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César Caballero Reinoso

Elogio a un columnista comprometido

César Caballero Reinoso
POR:
César Caballero Reinoso
mayo 20 de 2014
2014-05-20 05:41 a.m.
http://m.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/22/56cb68470a5ce.png

He tenido el privilegio de leerlo. Desde mis tiempos de estudiante, pasando por distintas facetas profesionales, sus columnas semanales fueron siempre útiles para interpretar y analizar nuestra realidad. También he disfrutado sus textos en Lecturas Dominicales, el célebre ‘Postre de Notas’ y los especiales de fin de año del periódico. Inicie mis estudios de Ciencia Política en 1986 y desde entonces tengo claro estar leyéndolo y considerándolo uno de mis favoritos.

Generalmente comparto su posición ‘liberal’ frente a los temas y su actitud crítica ante quienes detentan el poder. Me ha mostrado visiones alternativas sobre nuestra realidad, y en algunas pocas ocasiones creo haber sentido que también decía ‘pendejadas’. Al hacer este balance, me sorprende reconocer que, a pesar de tener un espacio semanal, nunca lo sentí repetitivo ni obsesivo con un tema. Siempre su interpretación de la realidad me ha parecido fresca y novedosa.

Cuando vi la noticia de su retiro, no me sorprendió ni me dio tristeza, de hecho, la sensación fue muy positiva: la de ver a un periodista e intelectual a quien admiro, retirándose no por un escándalo o una persecución, ni por agotamiento o desencanto con el oficio. Él, simplemente, en el más genuino espíritu de un libre pensador, decidió dejar su columna porque pensó que era lo correcto.

En mi balance de lector deja el ejemplo de un ciudadano en ejercicio, que piensa, opina y asume posiciones frente a los temas de nuestra sociedad. De un periodista independiente, que sin autodenominarse subjetivo, trató las fuentes, los hechos, los escándalos y las informaciones con profesionalismo, así eso generara urticaria en los poderosos. De un intelectual que no necesitó de la ofensa ni la calumnia para hacerse notar o sentar sus posiciones.

Su forma de escribir es envidiable. Expresar una posición o trasmitir una inquietud en un lenguaje simple, accesible a un gran volumen de personas solo se consigue con la práctica cotidiana, para entregar a los lectores, cada semana, la mejor columna posible.

Sus críticos no han faltado y, como dijo en una entrevista, algunos “lo honran”. Para ellos, su cercanía con instituciones y personas asociadas al poder fue fuente de suspicacia, pero él en su relación, tanto en El Tiempo como con su familia, dio ejemplo de ecuanimidad y respeto por quienes lo leíamos. Durante los cuatro años en que su hermano ejerció la presidencia, suspendió su columna. Frente a El Tiempo, discrepó y tramitó sus diferencias sin ofender a la institución ni sus directivos. A veces uno puede estar cerca del poder y no dejar que sus dinámicas lo conviertan en un lacayo.

La creación de la unidad investigativa de El Tiempo en un periodo donde ello era una novedad. Los textos con Pilar Ángel sobre la tradición y cultura del vallenato, cuando este gran género musical aún era una expresión local, y sus aportes en libretos a la televisión, muestran a un ser creativo y versátil que encontró múltiples escenarios para crear cosas buenas con su arma preferida: la palabra.

En mi pequeño homenaje a Daniel Samper Pizano, solo me resta decirle, muchas gracias por haber sido un columnista comprometido.
César Caballero R
Director de Cifras y Conceptos

 

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