1 / 7
Contenidos vistos este mes
Disfrute de contenido ilimitado sin costo
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese
Ya completó los artículos del mes.
Sabemos que le gusta estar informado Disfrute de acceso ilimitado al contenido, boletines noticiosos y más beneficios sin costo.
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese Volver a la portada

Empresas

‘La transformación digital no es una moda’

Teresa Morales, directora de Softland Capital Humano, explica los retos de las compañías para entender la integración generacional que impacta en el cliente interno (empleados) y en el cliente externo (consumidores o compradores).

Softland

Teresa Morales, directora de Softland Capital Humano.

Cortesía Softland

POR:
Portafolio
abril 20 de 2018 - 08:43 p.m.
2018-04-20

Invertir en las personas teniendo en cuenta la base tecnológica es una estrategia que se promueve en Colombia, pero todavía falta.

(Lea: Comité de trabajo, empleo y asuntos sociales de la Ocde admitió oficialmente a Colombia)

Así lo señala Teresa Morales, directora de Softland Capital Humano, quien aspira que el país avance en esa estrategia y se ubique al lado de países que han crecido en ese campo como Costa Rica y Perú.

(Lea: Eje Cafetero y costa Atlántica, los próximos ‘hubs’ de exportación de Call Centers)

Para la experta, es fundamental que el sector privado entienda los nuevos retos que impone la integración de generaciones en los equipos de trabajo.

¿Cuál es el foco de Softland Capital Humano?

Softland Capital Humano se lanzó hace dos años y medio. Como tal, hemos tenido la tarea de hacer una concientización sobre la importancia del desarrollo del talento humano para las compañías. Eso va acompañado al desarrollo de las organizaciones y es algo que no está de manera tan intrínseca en el negocios.

Ya no hay que convencer a nadie para que haga su contabilidad con un software. Ahora, invertir en el mundo de las personas para meter base tecnológica a los procesos de recursos humanos es algo que todavía estamos evangelizando.

No es algo que las empresas tengan tan claro. Saben que tienen que hacer cosas diferentes para retener y fidelizar el talento, pero todavía no tienen presupuestos para hacerlo. Además, todavía no tienen esa preocupación por el talento que es un poder escaso. En Softland lo que hacemos en convencer e influir para que esta sea una línea importante en sus compañías. Desde nuestro punto de vista, lo más importante son las personas que hacen parte de una empresa.

¿Cómo es la situación en el mundo?

Nuestro deber es traer las tendencias y acercar a los clientes lo que está pasando en el mundo para que se conviertan en empresas competitivas y diferenciadoras en su sector. El talento es algo que va más despacio. Así como en Europa y, a lo mejor en Estados Unidos, ya es un commodity pensar que la persona es uno de los ejes más importantes de la organización, en América Latina es una cuestión que está en proceso. En Colombia, poco a poco se están dando pasos para que eso suceda y las compañías están en el camino.

¿Cuál es su recomendación para las empresas colombianas?

A mi me gustaría que las empresas, y no las grandes, sean valientes, den un paso hacia adelante y si de verdad les preocupa el talento de la organización que lo cuiden y que hagan algo diferente para crearse un puesto a nivel de negocio.

¿Identifica vacíos?

Creo que no hay una estabilidad lograda para que esto sea así, me gustaría que Colombia, que es un país relevante en el plano de América del Sur, cobrara más relevancia y más importancia.

¿Qué país está más avanzado?

A nivel de evangelización del talento, Costa Rica lo tiene muy claro, Perú ha dado un salto impresionante, cuidan mucho a las personas, tienen planes estratégicos y están trabajando de la mano del negocio. A mi me gustaría que Colombia fuera el tercer país que protagonizara el panorama en la región.

¿Cómo se debe ver la transformación digital?

El mundo de los negocios está pasando un nuevo fenómeno. Tanto en la vida como en los entornos económicos nos convertimos o tenemos ciclos. Estuvimos en la era de globalización, hace unos 10 años, y ahora en la era digital.

Esta última, implica que uno tiene que acomodarse a las nuevas generaciones teniendo en cuenta que son clientes internos (colaboradores) y clientes externos (consumidores). Los milennials se han incorporado tanto a las organizaciones como al consumo.

Creo que hay dos quehaceres como empresa: la integración generacional que tienen todas las compañías, con el fin de lograr una fidelización según las expectativas de cada grupo de colaboradores. Además, tenemos que convivir internamente en la compañía porque vemos las cosas desde ventanas diferentes. Ese es el primer reto que tiene la organización. La compañía se debe transformar en diferentes palancas: una es la de tecnología, la otra es la de los procesos y la tercera es la del talento. Debe acometer estos retos si quiere ser diferente, si quiere ser una empresa que subsista en el futuro y que ofrezca una diferenciación.

¿Hay estadísticas que muestren cómo está América Latina?

Hay un estudio de IDC que dice que el 56% de las compañías de América Latina tienen su agenda hacer un proyecto de transformación digital a uno, tres o cinco años. Aquí ya empezamos a ver el mercado empresarial activo. De ese porcentaje el 80% son pymes.

Eso puede verse de muchas maneras: desde el interés en el desarrollo de una estrategia de reputación de marca, de comunicación, de talento, de comercio electrónico, de tecnología.

Lo que preocupa es que el 44% restante no está haciendo nada y eso significa que empezamos a ver un desbalance. Hay empresas que creen que esto es una moda y no se están dando cuenta de lo que les está pasando por delante.

Entre las que sí están adquiriendo mayor valor competitivo, la mayoría dicen que las iniciativas están vinculadas al mundo de las personas, porque hemos detectado que el talento es un bien escaso y que ahí es donde va a estar la batalla de las empresas.

Las que se consolidan en el mundo digital necesitan profesionales y competencias que hoy no tienen pero que están emergiendo. Aquellas que cautiven serán las que salgan adelante con sus proyectos.

Compartir