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Beethoven Herrera Valencia

¿Barclays, también?

Las autoridades judiciales van develando el entramado de abusos, malas prácticas y ocultamiento de información en la crisis financiera del 2008.

Beethoven Herrera Valencia
POR:
Beethoven Herrera Valencia
agosto 27 de 2017
2017-08-27 07:06 p.m.
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Sorprendió la afirmación de Bern Bernanke en sus Memorias acerca de que “muchos mas banqueros debieron ir presos”, pues cabe suponer que como presidente de la FED tenía fundamentos para afirmarlo.

Aunque no individualizó los banqueros a los que se refería, las autoridades judiciales van develando el entramado de abusos, malas prácticas y ocultamiento de información que algunas entidades bancarias hicieron antes, durante y después de la crisis financiera del 2008.

En medio de la debacle financiera que liquidó a varios bancos en la crisis hipotecaria estadounidense, Barclays salió tan bien librado (al igual que Wells Fargo, JP Morgan y Goldman Sachs), que se quedó con Lehman Brothers y escapó a la nacionalización que adoptó el primer ministro Gordon Brown en el Reino Unido, la cual sí tocó al Royal Bank of Scotland y al Lloyds.

Lo excepcional de la forma en que Barclays salió de la crisis es que no recibió rescate con fondos públicos, pues recibió 11.800 millones de libras esterlinas de inversionistas extranjeros, entre ellos el fondo soberano de Qatar, que aporto 6.000 millones de libras; en tanto que el rescate de los demás bancos ingleses costó 27.000 millones de libras al erario.

Esa, que parecía una solución preferible a otras, no fue transparente, ya que la Oficina de Control de Fraudes formuló cargos y la Corte de Westminster llamó a juicio a John Varley, consejero delegado del banco entre el 2004 y el 2010 –esposo de Carolyne Thorn Pease, descendiente de uno de los fundadores del Barcalys y del Lloyds–, bajo acusaciones de fraude, falsedad documental y ocultamiento de información a los accionistas.

Los cargos se basan en pagos por 233 millones de libras que el Barclays hizo por asesoría a inversores cataríes; y cuando estos ingresaron al banco se concedió un crédito de 2.700 millones de euros a favor de Qatar. También fueron llamados a juicio Scot Roer Jenkins, quien estuvo al frente de esa estrategia de ampliación de capital con Qatar, y era un banquero estelar en la City, el mejor pagado en Gran Bretaña en el 2005, con 85 millones de euros, además de Thomas Kalaris y Richard Boath, quienes también fueron imputados (Financial Times julio 4 /17).

Resulta saludable que esas prácticas se castiguen, pues invertir en una entidad financiera para tomar control de la misma y después auto-otorgarse créditos ha sido usada recurrentemente; pero es lamentable que a falta de impedirlo solo queda el castigo posterior.

Estos malos manejos y la mala imagen que los juicios causan al banco, ademas del débil resultado de la prueba de estrés realizado por la Reserva Federal, podrían explicar la baja aceptación que el Barclays ha obtenido tras ingresar a Wall Street.

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