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Ricardo Ávila
Editorial

Los desafíos siguen ahí

Dicen los analistas que el 2017 pinta un poco mejor para la economía del país, pero eso no implica que el panorama esté despejado.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
POR:
Ricardo Ávila
enero 02 de 2017
2017-01-02 05:53 p.m.
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El año nuevo apenas tiene unos pocos días de haber nacido y el bolsillo de los colombianos ya comprobó que el conocido término “cuesta de enero” tiene fundamento.

El alza de tres puntos porcentuales en el nivel del IVA es una realidad, al igual que el cambio en el régimen impositivo de vinos y licores. Más de uno comprobará que esta época de descanso y diversión saldrá un poco más costosa de lo planeado, como lo señalan los comentarios que se encuentran en las redes sociales.

No obstante, aparte de ese primer impacto, la pregunta de fondo es si el 2017 permitirá dejar atrás los sinsabores recientes y encaminarse a recuperar el rumbo perdido.

La respuesta de la mayoría de los analistas es afirmativa, bajo el supuesto de que el escenario internacional no se complique demasiado. El temor más grande de todos es que Donald Trump quiera convertir en realidad sus promesas de instaurar barreras arancelarias, con el fin de proteger las manufacturas estadounidenses, algo que podría degenerar en una guerra comercial con efectos sobre todo el planeta.

Si en la Casa Blanca prima la sensatez y la marcha del planeta se mantiene a la misma velocidad de antes, en lo que atañe a Colombia el viento será más favorable. El primer factor es el precio del petróleo que parece afirmarse en cercanías de los 55 dólares por barril para la variedad Brent, un alza superior al 50 por ciento en comparación con los niveles registrados a comienzos del 2016.

Así la producción interna haya bajado, el repunte en las cotizaciones más que compensa el descenso observado, por lo cual las exportaciones deberían subir y la presión sobre la tasa de cambio sería menor, a pesar de que la coyuntura internacional sea distinta. Tampoco es despreciable que el escenario del mercado mundial de hidrocarburos impulsará con vigor las inversiones del sector.

La Asociación Colombiana del Petróleo afirma que los gastos combinados en exploración y producción pasarían de unos 2.300 millones de dólares el año pasado a casi el doble en este.

Por otra parte, aumentan las esperanzas de que otras actividades muestren un mejor desempeño. Son tantas las veces que se ha hablado del programa de infraestructura y sus encadenamientos, que más de uno escucha con escepticismo la afirmación de que ahora sí la locomotora andará más rápido. A este respecto, los cierres financieros definitivos en al menos ocho proyectos sugieren que el ritmo de las obras se intensificará en forma importante.

De otro lado, la agricultura vuelve a ser motivo de esperanza, sobre todo porque en el semestre que acabó de terminar el área sembrada mostró un incremento notable. El café atraviesa por un buen momento, mientras que los cultivos de ciclo corto se deberían beneficiar de un clima más propicio.

Una buena oferta de alimentos ayudará a que la inflación se ubique en el rango establecido como meta por el Banco de la República, más temprano que tarde. En caso de que exista menor presión sobre el índice de precios, el Emisor tendrá más margen para recortar la tasa de interés que les cobra a las entidades financieras por darles liquidez temporal, un descenso que eventualmente se les transmite a los usuarios del crédito.

Todo lo anterior lleva a pensar que las condiciones son un poco más propicias que las de hace 12 meses. Sin embargo, el desánimo de la industria y el comercio, que son el principal termómetro de la demanda interna, hace sonar las alarmas. El riesgo es que la mala marcha de las ventas ocasione un aumento en el desempleo, que daría inicio a un indeseable círculo vicioso de recortes y menor actividad productiva.

Debido a ello, las autoridades están en la obligación de tener las manos bien puestas en la rienda. El margen de maniobra de la política económica es estrecho y cualquier equivocación puede descarrilar las perspectivas de un 2017 en el que tampoco van a faltar los desafíos.

Director de Portafolio
ricavi@portafolio.co
@ravilapinto

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