1 / 7
Contenidos vistos este mes
Disfrute de contenido ilimitado sin costo
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese
Ya completó los artículos del mes.
Sabemos que le gusta estar informado Disfrute de acceso ilimitado al contenido, boletines noticiosos y más beneficios sin costo.
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese Volver a la portada

Negocios

La fuerza de la marihuana

En solo seis años, la marihuana ha pasado de ser una droga vendida en el mercado negro al centro de un conglomerado cada vez más profesionalizado.

Marihuana

Cada vez hay más empresas que se han ido introduciendo a toda la cadena de producción de la marihuana.

AFP

POR:
Portafolio
julio 16 de 2018 - 08:04 a.m.
2018-07-16

El comercio legal de marihuana se estima hoy en 75.000 millones de dólares y a pesar de su corta edad (en cuanto a la legalidad) la industria ha sufrido sus altibajos.

Durante el apogeo en 2.014, dos años después de la legalización en varios estados de los Estados Unidos, muchos dispensarios abrieron sus puertas, agricultores, comerciantes y gobiernos estatales organizaron operaciones y la yerba se iba de los estantes tan rápido como llegaba hasta alanzar un precio de 3.000 dólares por libra al por mayor.

Pero la incipiente industria maduró muy rápido y la oferta inevitablemente comenzó a superar la demanda lo que contribuyó a una caída de precios de más del 60%. La drástica corrección en el mercado dejó a muchas empresas en la quiebra.

Con el tiempo y a medida que la legalización para uso médico y recreativo se extiende a otros estados y en otros países, nuevas compañías que han aprendido con la experiencia están revitalizando el mercado.

Uno de los enfoques es usar como modelo la industria de bebidas de alta gama como las mejores marcas de champaña, con grandes inyecciones de dinero que incluyen importantes fondos de inversión con el objeto de construir grandes emporios.

Entre los nuevos sectores hay quienes están probando la elaboración de cigarrillos de marihuana estilizados y empacados en cajas elegantes con ofertas de diferentes clases y efectos. La idea es equiparar el producto con cerveza o cocteles que ofrecen medidas de potencia predecibles diseñadas para que la gente disfrute y pase el rato con amigos. “Nuestro producto promueve la recreación social, que incluye cenas, vida nocturna y bebidas”, asegura uno de los productores.

La legalización en Canadá del uso de marihuana recreativa, programada para empezar en octubre, es vista por muchos empresarios como una gran oportunidad para desarrollar nuevos productos. Algunos lo llaman "la nueva fiebre del oro."

El gobierno liberal del primer ministro Justin Trudeau argumenta que la legalización es necesaria para eliminar la industria ilegal que se estima en 7 mil millones de dólares al año y para proteger a los jóvenes de los riesgos de las drogas ilegales.

Con la medida el país, en efecto, está entrando en un periodo de importancia trascendental no solo en términos sociales y de salud pública sino también económicos. Muchos lo ven como una oportunidad única para el desarrollo de una industria multimillonaria. Cada empresa tradicional está buscando un “ladito” para entrar en el prometedor mercado.

Los gobiernos provinciales pronostican que los ingresos fiscales provenientes de las ventas de marihuana ayudarán a equilibrar sus presupuestos y compañías de todo tipo, desde bienes raíces hasta envases, están listas para tener una parte de la acción.

Los cultivadores de marihuana han invertido millones que, sin haber registrado beneficios todavía, tienen valores bursátiles medidos en miles de millones y las ciudades menos prosperas esperan que la marihuana revierte el declive económico.

Los medios canadienses están llenos de artículos sobre empresarios entrando el negocio con ideas como miel de arce (uno de los productos nacionales más reconocidos internacionalmente), colombinas, caramelos y gelatinas hechas con cannabis.

Como los estadounidenses, los canadienses quieren contribuir a convertir el uso de marihuana para uso recreativo en algo tan normal como tomar vino y están haciendo diferentes bebidas infusionadas con la yerba.

Según Adam Greenblatt, gerente de la empresa Canopy Growth, “dentro de cinco años las personas podrán tomar bebidas de cannabis en coctel, como si bebieran un buen vino”.

Cientos de dispensarios ilegales ya están funcionando en todo el país vendiendo más de 30 tipos diferentes de marihuana con nombres como Pink Cinderella y Organic Charlotte's Web, cápsulas y extractos, bálsamo labial y un polvo de cannabis calmante para perros llamado ‘Calmado y Callado’.

Canadá había legalizado la marihuana medicinal en 2.001 y los pacientes pueden pedir marihuana por correo a dispensarios autorizados por el gobierno.

El éxito económico se traduce igualmente en crecimiento político. Los empresarios de marihuana empiezan a apoyar candidatos que abiertamente son pro-cannabis y a donar dinero a sus campañas.

Para los agricultores de todos los tamaños y para los líderes de la industria, el siguiente paso en el movimiento de legalización es lograr un poder electoral sostenido y muchos ven la mayor oportunidad en las elecciones de gobernadores y otros cargos menores como alcaldes.

En solo seis años, la marihuana ha pasado de ser una droga vendida en el mercado negro al centro de un conglomerado cada vez más profesionalizado, con influencia en los gobiernos, consultores bien pagados y una lista de distinguidos nombres de seguidores.

Un candidato a gobernador en los Estados Unidos recientemente hizo imprimir los volantes de la campana en papel hecho de cáñamo -que pertenece a la familia de cannabis- deletreando su nombre con el dibujo de hojas de marihuana y contrató un coordinador de tiempo completo para atender las preocupaciones de la industria.

Cecilia Rodríguez
Especial para Portafolio

Compartir