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Menos inversión, menos seguridad

En los últimos meses la percepción de inseguridad ha aumentado entre los colombianos; de nuevo los titulares de prensa se están viendo inundados por noticias sobre tomas a poblaciones, extorsiones y demás actos de terrorismo.

Mauricio Lizcano
POR:
Mauricio Lizcano
septiembre 26 de 2011
2011-09-26 01:55 a.m.

Entre el primer semestre del año anterior y el actual, el aumento en los casos de secuestro es aproximadamente 21% según Fondelibertad; solamente en las dos primeras semanas de este mes, los ataques de la guerrilla y de otros grupos armados ilegales han dejado más de 56 personas muertas y 13 secuestradas.

El Gobierno ha hecho cambios especialmente en los responsables de la política de defensa, el ministro y la Cúpula Militar. El monto que el Presupuesto General de la Nación para el 2012 le destinaría al sector defensa y seguridad, alcanza los $23,8 billones, el equivalente al 14% del PGN y el 3,7% del PIB. Así las cosas, este sector sólo tendría menos peso que el servicio de deuda pública y la protección social.

Sin embargo, al recordar la importancia que se le dio a la seguridad en periodos anteriores dentro del presupuesto, se vislumbra una tendencia decreciente; el país gastó en promedio 4% de su producción para la defensa entre el 2008 y el 2010 (0,3% más que en la propuesta para la siguiente vigencia), lo que hoy equivale a dejar de percibir más de un billón de pesos. Estos recortes reducen la capacidad operativa y el bienestar de los soldados.

Durante la discusión sobre el PGN, que se llevó a cabo hace unas semanas en el Congreso, la Viceministra de Defensa insistió en la necesidad de aumentar los recursos para funcionamiento e inversión del sector, petición que debe ser revisada con cautela, ya que de no realizarse los ajustes necesarios para solventar las nuevas estrategias militares, no sólo se afectaría la integridad personal de las poblaciones vulneradas, sino que correríamos el riesgo de enfrentar fuertes consecuencias en el bienestar social y económico del país.

En medio de esta discusión, llama especial atención la petición de $35.000 millones adicionales para la alimentación de los soldados, pues se constituye en un mensaje claro para el país de que las condiciones que enfrentan los responsables de la seguridad en el campo colombiano, no cuentan con los requisitos necesarios para llevar a cabo su indispensable labor.

También preocupa los recursos que se están reservando para la inversión dentro del sector, destinación que resulta vital para la sostenibilidad del capital que se ha logrado conseguir tras las inversiones de los pasados años. Dentro del presupuesto de inversión para el 2012, defensa disminuye un importante porcentaje (alrededor de 0,4% frente a 2011) quedándose sólo con el 5% de la totalidad, aproximadamente la sexta parte de lo que se estaría destinando a inversiones en protección social.

De no asegurar la inversión para el mantenimiento de los estándares del recurso humano, la infraestructura y tecnología con la que el país mostró resultados en cuanto a la seguridad de sus ciudadanos, volveremos a encontrarnos con las cruentas historias que están reviviendo muchas poblaciones colombianas. 

MAURICIO LIZCANO

SENADOR

lizcanoarango@gmail.com 

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