimiento de esta norma y es quien finalmente otorga el sello a las organizaciones que decidan capacitarse.

¿Cuál es el principal reto?

Las empresas deben proteger y garantizar los Derechos Humanos para sus empleados. Ese debe su principal objetivo. Antes que pensar en los resultados y en las oportunidades en el mercado, es necesario que se piense primero en el trabajador.

La compañía es un reflejo de la sociedad, lo que sucede al interior de esta hace parte del contexto que se vive en el país. Por ende, es necesario modificar una cultura que por muchos años vivió en conflicto.

¿Cómo se puede aportar a la construcción de un mejor país?

Esa es una labor de cada persona. Crear una cultura que dé más prioridad a la tolerancia y la paz es algo que debe empezar desde el hogar para luego expandirse y fortalecerse. La empresa es uno de esos lugares por donde se debe empezar. Los empleadores deben entender que antes que los números están las personas.

Algo que también es importante tener en cuenta, y que es casi que indispensable, es darles un apoyo a quienes antes estaban en el monte combatiendo. No importan si eran de uno u otro bando, ahora necesitan que les tendamos la mano.

¿Qué sigue para el país de ahora en adelante?

Colombia está atravesando por un proceso de reconciliación, por eso es fundamental que las compañías aporten su granito de arena para alcanzar la tan anhelada paz. Es un trabajo conjunto, así que cada uno es indispensable para lograrlo. Las prácticas sociales y los Derechos Humanos hacen la diferencia.