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Salomón Kalmanovitz

¿Por qué la desaceleración económica?

¿Cuál sería la inflación hoy si el banco no hubiera actuado desde mayo de 2006 para enfriar la econo

Salomón Kalmanovitz
POR:
Salomón Kalmanovitz
noviembre 11 de 2008
2008-11-11 12:15 a.m.
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El presidente Uribe ha insistido en que la desaceleración económica que experimenta la economía colombiana fue causada por el exceso de celo del Banco de la República en elevar su tasa de interés de referencia. Guillermo Perry salió apuntalar lo dicho por el presidente con los datos de cuentas nacionales, intentando ganarse unos puntos brownie: "Al banco se le fue la mano", profirió. Adujo que el debilitamiento de la demanda interna se debió al apretón monetario porque las exportaciones seguían registrando altos volúmenes y recomendó analizar las cifras, lo cual nos disponemos a hacer.

Pero antes preguntémonos cuál sería la inflación hoy si el banco no hubiera actuado desde mayo de 2006 para enfriar un poco la economía colombiana. Podríamos afirmar que con el doble estímulo del exceso de demanda por nuestras exportaciones y el del gobierno elevando alegremente su gasto, la inflación hoy estaría rondando los dos dígitos. Para dar un ejemplo, la construcción en 2007 creció 15%, dentro de la cual obras públicas fue dominante, acelerando la inflación de sus materiales.

El primer aviso de que el auge exportador era vulnerable lo dio la restricción de Venezuela a la importación de vehículos colombianos, cuya cuota fue reducida en un 75%. Este es un sector con un amplio multiplicador en actividades de autopartes, lo cual contribuyó a desacelerar toda la actividad industrial y a producir los primeros desempleados. Otro elemento que golpeó con fuerza a la industria fue la inflación de sus materias primas y bienes intermedios que a octubre de 2008 iba en 14%, lo cual indujo restricciones adicionales a los empresarios.

La inflación al consumidor en el mismo octubre lamía el 8%, cuando los salarios mínimos habían sido reajustados bastante por debajo y el salario del sector informal se había reducido mucho más en términos reales. Eso significa que el consumo se resintió por la propia inflación que obligó a muchos hogares a limitar sus compras. El aumento del desempleo y el subempleo contribuyen al mismo resultado.

Pero algo que le pasó desapercibido a Perry fue lo ocurrido con las obras públicas en lo que va corrido del año. El dato para el semestre I de 2008 era que la construcción había crecido 0, resultado de la construcción privada aumentando 25% todavía, pero obras públicas cayendo 18%.

Las explicaciones ofrecidas para este comportamiento fueron de dos clases: el cambio de administraciones locales y departamentales en enero había producido la suspensión de inversiones dentro del ciclo político, agravado por un cambio en la ley de contratación pública que la hizo más compleja; quizás más importante, el gobierno nacional estaba en el plan de licitar, por fin, las grandes obras que no había emprendido en 6 años de estar haciendo carreteritas y dobles calzaditas, cuando la crisis financiera estalló y alejó el financiamiento internacional de las concesiones. En otras palabras, cuando se iniciaba el deterioro de la actividad económica el gasto público terminó siendo muy pro cíclico, intensificando la pérdida de momento económico.

No estoy diciendo que la política monetaria no haya restado demanda al aumentar su tasa de referencia en 4%. Lo que nos dicen los hechos es que fue insuficiente para acercarse a la meta de inflación y que el gobierno no estaba ayudando en 2007 cuando la economía se expandió 8%, estimulada por la demanda internacional y la política fiscal. Ahora cuando la economía se desacelera, nuevamente la política fiscal intensifica el movimiento hacia debajo de la actividad productiva.

Es claro ahora que la política irresponsablemente laxa de la Reserva Federal fomentó la inflación de las materias primas, y un crecimiento muy fuerte en las economías emergentes pero desafortunadamente fue inestable e insostenible. Como tenía que ocurrir, agujereada la burbuja hipotecaria en E.U., siguió el colapso de los valores bursátiles y la corrección de los precios de las materias primas. Cuando sintamos todos los efectos de la crisis, que no salgan a acusar al banco de las malas políticas del gobierno o del propio infortunio mundial.

Para los que no saben que son los "puntos brownie": se trata del estudiante que siempre le traía algún regalo a la maestra para ver si obtenía beneficios en sus calificaciones. Frecuentemente, la estrategia fracasaba por lo evidente.

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