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Carlos Holmes Trujillo García
columnista

Propuestas de Fenalco merecen atención

La prioridad es crear condiciones para que la economía crezca rápidamente. Esto requiere definir tributos técnicos bien diseñados, con tasas bajas y equitativas, generales y de recaudo sencillo.

Carlos Holmes Trujillo García
POR:
Carlos Holmes Trujillo García
septiembre 18 de 2017
2017-09-18 11:24 p.m.
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En su congreso más reciente, Fenalco actuó con respeto, decisión y franqueza, como corresponde a los gremios que defienden, legítimamente, el sector que representan. Además, tuvo la visión de plantear diversas propuestas, que deben ser estudiadas por el gobierno. Así debe ser, porque su presidente señaló que el comercio presenta 10 actividades en negativo y cinco en positivo, pero con resultados muy bajos.

Para resumir las cosas, el comercio está sufriendo el impacto devastador de la reforma tributaria, además de otros factores que se traducen en incertidumbre, desaceleración de la economía y pérdida de confianza del consumidor.

La realidad es que a mayores impuestos, menores ventas. A los colombianos nos han sacado del bolsillo 3,6 billones por el incremento del IVA, y a las empresas una suma cercana a 1,14 billones. Y todo lo anterior en un periodo de desaceleración, que pone en evidencia el inmenso error que cometió el gobierno al presentar un proyecto de reforma cuando las señales eran negativas. Esa decisión empeoró las cosas.

Guillermo Botero tiene razón cuando señala que se necesitan medidas audaces. Las propuestas que le presentó Fenalco al país son una verdadera contribución al análisis de las posibles soluciones. La petición de que se suspendan durante noviembre y diciembre los tres puntos adicionales de IVA es posible, viable y razonable.

No hay razón para sorprenderse, ni para tratarla con desdén. De hecho, medidas similares se han tomado en el pasado para hacerle frente a situaciones de emergencia en las fronteras. Y que no haya dudas, lo que se está viviendo ahora es otra de esas emergencias por causas distintas a las del 2010 y el 2015, pero con consecuencias similares.

De otro lado, la iniciativa en materia de desregulación, semejante a lo que se hizo con éxito en Canadá, Gran Bretaña, México y Estados Unidos, es una urgencia estructural, más que una necesidad coyuntural. Lo mismo puede decirse de la ampliación de los márgenes de financiación de las viviendas de menos de 300 millones, para estimular el sector de materiales de construcción. En fin, dentro de los 10 puntos para la reactivación que presentó Fenalco no hay ninguno que no amerite una consideración cuidadosa.

Así mismo, cada día es más claro que la prioridad, en las circunstancias actuales, naturalmente con la mirada puesta en el próximo gobierno, es crear las condiciones para que la economía crezca rápidamente. Hacerlo requiere definir tributos técnicos bien diseñados y con tasas bajas, equitativas, generales y de recaudo sencillo. Ese sería el mejor antídoto contra la evasión.

Por otra parte, resulta urgente eliminar el IVA y los aranceles a los bienes de capital, acabar con la renta presuntiva y corregir el error de haberle dado vida a la doble tributación gravando los dividendos. Medidas como las anteriores deben acompañarse, adicionalmente, de un IVA del 15 por ciento, que se pueda bajar, mediante la aplicación de una tabla de gradualidad, al ritmo de crecimiento de los recaudos. Es decir, en la medida en que aumenten los ingresos fiscales que baje el tributo. Se trata de un IVA de éxito.

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