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La coyuntura y el empleo

El desempleo volvió a ser un problema macrosocial. Hay que tratarlo pronto con políticas de largo pl

Santiago Araoz-Fraser
POR:
Santiago Araoz-Fraser
noviembre 01 de 2010
2010-11-01 10:21 p.m.

La coyuntura está concentrada en la recuperación de la crisis que no nos ha tratado tan mal a los latinoamericanos, pero que presenta nubes negras en el futuro predecible, pues para analistas tan influyentes como Stiglitz, no hay razones para ser optimistas.

La realidad histórica de las ondas largas de la economía según Kondratieff, sumadas a errores como la aplicación de una política económica en EE. UU. de crecimiento a crédito (aún para el consumo) y excesos por la desregularización financiera, condujeron a la crisis mundial más larga y profunda desde la de 1929, frenando un largo periodo de crecimiento que favoreció inclusive a los trabajadores.

Los picos de prosperidad en la economía de EE. UU. han correspondido a las tres grandes revoluciones tecnológicas: el ferrocarril (fines del siglo XIX), la electricidad (1910-1920) y las nuevas tecnologías (desde 1980) que han financiado empresas innovadoras que también han cometido excesos y abusos respaldados en la desregularización (por ej. Lehman Brothers).

El crecimiento a crédito se agotó, la burbuja inmobiliaria estalló y luego el problema se volvió productivo; se generaron excedentes que no se podían vender por acumulación de stocks y se creó la sobreproducción; finalmente, por los despidos masivos, se generó un alto índice de desempleo con un tope en EE. UU. de 10,2 por ciento en octubre del 2009 y hoy es mundial; en España se está acercando al 20 por ciento y en Colombia se ubica por encima del 12 por ciento. Siendo lo peor contra los esfuerzos orientados a la reducción de la pobreza y la miseria, porque el mejor instrumento para reducirlas es el empleo digno y estable.

Al respecto, la OIT en su Informe '¿De una crisis a la siguiente?', reseñado por PORTAFOLIO (30/09/2010), indica que el nivel de empleo anterior a la crisis se recuperará sólo hasta 2015, ya que la austeridad la prolongará.

El 40 por ciento de quienes buscan trabajo llevan desempleados más de un año -expuestos a la desmoralización, a la pérdida de la autoestima y a problemas de salud mental-. El desempleo volvió a ser un problema macrosocial -afecta a toda la sociedad-, y macroeconómico, ya que es contrario a la recuperación; hay que tratarlo pronto con políticas de largo plazo y mecanismos específicos, incluyendo cierto proteccionismo, como lo sugiere el mismo FMI y lo están haciendo silenciosamente varios países del Grupo de los 20.

El problema tiende a volverse político con enfrentamientos y conflictos, tal como se está viendo en las capitales europeas. Por lo tanto, es urgente afrontarlo nacional y localmente. Pero para lograr avances significativos en la creación y conservación del empleo, este debe tratarse como un gran propósito nacional, cuyo objetivo sea defenderlo con el mismo empeño que hoy se busca: la estabilidad de los precios y el equilibrio fiscal.

Ojalá el Plan de Desarrollo del nuevo Gobierno tenga en consideración preocupaciones como las esbozadas, pues está en juego el bienestar y la calidad de vida del colombiano del común.

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