1 / 7
Contenidos vistos este mes
Disfrute de contenido ilimitado sin costo
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese
Ya completó los artículos del mes.
Sabemos que le gusta estar informado Disfrute de acceso ilimitado al contenido, boletines noticiosos y más beneficios sin costo.
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese Volver a la portada

Negocios

Justo & Bueno avanza en proceso por secreto empresarial contra D1

En la Superintendencia de Industria y Comercio se dirimen las diferencias entre las dos compañías.

D1 y Justo & Bueno

La cadena señaló que dichos actos constituyen actos desleales de violación de secretos.

Archivo particular

POR:
Portafolio
mayo 04 de 2017 - 10:14 p.m.
2017-05-04

A la candente pelea que enfrentan las tiendas hard discount, D1 y Mercadería Justo & Bueno, se suma una nueva demanda: esta vez, impuesta por D1 (Koba Colombia) argumentando violación a secretos empresariales por parte de Justo & Bueno y dos personas más. Sin embargo, la disputa ya avanza con un knock out a favor de Justo & Bueno.

(Lea: La otra batalla de D1 y Justo & Bueno se libra en el mercado

Al radicar la demanda, D1 también solicitó medidas cautelares con el objetivo de frenar algunas de las supuestas actuaciones de su competencia, sin embargo, la Superintendencia de Industria y Comercio, con auto del día 16 de marzo de 2017 y número 21539, decidió desestimar la solicitud presentada por D1, dándole así la razón a Mercadería.

(Lea: Las tiendas de descuentos como D1, Ara y Justo & Bueno facturaron $ 4 billones en 2016

En la petición expuesta por la demandante, se indica que la gerente nacional de compras de la cadena hasta mayo de 2015, Carolina Correa, le indicó previamente a su equipo de compras que “si el señor Michel Olmi y ella se retiraban de la compañía, abrirían otro negocio igual”, señala el auto.

(Lea: ¿Qué dijeron los testigos citados en el proceso jurídico entre D1 y Justo & Bueno?

Así las cosas, “el 23 de febrero de 2015 Carolina Correa les informó a varios empleados que Valorem se quedaría con la compañía y solicitó al equipo toda la información de los proveedores de Koba”. Información que, dice el documento, recibió el 1 de junio de 2015, cuando ya estaba fuera de la empresa; también expresa que Correa se llevó el computador con el que trabajaba a su casa y lo devolvió hasta el 5 de junio del año en mención, fecha en la que también devolvió la tarjeta de crédito, “en la cual se hicieron cargos después de haberse retirado”, indica el documento.

Adicional a eso, D1 expresó que posteriormente Correa y Olmi crearon Mercadería Justo & Bueno, y que además se apropiaron de un local ubicado en Anapoima, donde ya se había negociado la entrada de D1 (proceso que no finalizó).

¿QUÉ PIDIÓ D1?

La cadena señaló que dichos actos constituyen actos desleales de violación de secretos, con lo que solicitó ordenar a Mercadería y a Carolina Correa y Michel Olmi, “abstenerse de utilizar información privilegiada de Koba, en relación con el listado de proveedores de la compañía, de productos comercializados por Koba, los términos de negociación usados con los proveedores, planes de expansión comercial, así como cualquier otra información relevante para adelantar las actividades propias del mercado minorista”.

LA DECISIÓN DE LA SIC

En el auto mencionado, la SIC expresa que “el secreto empresarial en cabeza de Koba no consiste en la información de los proveedores pues esta no es reservada, sino que consiste en la información relativa a los precios y términos de negociación”. Adicional a eso, se indica que hay declaraciones en el caso que no pueden ser valoradas porque no “acreditan la idoneidad del intérprete que acompañó la diligencia”.

De este modo, el auto argumenta que no se encuentra demostrado, en esa etapa cautelar, la existencia de un secreto empresarial, por lo que “no es dable advertir la configuración del acto desleal de violación de secretos” y se desestima así la solicitud de medidas cautelares contra Justo & Bueno solicitada por D1.

“El efecto empresarial del caso no afectará la percepción del consumidor, pues la masa crítica de estas compañías está concentrada en estratos medios bajos. Lo que sí puede verse perjudicado es el valor de las marcas porque es un pleito que puede dar mucho de qué hablar y que es a largo plazo”, señaló Santiago Roldán, especialista en mercadeo.

María Camila Suárez Peña
Especial para Portafolio

Compartir