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Óscar Mendoza P.

Mortalidad empresarial

Óscar Mendoza P.
POR:
Óscar Mendoza P.
junio 13 de 2013
2013-06-13 11:26 p.m.
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Cada día voy entendiendo un poco más el concepto de aldea global y los contrastes con los que vive a diario un país de los llamados emergentes como Colombia.

El metro cuadrado de Bogotá y Cartagena parece de New York, el salario mínimo recuerda a Sudán, las políticas ambientales son como las de Namibia, la mitad de nuestros compatriotas vive como Haití, somos séptimos en desigualdad, primeros en felicidad, y con la ciudad más innovadora del mundo. Si buscamos en la balanza comercial y descontamos de las exportaciones petróleo, esmeraldas, carbón, café, níquel y otros commodities, el panorama es menos alentador.

Y si analizamos a profundidad temas de empleo, salud o educación, desde el punto de vista de los clientes (los colombianos del común), la cosa tampoco mejora.

Con este antecedente, me puse a la tarea de indagar por un tema que está de moda, del que todos hablan y se muestran los mejores resultados: emprendimiento.

Pero no para repetir lo mismo de siempre, tantas empresas se crean por minuto, cuánto capital extranjero llega al país, la confianza inversionista, los BPO, ITO, KPO, etc., otros, sino para analizar el boom emprendedor, y para esto, nada mejor que comenzar por conocer la mortandad empresarial. La labor que parecía fácil se volvió un reto.

Toqué muchas puertas y en la mayoría, de manera muy educada, me respondían lo mismo: “acá no tenemos esa información, consulte en…”. Me parecía extraño que solo se encontrarán datos sobre lo positivo de un sector o actividad. Incluso, una persona a la que consulté, se atrevió a decir: “las empresas de hoy se mueren menos que las de antes, hemos mejorado muchísimo”. Pero, cuánto, pregunté. “Eso sí, no sé, pero, bastante” Solo hallé la respuesta en la Cámara de Comercio de Bogotá.

El resultado fue como un baldado de agua fría.

Al primer año de creadas, sobreviven 55 de cada 100 compañías. Al segundo año quedan 41, al tercero, 31, y en el cuarto, sobreviven solo 23. Pareciera que nos hubiéramos congelado en el tiempo. Seguimos con los mismos indicadores del siglo XX.

Cerca de la mitad de las organizaciones muere el mismo año de creadas. Y después de un lustro en el mercado solo sobrevive una.

La diferencia es que hoy tenemos TIC, planes o modelos de negocio para todos los gustos y bolsillos, ángeles inversionistas, aceleradoras, bilingüismo, líneas de crédito, información gratuita en red, acompañamiento virtual, tutores, y todo un cúmulo de actores y apoyos específicos en las diferentes etapas de los procesos de gestación y puesta en marcha de los diferentes proyectos emprendedores.

Bogotá es el termómetro del país.

Cerca del 30 por ciento del PIB y el 40 por ciento del consumo para muchas categorías se concentran en la capital y alrededores. Si el foco público-privado se orientara a consolidar a las empresas ya existentes en su rentabilidad y sostenibilidad futura, la locomotora del emprendimiento sería un cohete espacial.

Oscar Mendoza P.

Consultor empresarial

omendoza@constructordesuenos.com

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