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Erick Rincón Cardenas

Confianza electrónica

Erick Rincón Cardenas
POR:
Erick Rincón Cardenas
junio 20 de 2014
2014-06-20 04:53 a.m.
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En Colombia ya existen terceros de confianza idóneos para promover la autorregulación y las buenas prácticas de las empresas nacionales, que hacen uso de medios electrónicos para impulsar sus negocios.

Si bien en el país desde hace más de una década existen normas que garantizan derechos de los consumidores en el comercio electrónico, esta normativa aprobada no ha sido suficiente para generar entre los compradores en línea, una permanente confianza y seguridad, al momento de realizar cualquier tipo de transacción por medios electrónicos. Lo mismo sucede al momento de suministrar datos personales en los formularios de los sitios web a los cuales se tiene acceso a través de Internet. Aunque muchos portales han evolucionado en temas como la disponibilidad de los productos (bienes o servicios), la calidad y garantía, el servicio posventa, el trato personalizado, la confidencialidad y otros, las leyes actuales abren la puerta para que las tiendas on line implementen nuevos mecanismos que fortalezcan su reputación y buen nombre.

Se ha demostrado a nivel internacional que en los casos en que las leyes no generen la confianza necesaria para los consumidores de productos (bienes o servicios) en tiendas on line, se debe fomentar desde los propios estados el desarrollo y uso de códigos de conducta o buenas prácticas que permitan regular las relaciones entre consumidores y fabricantes, proveedores o anunciantes, permitiendo conocer de manera más transparente los términos y condiciones que enmarcan las relaciones de tipo comercial bajo esta modalidad electrónica.

Para impulsar lo anterior, la Ley 1480 del 2011, conocida como el nuevo Estatuto del Consumidor, ha dispuesto en el capítulo IV sobre Protección al Consumidor en el Comercio Electrónico, artículo 50, literal f, que todos los proveedores que ofrezcan productos usando medios electrónicos deberán adoptar mecanismos de seguridad apropiados y confiables para garantizar la protección de la información personal del consumidor y de la transacción. De igual manera, menciona la importancia de los esquemas de autorregulación y las garantías que deben ofrecer.

Por su parte, la Ley 1581 del 2012 sobre Protección de Datos Personales también reconoce el uso de esquemas o mecanismos de autorregulación o buenas prácticas como se puede observar en el título IX, artículo 27 en el cual se reconoce que las buenas prácticas en materia de protección de datos podrán ser certificadas, lo cual le otorga reconocimiento legal a esta autorregulación.

A diferencia de los países anglosajones en Colombia el desarrollo de la autorregulación ha sido incipiente hasta nuestros días, debido a que no ha existido una tradición o cultura que impulse este esquema, en Latinoamérica se ha fortalecido la corregulación y la regulación tradicional basada en lo establecido exclusivamente en el marco jurídico interno.

No quiere decir esto, que este tipo de mecanismos regulatorios sean incorrectos o ineficientes, por el contrario, podrían llegar a ser los más adecuados y eficientes frente a las necesidades que el comercio electrónico ha demandado desde su aparición, lo anterior, siempre y cuando se acompañen con los sellos o marcas de confianza, que acrediten, frente al usuario de un sitio web, que la entidad o establecimiento de comercio que está detrás cumple con una normativa o principios respetuosos de sus derechos y garantías constitucionales.

Erick Rincón Cárdenas
Gerente General de Certicámara S.A.

 

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