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Ricardo Ávila
brújula

Ecos de una tragedia

Dicen que las tragedias muestran el verdadero talante de los pueblos ante la adversidad.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
POR:
Ricardo Ávila
enero 16 de 2018
2018-01-16 08:28 p.m.
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Dicen que las tragedias muestran el verdadero talante de los pueblos ante la adversidad. Si ese es el caso, Colombia no queda muy bien parada tras conocerse el lunes la noticia de la caída de una sección del puente Chirajara en la vía al Llano, que dejó un saldo luctuoso de nueve personas muertas.

El motivo es que las reacciones de un puñado de dirigentes oscila entre la mezquindad y la ignorancia, para no hablar de otras expresiones abominables en las redes sociales. De un lado, estuvieron aquellos que vieron la oportunidad de ganar réditos políticos, faltando a la verdad y poniendo en duda los méritos de un contrato firmado en las postrimerías del gobierno de Álvaro Uribe. Del otro, se encontraron los que posan de ingenieros civiles y plantearon dudas sobre la calidad de los materiales utilizados, los cálculos hechos o la propia viabilidad de domar una zona geológicamente inestable, hablando sin datos y con una propiedad que llama la atención.

Y aunque es indudable que en este caso se requiere una investigación profesional que especifique en dónde estuvieron las fallas y deje lecciones para el futuro, eso es muy distinto a poner en la picota a la ingeniería colombiana y los múltiples emprendimientos que tiene a su cargo. Por tal razón, es mejor esperar a que existan elementos suficientes de juicio y los verdaderos expertos se pronuncien, antes de emitir veredictos sin fundamento, pues lo único que se sabe con certeza es la voluntad del contratista de asumir su responsabilidad y terminar una obra que iba a ser entregada a finales del próximo febrero.

Ahora viene una demora que nadie tenía en sus cuentas y un sentimiento de luto que nadie deseaba. Aparte de la lógica búsqueda de la verdad y la asignación de responsabilidades, lo que procede es seguir adelante. Hay que hacer votos para que este lamentable episodio no afecte la voluntad de seguir impulsando el desarrollo de la infraestructura y romper los cuellos de botella que afectan la competitividad de la economía nacional.

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