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Lorenzo Dávila

Japón: expansión cuantitativa

Lorenzo Dávila
POR:
Lorenzo Dávila
abril 22 de 2013
2013-04-22 11:34 p.m.
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El nuevo giro copernicano hecho por el gobernador del Banco de Japón, Harukiro Kuroda, en lo que va a suponer la mayor expansión cuantitativa de la historia, equivalente al 30% del PIB de la tercera economía del mundo, se centra en la lucha a muerte contra la deflación.

Todo esto nace en el discurso de Ben Bernanke, el 21 de noviembre del 2002 ante el Club Nacional de Economistas, titulado Deflation: making sure it doesn’t happen here, si bien Kuroda cuenta hoy con varios laboratorios de experimentación, en los cuales se puede analizar la respuesta tanto de los mercados como de la economía real.

Así, la FED está habilitada para mantener la tasa de fondos federales a cero en periodos prolongados para reducir el diferencial de la curva de tipos de interés, o puede comprar directamente los bonos del Tesoro a largo plazo, al igual que va a hacer el Banco de Japón, para apoyar una política fiscal expansiva y así reactivar el crecimiento.

En el caso europeo, no se pueden comprar bonos, aunque desde finales del 2011 se inventaron la inyección a la banca de los LTRO, con la intención de bajar los diferenciales de deuda entre la de los países denominados periféricos y Alemania, sirviendo este dinero solo para sustituir lo pedido por los bancos en otras ventanas de liquidez del BCE, o para financiar los vencimientos de sus propios bonos.

Del mismo modo, la FED puede hacer compras directas de hipotecas y MBS privados y de agencias, o deuda de agencias, así como obligar a Fannie y Freddie a ampliar sus carteras, garantizando hipotecas o, incluso, subvencionádolas directamente con recursos fiscales.

El caso japonés es distinto por la diferencia de los canales, pero se anuncia la entrada en fondos cotizados inmobiliarios. Igualmente, la FED puede ir aún más lejos mediante una intervención directa en el mercado de valores a través de compras directas de acciones, como una manera de impulsar una subida del precio de las mismas, algo que el Banco de Japón articulará por medio de su entrada en ETF.

Por lo tanto, la principal diferencia entre la expansión cuantitativa de la FED y la de Japón radica en el volumen en términos de PIB, mucho más brutal en el caso nipón, y en que abiertamente está encaminada a conseguir inflación, por lo que es de suponer que no haya medidas de esterilización, así como una fuerte devaluación del yen que haga a su industria más competitiva.

Dicho eso, la inquietud me surge al ver que después de casi cinco años de expansión cuantitativa en la primera economía del mundo, esta está a las puertas de una contracción, y el crédito no ha terminado de fluir a la economía real, siendo su política fiscal la que ha evitado tasas de crecimiento negativas.

Avanzamos hacia una economía global en la que a los 3,12 billones de dólares de base monetaria de la FED, y los 2,7 billones de euros del BCE, se va a unir un equivalente a 2,13 billones de euros en yenes. Nunca antes hubo tanto dinero con el cual poder empezar una espectacular guerra de divisas. La historia se repite una vez más.

Lorenzo Dávila
Director, U.Sergio Arboleda sede, Madrid, España.

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