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Negocios

Subasta definirá nuevo dueño del yate ligado a Interbolsa y Premium

La puja electrónica se realizará el 27 de julio, entre las 8:30 y las 8:45 a.m. El precio base supera los $1.900 millones.

Yate Interbolsa

El yate atraca en la marina de Santa Marta y, según fuentes, estaría en buenas condiciones.

Foto tomada del portal de CISA

POR:
Portafolio
julio 04 de 2018 - 09:37 p.m.
2018-07-04

En los días del esplendor de InterBolsa, cuando este grupo empresarial manejaba cerca de una tercera parte del mercado de valores en el país, Tomás Jaramillo y sus allegados tomaban el sol en un lujoso yate

Después, cuando se descubrió la minucia de las peligrosas maniobras financieras que se realizaron a través de esta empresa y del Fondo Premium, la existencia de la embarcación se convirtió en un escándalo, pues el país se indignó al conocer las excentricidades que, presuntamente, los Jaramillo financiaban con el dinero que captaron ilegalmente de miles de inversionistas que a la postre resultaron defraudados.

(Lea: El descalabro de InterBolsa: ¿rumbo a la impunidad?)

Esa misma embarcación de recreo, llamada actualmente Kyeye, será subastada este mes pero el dinero no irá a manos de las víctimas que no han sido resarcidas. Como la generalidad de los bienes que son afectados con extinción de dominio, presumiblemente, los ingresos que se obtengan irán al erario público. En un proceso similar, a finales del año pasado, fue vendida la mansión del extinto narcotraficante Gonzalo Rodríguez Gacha en el norte de Bogotá por casi $50.000 millones y estos fueron repartidos entre la Nación (40%), Fiscalía (25%), Rama Judicial (25%) y la Policía (10%).

(Lea: InterBolsa: 5 años de un descalabro que pudo ser peor

La transacción relacionada con el Kyeye se llevará a cabo a instancias de la Central de Inversiones S.A. (CISA), a través de la cual se subastan los bienes incautados por entidades del Estado, en especial de la Dian y la Sociedad de Activos Especiales (SAE). En este caso, la albacea y quien encargó la venta del bien es la segunda de las dichas entidades.

PUJA DE 15 MINUTOS

En el portal de CISA el yate aparece en un paquete, junto con 162 cupos de taxis (no los vehículos) que ruedan por Cali, también decomisados en operaciones contra la delincuencia.

(Lea: Fondo Premium pagaría toda la deuda a sus víctimas y quedaría dinero para la Dian

Por todo, se espera recibir no menos de $11.000 millones, según confirmó Ricardo Leal, vicepresidente comercial de CISA, al ser preguntado sobre el tema.

En cuanto al yate, el precio de partida para la subasta son $1.965 millones, aunque en el momento de su aprehensión las autoridades hablaron de un avalúo cercano a los $1.500 millones. De acuerdo con el cronograma, la inscripción de los interesados en el martillo podrá hacerse hasta mañana viernes, 6 de julio.

Posteriormente, quienes cumplan con el primer paso podrán pedir una visita de inspección para corroborar las condiciones actuales de la nave, la cual podrá hacerse hasta el 10 de julio. Luego de eso, estos deben cargar la documentación que se les exige en la plataforma y aceptar los términos, para que la CISA evalúe la consistencia de la misma y consulte antecedentes, hasta el día 13.

El plazo para consignar el llamado depósito de confianza, es decir el dinero que garantiza la seriedad de la oferta, y que equivale al 20% del precio base (es decir $393 millones), vence el 19. El 27, entre las 8:30 y la 8:45 de la mañana será la puja electrónica. Si faltando dos minutos para la hora tope se siguen presentando propuestas, la puja se corre tres minutos más y así sucesivamente hasta que se haga la adjudicación al mejor postor.

De esta manera, el primero de agosto se sabría cuál es el nuevo dueño del Kyeye y este deberá hacer el pago del resto del valor como máximo a los nueve días, para coordinar posteriormente la entrega en la marina de Santa Marta, donde atraca hace varios años.

La SAE transfiere su dominio, saneado de las obligaciones por impuestos y parqueo. “Nuestra participación es subastarlo. Por las condiciones excelentes en que se encuentra, confiamos en que seguramente van a salir muy buenos compradores”, dijo Leal, quien aceptó que este es un bien singular dentro de los que acostumbran vender.

Lo normal es que CISA lanza campañas de expectativa a través de su página web, redes sociales y los portales de algunos inversionistas, de acuerdo con el perfil de los potenciales compradores.

Con los inmuebles, los nichos de mercado suelen ser constructoras, fondos de inversión y de capital privado, y en cuanto al yate serían personas de alto poder adquisitivo. Hay que recordar que el Kyeye fue decomisado en marzo pasado dentro de un paquete de activos valorados en cerca de $20.000 millones de propiedad de Tomás Jaramillo y Juan Carlos Ortiz, , los dos señalados cerebros del descalabro de Premium, junto con el empresario Víctor Maldonado. Lo demás eran bienes más convencionales, como fincas, lotes, oficinas y apartamentos en sectores exclusivos de varias ciudades.

De acuerdo con la investigación, la embarcación había sido comprada en el 2010 por Inversiones Jaramillo Botero y Compañía, por US$773.000 dólares y luego fue traspasada a la firma Gaia Maritime Inc.

Al destaparse el escándalo, que llevó a la imputación de cargos a cerca de 20 personas y hasta ahora a la condena de cinco, el yate fue trasladado a Panamá y su nombre lo cambiaron de Gaia por GaiaI y luego a Kyeye, presumiblemente para evitar que las autoridades lo rastrearan.

Otro yate que le incautaron a Maldonado, y que ‘parqueaba’ en Cartagena, sí fue a la masa de bienes cuyo propósito era resarcir a las víctimas del descalabro y le fue adjudicado a un acreedor de Premium hace dos semanas, según confirmó una fuente ligada con ese proceso.

‘LIQUIDACIÓN EXITOSA’

En agosto del año pasado se dio oficialmente por terminada la liquidación del Fondo Premium. El último paso fue la creación de un fideicomiso a donde transfirieron bienes valorados en $206.465 millones. Entre ellos había muebles, inmuebles, inversiones y dinero en efectivo.

En ese momento, el Supersociedades presentó el caso como ejemplar por haber logrado recuperar el monto total defraudado en captaciones ilegales. El balance hablaba de 1.034 víctimas, que reclamaron $378.000 millones y para la fecha se les había reconocido $180.000 millones. La idea era que si se recuperaban nuevos bienes y hubiera excedentes en las ventas, se pasaría a pagar otras acreencias como las contraídas con la Dian y el ICBF, que tienen menor preferencia que los inversionistas.

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