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Ricardo Villaveces P.

Pesimismo

Mucho de esto tiene que ver con el altísimo grado de polarización política que nos ha llevado a que poco importe la verdad.

Ricardo Villaveces P.
POR:
Ricardo Villaveces P.
julio 09 de 2017
2017-07-09 07:37 p.m.
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Al país lo abruma una ola de pesimismo pocas veces vista. Sin duda, hay razones y factores objetivos y subjetivos que pueden exacerbar este estado de ánimo. Sin ver las cosas color de rosa, o negar las realidades que llevan a este tipo de actitudes, mucho de esto tiene que ver con esas ‘olas’ de sentimientos que se crean de cuando en cuando, y que llevan a asumir, sin mayores raciocinios, las actitudes que se perciben en el entorno, terminando con un panorama negro que conduce a la depresión y el derrotismo.

Mucho del pesimismo tiene que ver con el altísimo grado de polarización política que nos ha llevado a que poco importe la verdad, sino que cada extremo presenta las cosas como dos caras de la moneda, donde no existen los grises. Se niega, así, una primera realidad: rara vez las cosas son lo uno o lo otro, y normalmente son los puntos medios y los grises los que permiten construir consensos y vivir en sociedad. La virulencia, las mentiras y el ensañamiento caracteriza muchas de estas posiciones extremas, y a esto le hacen caja de resonancia la ligereza y las irresponsabilidades de las redes sociales.

Personas informadas y que deberían poder mirar el contexto y entender las consecuencias, se montan en estas corrientes del pesimismo, olvidando el efecto de las profecías autoconstruidas (selffulfilling prophecy, las llaman en inglés). García Márquez las llamó de una forma mas poética Crónica de una muerte anunciada. Si todos decimos que las cosas están mal, terminan estando mal; y sorprende ver a esas personas ilustradas, ciegas ante las consecuencias de asumir ese negativismo generalizado.

Sin duda, los medios tienen mucho que decir en estos temas, y cito solo un par de ejemplos que ilustran el tema. El más insólito es el de la entrega de las armas de las Farc, que no tuvo la repercusión que se merece. Como ese es un asunto que despierta odios y dificulta que se mire con objetividad, menciono otros dos casos. Siempre nos hemos quejado de la incompetencia de la justicia y de los casos que quedan sin solución. Con el atentado en el Andino, en una semana ya estaban capturados una serie de personas con pruebas, aparentemente, muy sólidas. Pues bien, en este caso, lo que debería ser motivo de satisfacción por la rapidez con que actuó la Fiscalía y la Policía, se convirtió en una discusión para los medios sobre si se estaba estigmatizando a la universidad pública.

En otro ámbito diferente, en Cali, la semana pasada, un evento muy relevante como fue la reunión de los presidentes de la Alianza del Pacífico, con todo lo que eso puede traer de desarrollo y oportunidades para el país, para los medios fue un evento clandestino. Para algunos periódicos solo mereció una referencia de menos de dos centímetros y cinco líneas en la primera página, por no hablar de la ausencia de la noticia en la mayor parte de los medios de comunicación.

Así no vamos para ninguna parte.

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