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Ricardo Ávila
brújula

Un cálculo probable

Si hay un tema que no formará parte de las preocupaciones inmediatas de quien llegue al Ministerio de Hacienda, es el de la inflación.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
POR:
Ricardo Ávila
julio 05 de 2018
2018-07-05 09:05 p.m.
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Si hay un tema que no formará parte de las preocupaciones inmediatas de quien llegue al Ministerio de Hacienda, en el gobierno de Iván Duque, es el de la inflación. Ayer el Dane informó que el aumento del Índice de Precios al Consumidor en junio fue del 0,15 por ciento, inferior a las previsiones de los analistas. Como consecuencia, el acumulado de doce meses va en 3,2 por ciento, dentro del rango fijado como meta de largo plazo por el Banco de la República que está entre 2 y 4 por ciento.

A pesar de que los servicios de telefonía, el combustible y las tarifas de acueducto, alcantarillado y aseo experimentaron reajustes superiores al promedio, otros elementos de la canasta familiar compensaron tales alzas. Ese fue el caso de la energía eléctrica y el gas, o alimentos como papa y frutas frescas.

En el agregado anual, la mayor cuota de responsabilidad en el ritmo de la carestía le corresponde a la educación, con un salto del 6,4 por ciento. Mucho más atrás se encuentran salud, transporte, vivienda y comunicaciones, aunque estos grupos de gasto también avanzan más rápido que el IPC. La otra cara de la moneda es la de la comida que ha subido solo 1,7 por ciento, debido a la buena oferta de productos venidos del campo.

Debido a esa circunstancia, el poder adquisitivo real de las familias más pobres viene en aumento, pues estas le dedican una porción más elevada de su ingreso a alimentarse. En general, hay una mejora en la capacidad de consumo que le ayuda a la marcha de la economía, si esta se traduce en mayores compras.

Mientras esa incógnita se resuelve, las autoridades podrán respirar tranquilas por unos meses más. De un lado, no hay motivo para que el Emisor promueva tasas de interés más altas. Del otro, hay mayor margen de maniobra si, como esperan los técnicos, ciertos bienes agrícolas empiezan a registrar mayores precios. Para el final del año, los expertos dicen que la inflación cerraría en cercanías del 3,4 por ciento. Tras el dato de junio, dicho cálculo se vuelve más probable.

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