1 / 7
Contenidos vistos este mes
Disfrute de contenido ilimitado sin costo
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese
Ya completó los artículos del mes.
Sabemos que le gusta estar informado Disfrute de acceso ilimitado al contenido, boletines noticiosos y más beneficios sin costo.
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese Volver a la portada
Lucas Echeverri Robledo

¿Quién nos gobierna y para qué?

Lucas Echeverri Robledo
POR:
Lucas Echeverri Robledo
diciembre 16 de 2013
2013-12-16 11:40 p.m.
http://m.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/16/56c374df3271b.png

En noviembre, tuve la oportunidad de compartir con Jane Goodall su estadía en Santa Marta, donde estuvo dando conferencias y apoyando un colegio de la ciudad que es la sede de su Programa Roots and Shoots en Colombia, el cual tiene como filosofía de enseñanza los principios por los que esta extraordinaria mujer ha luchado toda su vida: que una sociedad para salir adelante tiene que dar cabida a todos.

La forma de gobernar es con compasión y tolerancia, donde el gobierno eduque y dé igualdad de oportunidades. Una sociedad no puede crecer sacrificando un número indefinido de ciudadanos, dejándolos en el camino, destinados a no tener futuro. No se trata de generar más riqueza, sino más bienestar a través de la riqueza.

Lo anterior es solo sentido común, pero si lográramos tener una sociedad educada en esos principios, los dirigentes que saldrían, entenderían que cada individuo importa y puede hacer la diferencia, y gobernarían para sus elegidos, por el bien general, o al menos una mayoría.

Al contrario, nuestros políticos son mayoritariamente mezquinos, intolerantes, tienen la verdad revelada, mesiánicos, y por eso las políticas publicas son poco generosas, mal pensadas, cortoplacistas, no enfocadas en el bien general, y la administración de todo esto resulta bastante corrupta.

Esta pequeñez de gobierno que tenemos, aflora, en todo su esplendor, en estos momentos preelectorales, en los que vemos cómo los políticos afilan las espuelas para ser elegidos pensando en su propio interés, no en el de los gobernados. Veamos unos ejemplos:

El Partido Liberal, en la convención de Cartagena, no habló sobre las políticas liberales a mediano y largo plazo para el país, o de cuál es el Estado con que esos señores sueñan para Colombia, que debería ser la razón por la que quieren ser elegidos. La realidad fue que solo pensaron, todos, en cálculos electorales, en quién tiene votos y quién no, en quién tiene maquinaria y quién no. Escuché a Simón Gaviria, uno de los nuevos políticos –el cual ya parece tener más mañas que los viejos, qué vaina–, hablar de la discusión que se llevó a cabo, sobre una serie de leyes cortoplacistas, pero nada del proyecto de Estado, nada del país que nos invita a crear.

El Partido Conservador anda pensando en los puestos que tiene, la mermelada, los intereses personales, en lugar de salir a proponer una idea de Estado, un sueño para nuestra nación. Y ni hablar de los verdes-progresistas, qué cosa más desdibujada de partido, es la izquierda tomándose un partido en una carrera desaforada por tener votos y puestos como sea. Pregunto: ¿para esto dieron bala y mataron durante tantos años? ¿Tanto corrompe el poder?

Por su parte, el partido de ‘la U’ y el Centro Democrático, solo ofrecen. Debe ser el Alzheimer, porque no me acuerdo haber oído algo programático de ellos, son únicamente empresas electorales.

Que triste, nos gobiernan intereses personales. No estamos creando un país en el que cada individuo importa y puede hacer la diferencia, sino uno donde dejamos a mucha gente atrás, sin futuro, donde todo el mundo es ignorado y abusado por el Estado, ya que cuando alguien llega al poder se vuelve hacia sus intereses personales y se le olvida que solo es un empleado de todos los colombianos. Solo eso.

Lucas Echeverri Robledo

Consultor

lukaseche@gmail.com

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado