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Colombia mira al Pacífico

La consolidación de este proyecto no es novedosa, ha sido un tema discutido después de la separación

Redacción Portafolio
POR:
Redacción Portafolio
marzo 08 de 2011
2011-03-08 04:25 p.m.

 

El anuncio realizado por el presidente de la República, Juan Manuel Santos, publicado en el diario británico Financial Times (14-02-11), en el que  manifiesta el interés de China en construir una conexión entre el Atlántico y el Pacífico, conocido como “canal seco” ha generado diversas inquietudes  que fundamentalmente muestran el viejo interés del gobierno colombiano en este proyecto y el nuevo, de un cambio en la política internacional de alinearse al eje del comercio mundial que lideran las economías de China, India, Brasil, entre otras ,denominadas “economías emergentes”.

El proyecto, que en palabras de Santos sugiere “no generar expectativas exageradas”  consiste en la construcción de una conexión ferroviaria de 220 kilómetros de longitud, que uniría al Pacífico colombiano con el Atlántico, como alternativa al Canal de Panamá. China pretende que Colombia adecue su infraestructura para reforzar el comercio con Asia y al mismo tiempo establezca una opción de paso interoceánico para el transporte de mercancías pero además “Colombia ocupa una posición estratégica, de entrada al resto de América Latina” como lo señalo el embajador Chino Gao Zhengye en Bogotá.

La consolidación de este proyecto no es novedosa, ha sido un tema discutido  después de la separación y perdida del  canal de Panamá. El presidente Betancur, ordeno mediante la Ley 53 de diciembre de 1984 la construcción del canal interoceánico Atrato-Truandó en el departamento del Choco, sin embargo este proyecto nunca se realizó, y fue en  el gobierno de Virgilio Barco cuando se retomo la  iniciativa de construir un Puente Terrestre Interoceánico (PTI) muy parecida  a la que se propone actualmente, ya que consistía en una vía férrea de 221 kilómetros, que iniciaba en Punta Aguacate en el Pacífico y terminaba en Bahía Ceverá, en el Golfo de Urabá; en este caso el PTI no se realizó debido al alto costo de  ejecución,  que según cifras de 1991, se estimaba en 2.750 millones de dólares.

En el gobierno del presidente Ernesto Samper, mediante el Decreto 0927 del 24 de mayo, se creó la Comisión Asesora Interinstitucional para el Estudio del Proyecto de construcción del canal Interoceánico y el Bioparque del Darién, que buscaba realizar los estudios técnicos y de viabilidad de la creación de un canal interoceánico. De nuevo los  altos costos limitaron la posibilidad del proyecto, que   la Comisión Asesora calculó en  11.000 millones de dólares,  que superaba los alcances del presupuesto nacional.

El proyecto del “canal seco”  es una tarea aplazada del Estado colombiano, no solo por  las implicaciones geopolíticas derivadas de la actual crisis mundial  que hacen emerger al Asia Pacifico como destino de los productos naturales (minerales y commodities) sino que  convierten este tipo de proyectos en alternativa para  integrarnos a esa dinámica región  que después de la crisis del 2008, ha crecido  de manera sostenida ( en el 2010 China e India crecieron 10.3% y 9.7%) desplazando el interés de los países latinoamericanos de comerciar  no solo con Estados Unidos,  sino  buscar   nuevos acuerdos comerciales con países que satisfagan la creciente demanda de alimentos, productos básicos, hidrocarburos y minerales.

Esta dinámica, de mirar hacía el pacífico, ya se inició en América Latina: China ha firmado tratados de libre comercio con dos países, Chile y Perú. Chile ha mantenido buenas relaciones con China,  fue el primer país Latinoamericano en reconocer a China en la OMC, situación que le permitió atraer inversión extranjera directa  para la industria minera y, por supuesto, abastecer de cobre  la demanda del dragón asiático convirtiéndose  los chilenos en su segundo socio comercial después de Estados Unidos ; sin embargo el TLC le permitirá a Chile en los próximos años comercializar otros minerales, además de madera, salmón fresco, uvas y manzanas sin ningún tipo de arancel. En el caso de Perú, China también se ha convertido en el segundo socio comercial, en el que muchas empresas  del área minera se han establecido para invertir en proyectos y comprar acciones en empresas peruanas del sector y así capturar el mercado  de minerales.

Para Brasil, según el BNDES en el total de las exportaciones brasileñas, China fue el primer  destino, así como el principal origen de las importaciones, en el 2010, siendo uno de los 10 primeros socios comerciales para los asiáticos.  El país significo también el segundo principal origen de superávit comercial de Brasil (US$ 4,98 mil millones de enero a septiembre de 2010) representado en su mayoría por productos básicos.

