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Negocios

‘La palmicultura necesita gestión’

El presidente de la junta directiva de Fedepalma, Luis Francisco Dangond, asegura que esta es la principal limitante del negocio. 

Luis Francisco Dangond, presidente de la junta directiva de Fedepalma.

Luis Francisco Dangond, presidente de la junta directiva de Fedepalma.

Cortesía Fedepalma.

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Portafolio
julio 05 de 2018 - 09:20 p.m.
2018-07-05

La gerencia como palanca para el desarrollo del negocio de la palmicultura fue el tema tratado durante las sesiones del reciente congreso del gremio de los cultivadores de palma aceitera, Fedepalma, en Cali.

“Esta es la principal limitante que tiene el sector palmero; regularmente, siempre pensamos que lo hacemos bien, pero eso no es del todo cierto. En el pasado, en otros congresos hemos tratado temas como sanidad, nutrición, productividad y economías de escala; hoy estamos dirigidos a la capacidad de gestión, a la competitividad, que permite que se sienten las bases del crecimiento, y que no es tan visible como otros aspectos”, indicó Luis Francisco Dangond, presidente de la junta directiva del gremio.

(Lea: En 2017, Colombia exportó más de 800.000 toneladas de aceite de palma

¿Ese beneficio económico y social alrededor de la palma no se ha dado en todas las zonas palmeras?

Claro que sí. En un estudio presentado en el 2016, el Departamento Nacional de Planeación (DNP) encontró que en las zonas palmeras con conflicto el ingreso per cápita es 30 por ciento mayor al que se registra en zonas no palmeras donde también se ha presentado conflicto armado.

(Lea: Minambiente firma convenio con empresas para prevenir deforestación de palmas

Esto es una muestra contundente de que la palma genera bienestar a las comunidades, por lo que queremos que eso trascienda más allá de los municipios palmeros.

¿A qué ritmo podrá crecer la palmicultura colombiana?

Lo ha venido haciendo entre 7 al 8 por ciento anual; pero para lograr una meta para transformar el sector y transformar las regiones, debe incrementarse de forma considerable esa tasa de crecimiento.

(Lea: Pérdidas por 140 mil millones deja mal de la palma

¿Hay falencias en la administración del sector palmero?

No se trata de individualizar las debilidades y amenazas de la administración de las empresas palmeras y por qué funciona o por qué no; lo dejo en términos sencillos: hay que lograr que lo planeado sea ejecutado. Esto, que suena tan sencillo, en la práctica no se logra.

¿Muchas iniciativas y pocas ‘acabativas’?

Exacto. Esto es lo que estamos identificando. No buscamos las debilidades per se del sector palmero colombiano sino un problema que padece, donde la gerencia necesita desarrollar unas capacidades para lograr que lo planeado por las personas se traduzca en acciones, en tiempo y modo. A veces las cosas se hacen, pero no en los tiempos establecidos.

¿Hay modelos por seguir?

Se han hecho muchos diagnósticos, ya se han analizado todos los modelos gerenciales y propuesto prácticas que permitan lograr resultados. Al final, lo importante es que se necesitan líderes que se apropien de esto y lo conviertan en realidades.

¿Algún mensaje para los que quieran decidirse por la palmicultura?

La palma tiene ya 60 años en Colombia, tiempo durante el cual ha demostrado tener la capacidad de crecer en medio de la adversidad, de sostenerse, de vivir los vaivenes de los mercados internacionales y, al mismo tiempo, la problemática de orden público, inseguridad y a veces la inestabilidad propia de lo vivido en los últimos años.

Las personas que quieran contribuir al desarrollo de este sector, les espera un trabajo arduo, con dedicación, con persistencia, con pensamiento de largo plazo. Esta no es una actividad de corto plazo, son proyectos de vida. Los que participan en este sector toman la decisión de permanecer de por vida.

¿Desde su visión, cuáles son las zonas llamadas para un crecimiento de la palmicultura?

En el trabajo reciente que se hizo con la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (Upra) se identificaron las zonas de Córdoba, Sucre, parte de Urabá, el Magdalena Medio y los Llanos Orientales. Está todo por hacer. El estudio las identificó plenamente.

¿Las nuevas tecnologías han tenido éxito en la lucha contra la pudrición de cogollo?

Los vegetales son seres vivos, susceptibles al ataque de plagas y enfermedades al igual que los humanos. La PC es una de las plagas que está allí y a la que se han dedicado muchos recursos por parte del sector palmero. No se ha encontrado una solución, pero al menos sí sabemos qué lo causa, cómo se mitiga y las prácticas que deben hacerse para evitar la reincidencia.

En Cenipalma (el Centro de investigación de los palmeros) se está trabajando en el desarrollo de materiales con resistencia genética a la enfermedad. Infortunadamente, estos temas de cultivos de tardío rendimiento demandan mucho tiempo y, además, hay que esperar que el producto que se logre no se traduzca en desilusión para los productores.

¿Cómo ve la mala prensa que se le ha hecho en Europa al aceite crudo de palma?

Tenemos un producto que es una maravilla. De todos modos, la discusión no es por sus atributos; de hecho, por muchos años ha habido mala prensa y lo que ha sucedido es que se ha demostrado todo lo contrario; los atributos en salud, nutrición y versatilidad han demostrado que la palma aceitera es maravillosa y versátil. Una persona no alcanza a imaginar que uno de cada dos productos que consume a diario tienen algo de palma de aceite. Por ejemplo: jabones, cremas de afeitar, champú, pastas de dientes, lubricantes; normalmente, solo se asocia con los alimentos.

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