1 / 7
Contenidos vistos este mes
Disfrute de contenido ilimitado sin costo
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese
Ya completó los artículos del mes.
Sabemos que le gusta estar informado Disfrute de acceso ilimitado al contenido, boletines noticiosos y más beneficios sin costo.
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese Volver a la portada
Jorge Mario Eastman Vélez

Masacre estudiantil

Jorge Mario Eastman Vélez
POR:
Jorge Mario Eastman Vélez
marzo 03 de 2013
2013-03-03 07:58 p.m.
http://m.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/18/56c64e57ea4e4.png

Iniciada en 1954 con el asesinato de Uriel Gutiérrez en los umbrales de la Universidad Nacional, el 8 de junio, y rematada al día siguiente en la Calle 13, la masacre estudiantil es una fecha transcendental de quiebre histórico entre la dictadura de Rojas Pinilla con el experimento del Frente Nacional, cuyos antecedentes y consecuencias aún están sembrados de claro-oscuros, interrogantes e impunidad.

Recientemente, en un foro universitario de alta calificación, hablamos sobre algunos episodios todavía frescos de nuestra historia patria.

Aunque lo preveíamos hace rato, el balance fue calamitoso: la juventud, poco o nada sabe sobre lo que ha sucedido en este país, tanto en materia política como social y económica.

Cuando llegamos al final, la audiencia más parecía compuesta por marcianos o habitantes de otro mundo.

Es el resultado perverso de un sistema educativo olímpicamente despreocupado por la enseñanza de lo que fue, es y ha sido Colombia. Solo importa lo que pertenece a la sociedad consumista y mediática.

Especialmente, la juventud universitaria, es decir, nuestra dirigencia en embrión está viviendo en Babia y, por lo tanto, carece de una visión de la nación diferente a la que corresponde al reducido ámbito de sus especializaciones.

Este vacío de conocimientos se torna peligroso porque hace imposible que la nueva generación tenga conciencia real de dónde viene y para dónde va.

Nos sorprendió, sobre todo, la ignorancia casi absoluta sobre fechas que mucho han incidido en nuestro presente.

No se tiene idea sobre el Bogotazo y las causas y consecuencias del asesinato de Gaitán. Tampoco del 13 de junio de 1953 cuando Rojas Pinilla asumió el poder, casi a la fuerza, ante la destitución sorpresiva de Roberto Urdaneta Arbeláez, decretada por el presidente titular Laureano Gómez. Menos tienen noticia del Frente Nacional y de su gran equivocación histórica al haber cerrado las puertas de la participación a quienes no fuesen liberales o conservadores.

Confunden o ignoran episodios en los que se intentó una verdadera ruptura con el statu quo: Revolución de los Comuneros, el 9 de abril, la separación o ‘pérdida’ de Panamá, el litigio sobre limitación de áreas marinas y submarinas con Venezuela, lo mismo que la reciente tarascada nicaragüense.

Ante tanta oscuridad, aprovechamos la oportunidad para que escucharan –¿quizá por primera vez?– sobre algunos episodios relacionados con la masacre de los estudiantes en 1954: por cierto, bautizo de sangre del proyecto político de la llamada Generación del Estado de Sitio.

Sin embargo, existe una minoría interesada en informarse, siempre y cuando los pensum educativos lo faciliten. Por ejemplo, las razones de ser de la guerrilla ‘más vieja del mundo’.

Sobre la corrupción de doble vía, pública y privada, la crisis ideológica y ética de los partidos tradicionales y ese 65 vergonzoso por ciento de nuestra población en estado de pobreza e indigencia.

Adenda: el libro escrito ‘al limón’ por Felipe López y J. C. Iragorri, es un excelente aporte que descubre con valentía muchos escondites y secretos de nuestra vida política.

Jorge Mario Eastman

Exministro delegatario

consignajme@yahoo.com

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado