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Presupuesto

Mauricio Lizcano
POR:
Mauricio Lizcano
agosto 10 de 2011
2011-08-10 12:54 a.m.

En las próximas semanas será considerado por el Congreso el presupuesto del 2012, cuyo monto asciende a $165.3 billones.

Esto implica un crecimiento nominal de 9,5% frente al de 2011. El servicio de la deuda crece 14,6%, los gastos de funcionamientos 9,5% y la inversión sólo 3, 9%. El presupuesto de Colombia tiene una inercia propia que resulta de compromisos previamente adquiridos y de equilibrios políticos.

El sistema general de participaciones, el servicio de la deuda, las pensiones, y los gastos de personal suman más de $104 billones.

Otro elemento a considerar es que el presupuesto se discutirá en un escenario macroeconómico complejo. No es claro si las economías desarrolladas comenzarán una segunda recesión impulsadas por los temores ahora extendidos frente a la situación de España, Italia y EE. UU. Aunque existe cierto desacoplamiento de los economías emergentes, es prudente prever un impacto importante sobre el crecimiento en el país.

Por otra parte, Colombia debe hacer un ajuste fiscal que aumente su tasa de ahorro, disminuya las presiones sobre la tasa de cambio y reduzca su vulnerabilidad frente a una nueva recesión global.

La política fiscal del Gobierno parece ser consecuente con el compromiso que debe mostrar para que la regla fiscal sea creíble.

Investigadores de Fedesarrollo han hecho un aporte a la discusión de la enfermedad holandesa, a partir de un análisis de equilibrio general en el que concluyen que el peor escenario en términos de crecimiento para el país, es gastarse los ingresos del auge minero y petrolero en consumo, pero que mejor que ahorrarlos sería invertirlos en proyectos que aumenten la productividad.

Una conclusión menos arriesgada sería recomendar que el país invirtiera adecuadamente un porcentaje de los ingresos provenientes del boom y ahorrara otro tanto. Esto no sería muy diferente a lo propuesto por el Gobierno.

El déficit del sector público tendría una reducción de más de un punto del PIB entre 2011 y 2012 pasando de 3,4 a 2,2% del PIB. No obstante, el balance primario del Gobierno Nacional seguirá siendo negativo.

La inversión en el presupuesto tiene un grave problema y es que no aclaró qué es inversión y qué son gastos de funcionamiento, por lo que guiarse por estas clasificaciones puede resultar en recomendaciones equivocadas.

Sin embargo, cuando se observa el Plan Financiero para el 2012 se ve que la inversión como porcentaje del PIB del Gobierno Nacional caerá de 2,5% a 2,3%.

Entre las inversiones destacadas del presupuesto se asignan 5,13 billones a infraestructura vial, 2,09 a víctimas y desplazados, 1,97 a la unificación del POS, 1,48 a subsidios eléctricos y de gas, 1,46 a políticas del mercado laboral, 1,3 a primera infancia, 1,19 a familias en acción, y 1 billón al Fondo de Adaptación.

El sector transporte representa el 18,2% del presupuesto de inversión y crece 24% con respecto a 2011. Habrá un incremento de casi un billón de pesos para los corredores viales, pero los recursos para los corredores fluviales, los puestos y las terminales aéreas se reducirán.

La elaboración del presupuesto es un proceso complejo. Sin embargo, la discusión debe enmarcarse en consolidar los balances del Gobierno para reducir la vulnerabilidad del país y al mismo tiempo dinamizar el crecimiento mediante los proyectos de inversión necesarios para la nación.

La inversión no debería disminuir como porcentaje del PIB.

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