Opinión

Candidatos vs. Economía, el debate bajo la lupa

Fabio Moscoso Durán, profesor y director del grupo de Investigación de Entorno Económico de la Universidad EAN, analiza lo dicho por los candidatos presidenciales en el debate económico de Portafolio, Fedesarrollo y la Cámara de Comercio de Bogotá.

Debate Económico Presidencial

Opinión Por: Redacción Portafolio

En el Debate Económico Presidencial, organizado por el diario Portafolio, Fedesarrollo y la Cámara de Comercio de Bogotá, se presentaron las propuestas económicas de los candidatos presidenciales a primera vuelta. Aquí va mi breve análisis por candidato, sin que esto implique necesariamente una recomendación de voto:

Gustavo Petro: Propende por el incremento de la agricultura a través del impulso de productos como el café. Así mismo, expresa que al reducir la dependencia del petróleo se podría eliminar la enfermedad holandesa. En términos globales, la compra de bienes de capital, paneles solares y la eliminación de exenciones de impuestos podrían mejorar las cifras de crecimiento económico, según este candidato. Sin embargo, el efecto del petróleo y el café o cualquier producto agrícola sobre la riqueza, es el mismo. El petróleo no genera grandes demandas de mano de obra y el sector cafetero presenta bajos salarios. En la actualidad, todos los países desarrollados subsidian el sector agrícola, pero fomentan el sector industrial exportador y el sector servicios. Si la idea es generar riqueza, debo confesar que la propuesta de Petro no es el camino a seguir.

Iván Duque: Propone generar un sistema tributario moderno apoyado con una economía diversificada y enfocado hacia la productividad. Los motores de crecimiento se basarían en energías renovables, turismo y economías regionales. Igualmente, asegura que mejorar la calidad del gasto público y bajar impuestos a las corporaciones generaría una mayor cantidad de empleo. Y, por último, plantea que reducir el tamaño del Estado compensaría la reducción de impuestos a las empresas. Es una realidad que hoy en día los impuestos agobian a empresarios y empleados y su disminución sería un alivio para familias y empresas y estimularía el consumo. Sin embargo, aunque la reducción del gasto público podría compensar la reducción de impuestos, es bien sabido que en Colombia las reformas implican burocracia y mermelada, lo cual hace que esta propuesta sea poco viable. Ahora, disminuir impuestos a las grandes corporaciones no es la salida, puesto que estas no generan un gran número de empleos, como sí sucede con las pymes, a las cuales debería dirigirse la reducción impositiva. En términos globales, el candidato presenta buenas ideas pero poca articulación en torno a la sostenibilidad de la economía colombiana.

Humberto De La Calle: Presenta ideas fundadas en la protección del medio ambiente y el desarrollo incluyente, abriendo un nuevo esquema de producción basado en el turismo y en la agricultura, así como en la reducción de la informalidad. Propone, además, un sistema tributario más sencillo, y una lucha contra la evasión de impuestos. Aunque la reducción de la desigualdad es la bandera del candidato De La Calle, las propuestas están llenas de buenas intenciones pero con pocas ideas concretas. Analizando su discurso económico, aunque es el ideal socialmente hablando, no tiene una estructura sólida y concreta frente al crecimiento económico y estructural de un país como Colombia. Concluyendo, buenas intenciones, pocas concreciones.

Germán Vargas Lleras: Pretende recuperar la confianza extranjera y nacional, fortaleciendo pilares como infraestructura, vivienda, minería, turismo y agroindustria. El candidato hizo énfasis en temas como la reglamentación de las consultas populares, el licenciamiento ambiental, la competitividad, la educación y la formalización de la economía, insistiendo en que si se diseñan políticas en esas direcciones, se daría un crecimiento económico que podría apoyarse una reforma tributaria cuyo foco sean los impuestos bajos a los sectores de turismo y agroindustria. El candidato Vargas presenta un gran número de propuestas (demasiadas en la práctica para desarrollarlas en cuatro años), pero como sucede con otros candidatos, con poca articulación y poca estrategia para estimular sectores económicos que reduzcan la pobreza.

En términos generales, en los programas económicos expuestos por los candidatos presidenciales no se observan estrategias definidas para los diferentes sectores económicos. De igual manera, no se visualizaron propuestas dirigidas a la reindustrialización de los aparatos productivos ni estrategias para el fomento del sector exportador de valor agregado. Concluyendo, los países desarrollados crecen a través de sectores exportadores de bienes y servicios de valor agregado; a través de una tributación homogénea con niveles de evasión y elusión bajos; y a través de un sector agrícola protegido y subsidiado. Existen muchas propuestas que, en teoría, podrían mejorar las condiciones económicas del país, pero no me explico cómo podrían implementarlas sin corrupción o mermelada, como suele pasar en la implementación de nuevas políticas.


Fabio Moscoso Durán, Ph.D.
Profesor y Director del Grupo de Investigación de Entorno Económico de la Universidad EAN