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Camilo Aldana Vargas

Innovación para valorizar el trabajo

Camilo Aldana Vargas
POR:
Camilo Aldana Vargas
septiembre 18 de 2012
2012-09-18 03:04 a.m.
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La creatividad y la innovación son esenciales para enfrentar y aprovechar los grandes retos que plantea a la humanidad el mundo moderno, como el creciente acceso a la información, de inmensa utilidad, pero que puede resultar apabullante; el acelerado desarrollo tecnológico, que abre grandes posibilidades de progreso, pero que no ha impedido que gran parte de la población continúe padeciendo la inequidad y pobreza; la complejidad de los conflictos sociales; la globalización del comercio y de la economía; el cambio climático y el deterioro de los recursos naturales que plantean terribles amenazas a la población, entre otros.

La innovación puede tener un gran efecto que vale la pena destacar, y es su impacto en la valorización del trabajo.

La incorporación de esta a la actividad productiva puede incrementar la producción sin variar los recursos empleados para obtenerla, o aumentarla en mayor proporción que los recursos usados.

También puede reducir los costos de producción para obtener una misma cantidad del producto u obtener uno mejor, con características y calidades que mejoren la satisfacción del consumidor.

La innovación puede permitir cobrar un menor precio por el producto, que lo haga más competitivo y amplíe su mercado. Igualmente, es posible que se den combinaciones de los anteriores efectos.

Una consecuencia de estos efectos de la innovación es que el valor que ellos agregan a la producción aumenta la remuneración de los factores productivos y la del trabajo.

Por esto, en la discusión del incremento del salario mínimo se tiene en cuenta la inflación y el aumento de la productividad. El mayor valor neto obtenido, por efecto de la innovación, debe repartirse entre los recursos usados.

La forma en que se distribuya dependerá del comportamiento del mercado de dichos dineros.

El aumento de la remuneración del trabajo con base en los beneficios de la innovación es la vía más equitativa, digna y eficiente para mejorar el bienestar de la población.

La satisfacción de lograr una mejora en la calidad de vida a través del propio trabajo es superior a la obtenida mediante un subsidio del gobierno, y tiene más probabilidades de ser sostenible. Un mejor salario refuerza la productividad al mejorar la actitud del trabajador hacia su actividad.

El incremento salarial, al aumentar el poder de compra, amplía los mercados y permite la incorporación de más innovaciones. Los mayores ingresos de los trabajadores pueden propiciar su capacitación y, por lo tanto, su mayor eficiencia, retroalimentando todo el proceso.

El eventual desplazamiento de mano de obra por una innovación puede contrarrestarse, en alguna medida, por la ampliación de los mercados, al aumentar los salarios, al mejorar las cualidades de los productos o al cobrar menores precios por estos.

Las anteriores reflexiones destacan la importancia de lo que se dio en la locomotora de la innovación y la urgente necesidad de ponerla a todo vapor lo más pronto posible.

Camilo Aldana Vargas

Consultor privado

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