Esta dinámica también la refleja Argentina donde más del 95% de sus exportaciones de soja, petróleo crudo, cuero, tubos de hierro lana, entre otros, están destinados a la Republica Popular china. Mientras que en el caso de Venezuela,  el petróleo es el producto de interés en las relaciones bilaterales con China, donde se busca disminuir la dependencia de los venezolanos por el principal comprador de crudo, Estados Unidos. Para ello los países coordinan la construcción de dos refinerías y por lo menos cuatro buques cisterna, con el fin de duplicar las exportaciones hacia China en el 2012 y convertirse en el primer exportador de crudo al país asiático. Al respecto el presidente venezolano Hugo Chávez ha dicho “Aunque somos un país pequeño, somos un gigante petrolero y China no tiene las reservas necesarias para satisfacer sus necesidades”…y agrego el mandatario: “Dios puso el petróleo que China necesita para los próximos 200 años en Venezuela”;  a su vez Ecuador y Bolivia bajo la política de crear nuevas salidas a las tradicionales formas neoliberales, han sido forjadores de acuerdos de cooperación con China donde se provee a estos países de líneas de crédito importantes para la inversión del sector agrícola y el desarrollo en el área de recursos naturales, particularmente en el petróleo.

 

Debido al nuevo rumbo del comercio mundial, el gobierno colombiano entiende la necesidad de un viraje de la política exterior y del comercio internacional como se expresa en los lineamientos estratégicos del Plan Nacional de Desarrollo: “El esfuerzo por diversificar los destinos de exportación para lo cual será fundamental desarrollar la estrategia hacia el Asia Pacifico coordinada por la cancillería y el Ministerio  de Comercio Industria y Turismo. Como complemento a esta estrategia se continuara impulsando y participando en el foro  ARCO del Pacifico Latinoamericano para profundizar las relaciones con los países del ARCO y el Asia Pacifico al tiempo se mantiene el objetivo de ingresar a la Asociación de Cooperación Económica Asia Pacifico(APEC)”. En los lineamientos estratégicos para la zona Pacifico los puertos de Buenaventura, Tumaco y Quibdó juegan un papel fundamental dentro de este proyecto ya que se destaca el que “es un territorio con ventajas comparativas naturales por la ubicación geoestratégica para la integración con Asia, a través de la gran cuenca del pacifico, Ecuador y Panamá”.

Este enfoque de las políticas de comercio exterior han permitido que China sea hoy el segundo socio comercial de Colombia, desplazando a Venezuela y Ecuador  pues según el DANE en el 2010 las exportaciones a China alcanzaron la cifra record de 1.966 millones de dólares (ver Gráfico ), de igual manera las ventas a otros países han aumentado significativamente en los últimos dos años como es el caso de las exportaciones a Japón con US$511,05 millones, Singapur US$ 421,70 millones y Corea US$ 372,66 millones.

El nuevo panorama que desato la crisis mundial del   2008   y  su lenta recuperación depende más de los países emergentes que crecen a tasas positivas e impulsan el crecimiento del PIB mundial,  más que de las  economías desarrolladas, también exige una nueva mirada a la política exterior.  Las economías desarrolladas crecieron 2.8% en el 2010 contra 7% en las economías emergentes y estas últimas crecen desde el inicio de la primera década del siglo XXI. Contrasta como los países ricos en los dos siglos anteriores crecieron en promedio más que los pobres aumentando la brecha entre los dos mundos. Todo indica que la economía y la geopolítica mundial cambian de eje en el presente siglo desplazándose al Asia Pacifico  generando nuevas oportunidades a Latinoamérica y a países como Colombia.  Es necesario entonces entender lo  que explican  las cifras de crecimiento alto, “el milagro asiático”, pues Asia  iba a la zaga hasta 1960. Luego viene el despertar de los tigres asiáticos (Corea, Taiwán, Japón, Singapur, Hong Kong) y más recientemente China, India, Vietnam y Brasil que crecen por encima del 8% anual el doble del promedio mundial. Pero Asia carece de recursos naturales, y su peso en la economía mundial demanda recursos energéticos minerales y alimentos (commodities) lo cual beneficia a Oriente Medio, África y América del Sur, exportadores netos de materias primas, hay un flujo de inversión hacia países ricos en recursos naturales y todos miran al Asia Pacifico. En tiende Colombia estos cambios y vamos por el camino correcto? Si no nos preparamos  modernizando nuestra infraestructura, capacitando el recurso humano al más alto nivel, abriendo nuevos mercados podemos correr el riesgo de generar una nueva dependencia y no una interdependencia económica y política como ocurre en los tiempos de la globalización. La decisión también es política en el caso de la construcción del ”Canal Seco” y abrirnos al Pacifico.

Ricardo Mosquera Mesa

Ex rector - Profesor Asociado UNAL

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