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Brújula / Una nueva tormenta en Portugal

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
marzo 24 de 2011
2011-03-24 03:23 a.m.

No son buenos los augurios para los mercados europeos en el día de hoy, tras el anuncio del Primer Ministro de Portugal de presentar dimisión a su cargo. La renuncia de José Sócrates estaba anunciada si el parlamento en Lisboa –como efectivamente ocurrió– no apoyaba el plan de austeridad impulsado por el Gobierno, el cual le permitiría mantener algo de credibilidad en la comunidad financiera internacional.

No obstante, a pesar de ese ultimátum, pesaron las voces en contra de un mayor apretón. Para gran parte de los legisladores portugueses el programa propuesto era sencillamente inaceptable, debido a sus eventuales consecuencias sociales.

Y es que, tal como se ha visto en Grecia o Irlanda, el costo de ponerse en cintura con el fin de cumplir con las acreencias es grande. En los países mencionados el desempleo aumenta en paralelo con la insatisfacción de los votantes que sienten que han pagado los platos rotos por cuenta de la ineficiencia de sus respectivos gobiernos.

El problema es que mientras eso sucede, es necesario cancelar las deudas. Por ahora la emergencia no es inminente, pues Lisboa ha logrado mantener abiertas sus líneas de financiamento, así tenga que pagar una mayor rentabilidad por sus bonos. Sin embargo, es seguro que las cosas ahora serán a otro precio.

Ante esa certeza, parecería inevitable tener que acudir a la Unión Europea en busca de ayuda. Ese es un nuevo dolor de cabeza para el bloque comunitario, cuyos fondos disponibles no son infinitos y que debe empezar a evaluar la idea este viernes, a pesar de que todavía no ha llegado una solicitud formal de auxilio.

Como si fuera poco, las noticias de Dublín tampoco son buenas. Debido a ello, y a pesar de que los ojos de la opinión están puestos en Libia, es seguro que las miradas de inquietud volverán al Viejo Continente.

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