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Rudolf Hommes Rodríguez

Arañando la superficie

Rudolf Hommes Rodríguez
POR:
Rudolf Hommes Rodríguez
junio 19 de 2016
2016-06-19 01:00 p.m.
http://m.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/23/56ccbf52f0b4a.png

El presidente de la Andi, en el noticiero de Caracol, informó que la industria colombiana se ha beneficiado enormemente de la devaluación que comenzó en el 2014, y que esta ha sido la principal causa del auge de la inflación y del desconcierto que reina en la ejecución de política macroeconómica. El sector industrial ha vuelto a crecer más vigorosamente gracias a ella. Esto es muy positivo, pero se debe tener en cuenta que el alivio es temporal, y que la industria enfrenta amenazas mayores por las nuevas tendencias y cambios trascendentales que están ocurriendo tanto del lado de la oferta como de la demanda en los mercados mundiales, en la información, el acceso más amplio (democrático) a mercados y tecnologías nuevas que irremediablemente tendrán efectos locales.

Sobre estos cambios he escrito algunas columnas que se han publicado en esta misma sección y que solo han arañado la superficie, pero que anticipan que las estrategias de desarrollo productivo que hemos defendido durante años, posiblemente no son aplicables hacia adelante, o han perdido validez, y que lo que le espera al modelo empresarial de la mayoría de las empresas grandes, que hasta hace poco funcionaban bien en un mundo protegido y en el ambiente informático, tecnológico y de mercado del siglo anterior, es que surjan cambios disruptivos que pongan en serio peligro su sobrevivencia.

La amenaza puede provenir de empresitas innovadoras locales o internacionales, que aprovechando otras ventajas competitivas en el universo de la información o la tecnología, los saquen del mercado o los fuercen a adaptarse rápidamente, algo para lo que no están preparados. No poseen el ADN que les permite evolucionar, cambiar rápidamente o reaccionar positivamente al cambio. Los incentivos a los que se han acostumbrado son la protección del mercado local y su especialidad es la defensa de lo que hacen. Son prisioneras de su modelo de negocios y apegadas a lo que las ha hecho exitosas. No poseen mecanismos internos para renovarse y son relativamente impermeables al cambio que viene de afuera porque varias de ellas se benefician todavía de enormes rentas monopólicas o de transferencias orquestadas por el Estado. Son pocas las noticias de emprendimientos innovadores por compañías tradicionales, salvo la investigación de Corona, en materiales y cerámicas especiales, o el reciente anuncio de Celsia de que incursionará en robótica.

En ese ambiente empresarial hacen falta muchas ideas de cómo fomentar la innovación y el cambio, y cómo inducir a las empresas a nadar contra la corriente cuando están acostumbradas a lo contrario. Una posibilidad es imitar lo que han hecho Google, Apple y otros, que consiste en crear al margen de la organización original empresitas innovadoras independientes con el mandato de idear otros productos o cambios disruptivos que puedan afectar a la compañía original. Otra es asociarse con jóvenes emprendedores para hacer esto mismo. Para comenzar a entender ese ambiente recomiendo ver en youtube el video sobre organizaciones exponenciales, tema que me ha compartido Juan Benavides, de Fedesarrollo (www.youtube.com/watch?v=FNQSM4ipZog).

Rudolf Hommes R.
Exministro de Hacienda
rhommesr@hotmail.com

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