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Camilo Herrera Mora
Columnista

Minería sin pena

En un momento como el que está viviendo Colombia, vale la pena pensar cómo debe ser ese país minero que podríamos tener. 

Camilo Herrera Mora
POR:
Camilo Herrera Mora
agosto 27 de 2018
2018-08-27 10:31 p.m.
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Por muchos años nos daba pena decir que éramos colombianos, porque el tema del narcotráfico y la violencia nos pesaba mucho en el extranjero. Hoy, se nos aplaude por la paz, por el deporte, la música, la moda y otra gran cantidad de cosas, que han puesto a Colombia de moda en el mundo.

Internamente, no nos creemos esto y seguimos mirando las cosas malas, por la innegable necesidad de visualizarlas y solucionarlas, pero en este camino nos hemos dedicado a satanizar sectores por sus problemas, castigando lo que se hace bien.

Un claro ejemplo es la minera y el petróleo; donde el gobierno apoya decididamente la exploración y explotación del crudo porque deja enormes ingresos para la nación, y porque esta Ecopetrol que es mayormente una empresa del Estado.

Por otro lado, está una enorme cantidad de minerales como el carbón, el níquel, las esmeraldas e incluso el oro, que generan casi la misma cantidad de aporte al PIB que el petróleo, pero las miramos feo.

Esto ocurre, quizá, porque la minería ilegal ha causado serios problemas y, en algunos casos, el impacto ambiental ha sido fuerte; pero viendo las cosas fríamente, la minería ha sido un importante sector de la economía, al punto que le ha colaborado enormemente al Estado para cumplirle a ciertas poblaciones.

Son muchos los países que dicen sin temor y con orgullo que son mineros, como China, México, Chile e incluso Canadá, y cada vez mejoran sus prácticas, impactando menos el medioambiente y más en la calidad de vida de las poblaciones y los países.

El mundo de consumo es mineral; cada celular tiene litio, coltán y oro; cada prenda de ropa tiene cobre, estaño e incluso aluminio, y que decir de los carros, o bicicletas, equipos de gimnasios, anteojos y miles de productos que tienen cemento y arena. Sin contar los miles de servicios, que simplemente no existen sin minerales.

En un momento como el que está viviendo Colombia, en el cual nos estamos diciendo las cosas más claramente, vale la pena pensar cómo debe ser ese país minero que podríamos tener, “produciendo conservando, y conservando produciendo”, como dice el Presidente.

Las regalías de estas explotaciones deben servir para el desarrollo de las regiones y no para que los corruptos –de los que ya estamos agotados– las tomen de caja mejor para sus gusticos; la minería, bien hecha, que comprenda el impacto que genera, ha sido la fuente de riqueza y desarrollo de países como Estados Unidos y Corea del Sur, que han hecho su país en acero, mitigando cada vez más el impacto al medioambiente.

Se nos dice cafeteros, cuando ya no somos tan importantes en ese mercado; petroleros somos, pero pequeños en el concierto de ese producto; sin embargo, tenemos enormes oportunidades de aportar en otros mercados, generando divisas, ingresos y empleos. Debemos reducir la minería ilegal, hacer cumplir las normas que están y, sobre todo, mostrarles a los colombianos que ser minero no es malo, porque todos dependemos de los minerales.

Solo pregúntese una cosa: ¿cuántos minerales tiene puestos hoy?, y comprenderá que la estrategia es simple: debemos estar en ese mercado, produciendo, conservando y generando valor, cuidando no solo el medioambiente, sino el otro medio.

Camilo Herrera Mora
Presidente, junta directiva de Raddar
camiloherrera@raddar.net

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