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La vaca es de todos

Según la última encuesta Gallup, 84% de los colombianos cree que la calidad y el cubrimiento de la salud está empeorando.

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junio 14 de 2017
2017-06-14 09:40 p.m.
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La percepción ciudadana sobre la salud no escapa al ambiente de insatisfacción que ronda al país. Según la última encuesta Gallup, 84 por ciento de los colombianos cree que la calidad y el cubrimiento de la salud está empeorando, superando la percepción negativa sobre el desempleo y la guerrilla. En las encuestas de percepción sobre la calidad de vida de los ‘cómo vamos’, empieza también a puntear este tema como uno de los más preocupantes.

Hay factores que alimentan esta percepción. Uno muy importante, asociado a los escándalos de corrupción tipo Saludcoop o el cartel de la hemofilia. Hacen más ruido que el sinnúmero de procedimientos, medicamentos, accesos y coberturas que se dan sin problema, diariamente, a millones de colombianos. Como lo positivo es menos mediático que lo negativo, se afecta por esta vía, y generalizando, la confianza en el sistema y sus agentes. Sin negar que hay importantes retos de recursos, oportunidad y calidad que hay que superar.

Pero la salud es un problema de corresponsabilidad. El Ministerio lanzó recientemente una iniciativa llamada ‘La Vaca’, un símbolo de los recursos del sistema, y con el que quiere plasmar un asunto central en la concepción de la salud como bien público: ¿cómo desarrollar una cultura ciudadana como principio ético de actuación dentro del sistema de salud? Porque, por ejemplo, se evaden aportes excusándose en la corrupción, no siendo la característica predominante en el sistema.

Del total de recursos que se invierten en el sistema de salud, los asociados a escándalos de corrupción representaron en el 2016 el 1,8 por ciento, mientras que la evasión de recursos (es decir, cotizaciones no pagadas) representa el 16 por ciento. Casi 10 veces más. El restante 82,2 por ciento, son recursos que se invierten en la prestación.

Comparativamente hablando, le hace más daño al sistema de salud la evasión de recursos que la corrupción. Esto no significa disminuir la lucha contra esta, por el contrario, el gran reto es, precisamente, encontrar mecanismos de acción colectiva que blinden a la salud como un bien público, como un bien de todos. Y ello necesita de instrumentos de sanción social fuerte para los corruptos, pero también de quienes, bajo la excusa de ‘se la roban toda’, evaden sus responsabilidades y aportes. Pero que exprimen al sistema.

No hay un peor daño a la credibilidad que cuando se generalizan las culpabilidades. Todavía resuena la afirmación de hace algunos años, lamentablemente del Gobierno mismo: “se robaron el sistema de salud”, poniendo en el mismo plano tanto a quienes habían hecho el daño, como a quienes no. ¿No son afirmaciones generales como esta un aliciente para que los ciudadanos dejen de aportar al sistema? Sobre todo, cuando la inspección y vigilancia la tiene el mismo Gobierno.

Claramente, hay múltiples retos. Pero todos hacemos parte de la solución, y, en ese sentido, son necesarias las apuestas de corresponsabilidad ciudadana que reafirmen la institucionalidad del sistema, hagan viables acuerdos sociales por un mejor servicio en todo sentido y sea, entonces, posible un frente legítimo contra la corrupción y la evasión. Solo así será posible una vaca saludable.

P.D. Un mensaje de solidaridad y de energía positiva para el Ministro de Salud en estos momentos.

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