Opinión
1 / 7
Contenidos vistos este mes
Disfrute de contenido ilimitado sin costo
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese
Ya completó los artículos del mes.
Sabemos que le gusta estar informado Disfrute de acceso ilimitado al contenido, boletines noticiosos y más beneficios sin costo.
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese Volver a la portada
Rodolfo Segovia S.
columnista

‘Vive la France’

Las elecciones francesas del domingo próximo están cocinadas, sin peligro para el Unión Europea o el equilibrio mundial. 

Rodolfo Segovia S.
Opinión
POR:
Rodolfo Segovia S.
abril 20 de 2017
2017-04-20 08:27 p.m.
http://m.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/24/56cdc35d70138.png

Las elecciones francesas del domingo próximo están cocinadas, sin peligro para el Unión Europea o el equilibrio mundial. Emmanuel Macron y Marine Le Pen pasarán a la segunda vuelta en mayo 7, probablemente en ese orden. También está definida esta, cuando, como sucedió hace cinco años, el club todos contra Le Pen le de la victoria a Macron y pulverice la gerontocracia gala.

Lo que no quiere decir que cese el malestar francés. Desempleo de dos dígitos, crecimiento invisible, terrorismo y ausencia de gloire, esa que tanto preocupaba al general De Gaulle, alimentan un estado de crispación a la colombienne. Su mas visible exponente es el muera Sansón y todos los filisteos Jean-Luc Méléchon, quien predica irresponsabilidad revolucionaria y que llegue Robespierre a guillotinar. Ha crecido hasta quizá superar al desenmascarado candidato republicano (gaullista) Francois Fillon.

A Fillon, político cumplidor y católico ortodoxo, que era el seguro presidente de los franceses hace seis meses, lo han fetecuado la opinión y el Canard Enchainé, cáustico folletón con veneno de avispa. Descubrieron que tuvo, como cualquier congresista local, la familia empleada en su Unidad Legislativa, sin actividad conocida y con jugosos sueldos, mientras ejercía como diputado del Parlamento Europeo. Imperdonable dejarse pillar. Su tenacidad para aferrarse a la candidatura en medio de la tormenta mediática y la deserción de sus fieles ha sido ejemplo para Maduro.

El punto de flexión para Macron llegó hace unos meses con la renuncia a la candidatura presidencial para unir fuerzas con el jefe del Movimiento Demócrata, Francois Bayrou. Los diputados y senadores de ese grupo han sido pendulares, cual conservadores colombianos, desde la fundación en el 2007 de un partido que se dice socioliberal (vaya usted a saber qué significa eso). Le dio aire al oportunista Macron, hombre que flota en la indefinición sin ser amenaza para el establecimiento y que a sus 39 años fundó partido propio el año pasado, tras abandonar a su jefe, el cuasiinexistente presidente Hollande, de quien era ministro junior.

Emmanuel el ‘Afortunado’, como su tocayo el rey portugués que gobernó en la época de oro cuando Vasco de Gama descubre el camino marítimo a la India. O como el chorrudo Felipe de Anjou, que se hizo al trono de España un poco después de que don Sancho Jimeno defendiera a Cartagena contra los piratas en 1697.

La Le Pen entre tanto no suma. Su electorado joven y obrero, desempleado y antiinmigración con aroma racista no trasciende. No bastó para adecentarse expulsar del Frente Nacional a quien lo fundó, el furibundo Jean-Marie, en un insólito parricidio. Sus feudos en el deprimido Flandes al norte, y en la costa mediterránea, invadida por una marea norafricana, no alcanzan para legitimarla nacionalmente.

El triunfo de Macron, empañado, se cree, por una abstención que podría llegar a 30 por ciento, altísima para Francia, tendrá, si embargo, que confirmarse en las elecciones legislativas el 11 y 18 de junio. Los diputados hoy pertenecen,mayoritariamente, a dos partidos tradicionales: el Republicano (conservador) y el Socialista. De ellos es la Francia profunda, con sus notables y sus militantes. El primero tuvo mala suerte con su candidato, pero es una roca sólida. El segundo se hizo el haraquiri, pero cuenta con alcaldes y burocracia. Probablemente, ganarán juntos las legislativas. ¿De dónde va a sacar Macron mayorías para gobernar? Le espera inédita cohabitación.

Lo que no se empañará, por ahora, es la joie-de vivre ¡Vive la France!.

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado