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Ricardo Ávila
Editorial

Fuera del gabinete

Al preferir a los técnicos sobre las figuras más tradicionales, entre los que serán ministros, Iván Duque asume un riesgo que no es menor.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
POR:
Ricardo Ávila
julio 23 de 2018
2018-07-23 08:56 p.m.
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Faltan dos semanas antes de que Iván Duque tome posesión como nuevo presidente de los colombianos y el trabajo de los integrantes del que será el alto Gobierno ya comenzó. El retiro de ayer, convocado en un club al norte de Bogotá, sirvió para que las personas que conforman el nuevo gabinete se vieran, pero sobre todo para fijar las prioridades de la administración que comienza, incluyendo los proyectos que se llevarán al Congreso.

Aparte de conocerse que la reforma tributaria encabezará las iniciativas radicadas después del 7 de agosto en el Capitolio, el mensaje de que el palo no estará para cucharas sonó fuerte y claro. Las reuniones de empalme en las que estuvo Alberto Carrasquilla convencieron al Ministro de Hacienda entrante de que el margen de maniobra en materia de gasto público es reducido, por no decir nulo.

Y es que aparte de la obligación de bajar el déficit para cumplir con la regla fiscal, hay un comportamiento inquietante del recaudo de impuestos que posiblemente convierta en obligatorio un paquete de recortes antes de diciembre. Las discusiones en torno al presupuesto del 2019, cuya versión inicial está cerca, serán difíciles, pues a los parlamentarios la palabra austeridad no les gusta.

Mientras llega el momento de tomar el toro por los cuernos, los expertos analizan las características de un gabinete que no es igual a lo que decían los pronósticos iniciales. Lejos del escenario que pintaban las redes sociales sobre la primacía de los uribistas ‘pura sangre’ y los excandidatos presidenciales, hay una buena cuota de nombres que nadie tenía en el radar.

Más que un perfil ideológico definido, lo que hay es un buen número de técnicos, algunos de los cuales escasamente se habían saludado con quien será su jefe. En tal sentido, podría decirte que el próximo mandatario cumplió, con ciertas excepciones, la promesa de designar conocedores de los temas a cargo de las diferentes carteras. Tampoco es despreciable que el compromiso de igualdad de género se respetó, algo que no tiene precedentes.

Hechos esos reconocimientos, no faltan las inquietudes. Para comenzar, está el peso de los gremios en la hoja de vida de varios futuros ministros. Los críticos señalan que en lugar de conocimiento en la calle, hay una preferencia por los que adquirieron su experticia en los canales institucionales, dentro de una oficina. Eso no necesariamente es malo, aunque limitaría la posibilidad de pensar ‘fuera de la caja’.

Otros, en cambio, se preocupan por los obstáculos que puede encontrar el Ejecutivo en el Congreso. Sin desconocer que, sobre el papel, es bueno para la democracia que la división de poderes sea efectiva y cada cual cumpla con la función que le corresponde, sacar las leyes adelante se podría volver en todo un desafío.

La escogencia de las directivas del Senado y la Cámara demostró que entre los partidos de la coalición que será cercana a la Casa de Nariño, hay tensiones. No solo será difícil organizar a las bancadas, sino entrenar a la carrera a muchos funcionarios que no tienen experiencia en el manejo parlamentario. Parte de la responsabilidad del éxito recaerá en el Centro Democrático, cuyos congresistas deberán ser capaces de tender puentes después de haberse atrincherado en sus posiciones durante el cuatrienio que acaba.

Así las cosas, el Presidente electo está asumiendo un riesgo que no es menor. Si su gente entiende rápido los retos, le ayudará al ‘duquismo’ a fortalecerse. Por el contrario, si vienen los errores de principiante, las declaraciones contradictorias y la descoordinación, el Gobierno que llega comenzará con el pie izquierdo. Y en un periodo de cuatro años, el espacio para enmendar las equivocaciones será muy reducido. Debido a ello, serán necesarios más retiros como el de ayer para minimizar los peligros que se avizoran.

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