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Negocios

La historia detrás del retorno de la cebada al mapa agrícola

Tras 9 años de investigación, Bavaria identificó la semilla apta para cultivarla en el país. Si bien la importación cubre la demanda para sus plantas, la compañía persistió en su apoyo al campo. Ahora, alista para el mercado una cerveza con materia prima local.

Cultivo de cebada explorer

El pasado viernes se inauguró un complejo de 2.800 hectáreas de cultivo de cebada maltera competitiva para elaboración de cerveza industrial en Tibasosa, Boyacá.

Cortesía Bavaria

POR:
Portafolio
febrero 11 de 2018 - 08:34 p.m.
2018-02-11

en medio de estudios sobre el sector agrícola que dan por desaparecido el cultivo de cebada en Colombia, Bavaria revive el cultivo en Boyacá y Cundinamarca.

(Lea: Sustituir es ganar)

Fueron nueve años en los cuales la cervecera hizo estudios de 16 semillas diferentes. Al final, la que se adaptó a las condiciones de suelo y clima, y se ajustó a los estándares de fabricación de la cerveza fue la Explorer, de origen francés.

(Lea: Presidente Santos inauguró estación experimental de cultivo de cebada maltera)

Ha sido un trabajo muy largo y nada fácil, aseveró Ángela Sánchez, directora de sostenibilidad de la cervecera.

“Hubo momentos, técnicos especialmente, en los que creíamos que ninguna semilla iba a poder dar el resultado. De hecho, cuando creímos que ya estaba, nos dijeron que no funcionaba porque generaba mucha proteína y eso se traduce en la generación de demasiada espuma en la cerveza. Eran buenas noticias una semana y malas noticias en la siguiente. Hasta el área técnica llegó a preguntarse para qué hacerlo”, señala.

Pero, explica, por encima de los cambios de dueños que ha tenido Bavaria, “los líderes de la compañía mantuvieron siempre en la cabeza el compromiso de apostarle al campo y cumplir el sueño de volver a producir nuestra cebada en el país para que podamos tomar cerveza colombiana con cebada colombiana. Ese norte, que no se perdió, fue el que hizo que se mantuviera el camino y el empuje. Estamos muy contentos de que el año pasado fue un gran triunfo haber encontrado la semilla correcta”.

Justamente, Explorer es utilizada en otras partes del mundo por ABInBev, actual dueña de la empresa.

La cerveza que produce en sus plantas de Tocancipá y Boyacá para la distribución nacional e internacional ya tiene algún componente de cebada maltera nacional.

La compañía dice que pronto dará la sorpresa al mercado con un producto fabricado con materia prima local.

Luego del trascendental paso de dar con la semilla apta, viene un proceso para hacer competitivo el cultivo y garantizar condiciones adecuadas para que los productores se asocien y puedan ser proveedores de Bavaria, explica Ángela Sánchez.

“Creemos en darles la oportunidad a los agricultores de desarrollar su profesión de la mano de un aliado comercial comprometido con el desarrollo sostenible del campo y del país, como es Bavaria”, sostiene el presidente regional y de Bavaria, Ricardo Moreira.

COMPETITIVIDAD, EL RETO

Los rendimientos de la semilla Explorer en Colombia son favorables y de un nivel comparable con Argentina, un gran productor de cebada maltera. Se logró que llegara a 4 toneladas por hectárea, el nivel de competitividad internacional.

Paralelamente, se analizaba la semilla Metcalfe de Canadá, pero esta apenas rindió 1,9 toneladas por hectárea.

A partir de 4 toneladas ya estábamos en la liga mundial”, comenta Ángela Sánchez, quien anuncia que se mantendrán las investigaciones y las pruebas, para avanzar en el mejoramiento del cultivo.

De hecho, ese es uno de los objetivos de la estación experimental que fue inaugurada el viernes pasado en Tibasosa, Boyacá, con la presencia del presidente Juan Manuel Santos y de Ricardo Moreira. El año pasado fueron cultivadas 2.800 hectáreas por 242 agricultores pero este año la meta es llegar a 4.000.

En el 2020, Bavaria estima 9.000 hectáreas. Cumplir ese objetivo representaría cubrir el 10% de la demanda de materia prima importada que utiliza para hacer su cerveza y que en la actualidad es de 290.000 toneladas anuales. Los campesinos que vinculados hasta el momento han encontrado en la cebada el cultivo para alternar con la siembra de papa, en vista de que el maíz ya no lo consideran atractivo.

La cebada que se produce ahora en el país se compra a los cultivadores $20 dólares por encima del precio de la tonelada importada que es cercano a los US$350 dólares y Bavaria todavía no ve la rentabilidad de comprar localmente. Pero la empresa confía en que ese desfase se supere en la medida en que la estructura de costos baje y aumente la producción.

“Tenemos dos cosechas semestrales (marzo y septiembre) y es en ese momento en el que nosotros hacemos el llamado a los cultivadores, ellos se nos acercan, les mostramos las técnicas, los capacitamos y a la siguiente cosecha entran a participar”, explica Sánchez. En el éxito de los resultados del cultivo han influido varios factores como la semilla misma, las propiedades del suelo y el clima. Pero, sin duda, el más importante es el de la tecnificación que duplica el rendimiento y se constituye en la herramienta para la competitividad.

“Si aprenden a usar la maquinaria, junto con el entrenamiento en mejores prácticas que les hemos dado, los cultivadores pueden pasar de una rentabilidad que hoy es del 9% al 21% con tecnificación. “Aunque el precio se vuelve más competitivo y baja un poco, el mayor volumen hace que tengan más ingresos con impacto favorable en su calidad de vida”, afirma la directora de sosteniblidad.

Por eso es clave la inversión de la compañía por un millón de dólares en clusters de maquinaria y tecnología para capacitar a cada cultivador en procura de elevar la productividad. Ese monto se suma a uno igual que ha invertido la compañía en este proceso de investigación y desarrollo. El viernes, el presidente Santos expresó interés de Gobierno de aportar recursos para dinamizar el proyecto y hasta se habló de la financiación de un centro de acopio.

A estas alturas, identificadas las estrategias a nivel productivo hay que trabajar con las autoridades regionales para reducir la estructura de costos y en ello el almacenaje es clave.

El otro esfuerzo para este año es la promoción de organizaciones sólidas de productores para que aprovechen la capacitación y la asesoría técnica que ofrece Bavaria. Igualmente, vendrá un trabajo para la estructuración del sistema de precios de compra a los productores.

congom@portafolio.co

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