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Beethoven Herrera Valencia
columnista

Alejandro López, artesano moderno

Como militante del Partido Liberal, apoyó la educación pública, la modernización de la economía y los derechos de las mujeres y trabajadores.

Beethoven Herrera Valencia
POR:
Beethoven Herrera Valencia
julio 23 de 2017
2017-07-23 10:07 p.m.
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Hay quienes consideran que por los aportes al pensamiento económico, por las reformas políticas que impulsó y sobre todo por las innovaciones técnicas que desarrolló como ingeniero, Alejandro López es una de las figuras más importantes en la modernización de la sociedad colombiana.

Hijo de artesanos y artesano él mismo, fue criado por su padre en la convicción de que la educación como medio no tenía el objeto de enriquecer, sino de mantener la independencia personal. Como cita Alberto Mayor en la biografía publicada por Eafit, el padre de López recomendaba con respecto a los hijos: “Procuraos un poco más educarlos e instruirlos, y un poco menos amontonarles peso sobre peso. No perdáis de vista que el dinero se derrite como la nieve”.

Ello era convergente con el principio de que el esfuerzo y el mérito propio deben ser las bases para ganar reconocimiento, y, fiel a esa herencia, Alejandro sostenía que “el estudio es el único y noble escudo para resistir el embate de las pasiones y el gran moderador de estas”. Además, promovió una nueva moral liberal desligada de la religión, basada en la conciencia, no fundada en la fe. Trataba de conciliar los intereses personales con el sentido del deber público y, de hecho, ejerció importantes cargos de elección y como funcionario público.

Hijo de artesanos y discriminado socialmente en razón de su piel mestiza, mantuvo siempre, pese a los altos cargos que desempeñó, orgullo por su origen humilde. Defendió la vida honrada y austera. Gracias a los estudios de ingeniería que adelantó en la Universidad de Antioquia, en la Escuela de Minas y después en Londres, se comprometió a fondo con iniciativas de modernización como la construcción del túnel de La Quiebra, que diera paso al ferrocarril de Antioquia para comunicar a Medellín con Puerto Berrío, en medio del escepticismo de sus profesores y sus contemporáneos.

El valle de Aburrá estaba aislado del río Magdalena que comunicaba al país con el exterior y por ello su tesis de grado, desestimada en sus inicios por profesores y directivos, fue una propuesta para la construcción del túnel de La Quiebra, confrontando los criterios de sus contemporáneos, que lo consideraban irrealizable.

Finalmente, se aplicó su propuesta con ingenieros canadienses y recursos de la indemnización por Panamá.

Como militante del Partido Liberal, López apoyó la educación pública, la reforma agraria, la separación del Estado y la Iglesia, la modernización de la economía y los derechos de las mujeres y trabajadores.

Por todo ello, sin duda, en lo poco de modernidad que avanzó Colombia en el final del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX, la impronta de Alejandro López es indeleble.

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