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César González Muñoz

¿Regla fiscal en la Constitución?

Hay que tener reglas fiscales, claro, contra los ‘espíritus animales.

César González Muñoz
POR:
César González Muñoz
abril 27 de 2011
2011-04-27 01:14 a.m.
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Hay preguntas sin respuesta. Hace unos 20 años asistí a una conferencia del físico y filósofo argentino Mario Bunge, en la U. de la Plata.

Después de su charla, muchos asistentes querían un autógrafo o una foto. Uno de sus admiradores logró cruzar miradas con él y sólo acató a preguntarle: “maestro, ¿y cómo va esa filosofía?”.

Hay preguntas con una respuesta. ¿Es buena la sostenibilidad fiscal? No hay una sola voz articulada en contra de un principio que se anida en la ética pública y en la decencia en el manejo de los asuntos del Estado.

Si en el mundo hay muchos ejemplos de vulneración de este principio, ello es el resultado de fallas institucionales en el manejo de las finanzas públicas; vinculadas con la falta de responsabilidad política de los gobernantes, con la mala regulación de los mercados financieros, con la prevalencia de ciertos pecados capitales, en fin, muchos aspectos del mundo actual se inclinan a violentar los principios de la ética y la decencia.

El antídoto está en el buen Gobierno como conducta. Hay que tener reglas fiscales, claro, contra los ‘espíritus animales’.

Pero es un mal dispositivo de debate poner del lado de los enemigos de la sostenibilidad fiscal a los que hacen observaciones a la manera como se imponen las reglas fiscales y al contenido mismo de estas. Para hacer las cosas bien, se deben tener en cuenta las lecciones de otras partes y reconocer las circunstancias de modo, tiempo y lugar. 

Las opiniones editoriales que publican ciertos órganos de prensa internacional y los comentarios de algunos columnistas especialmente influyentes, suelen recibirse aquí como la verdad irrestricta. Si, por ejemplo,  The Economist  aplaude, se trata de un espaldarazo, de una buena calificación. Si critica o rechaza, se toma como un regaño del Olimpo que debe llevar a corregir el rumbo. No importa si las opiniones de esa revista, o del  Wall Street Journal , o similares, han sido escritas por alguna mano ignota residente en los Rosales de Bogotá.

Desde la redacción de  The Economist  (¿escritorio de rosales?) se escribió el 14 de abril lo siguiente: “…pero en un país cuya Corte Constitucional puede obligar al gasto público (por ejemplo, al declarar que la gente tiene derecho a cuidados médicos de alto costo),esa reforma (el proyecto de ley de regla fiscal) puede no ser suficiente”.

Así, el Gobierno impulsa una reforma constitucional al estilo alemán para entronizar la noción de sostenibilidad fiscal. Caramba, lo dijo  The Economist . Hubo voces editoriales contentas por el resto del artículo, pero nadie hizo notar que el texto transcrito nos da la razón a quienes creemos que el Proyecto de Reforma Constitucional busca (o buscaba) generar una tensión constitucional entre los derechos básicos y el derecho, o principio, de sostenibilidad fiscal, y que, visto así, este no es un buen acto constituyente.

El FMI publicó en diciembre del 2009 un artículo sobre las reglas fiscales en los países miembros. Según este, sólo 5 países han llevado a sus constituciones reglas numéricas de manejo fiscal: Alemania, Suiza, Polonia, Comoros y Brasil. Ninguno pone en el libro la sostenibilidad fiscal como un principio a secas. Todos le ponen cifras.

¿No sería mejor aprobar una buena ley de regla fiscal en vez de ir hasta un mal acto constituyente? 

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