1 / 7
Contenidos vistos este mes
Disfrute de contenido ilimitado sin costo
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese
Ya completó los artículos del mes.
Sabemos que le gusta estar informado Disfrute de acceso ilimitado al contenido, boletines noticiosos y más beneficios sin costo.
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese Volver a la portada
Simón Gaviria

Para blindarnos de la crisis

El impacto inmediato de la pérdida de confianza en el sistema global financiero es la devaluación de

Simón Gaviria
POR:
Simón Gaviria
noviembre 04 de 2008
2008-11-04 07:06 p.m.
http://m.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/05/56b4c6ed1b8ce.png

El impacto inmediato de la pérdida de confianza en el sistema global financiero es la devaluación del peso. En muy poco tiempo ha pasado de casi 1.700 pesos-dólar a alcanzar a tocar los 2.300 pesos-dólar. De manera global se está buscando confianza en el sistema financiero. Pero como nadie sabe quién tiene los bonos tóxicos de hipotecas subprime, ni siquiera los bancos de E.U. o Europa se prestan entre ellos. La gran ironía es que aunque E.U. generó la crisis, todo el mundo está buscando refugio en ese país, comprando bonos del Tesoro americano. Liquidando posiciones en países emergentes como Colombia, para invertir en la certeza del Gobierno americano. Entre más se profundice la crisis, más recursos buscará el Tesoro americano, y más se devaluará el peso. Un alivio para nuestros exportadores, pero no del todo, ya que las monedas de países competidores como Brasil y México también se han devaluado.

La sequía de crédito es lo que nos va a afectar en el mediano plazo. El sistema financiero de Colombia no tiene inversiones en los bonos subprime, pero se financia en parte del exterior. Y como se está racionando el crédito, este se va a encarecer para los colombianos. Especialmente preocupante va a ser para el Gobierno Nacional y los exportadores. El Gobierno tiene que financiar US$1.000 millones el próximo año en el exterior, y debe expandir de manera agresiva los fondos de financiación de exportaciones e importaciones, para que siga fluyendo nuestro comercio exterior, ya que la ventana de seis años dorados que tuvimos para financiar mega-proyectos de infraestructura no se aprovechó al máximo. Lástima, porque los necesitamos mucho.

Menor crecimiento va a llevar a menos demanda de nuestras exportaciones en términos de volumen y precio. Hay que estar pendientes de la evolución de la agricultura y manufactura, especialmente las exportaciones a Venezuela. Chávez montó un ritmo de gasto basado en US$80 el barril de petróleo. El hecho de que el precio del barril esté en los US$60 el barril, nos indica profundos recortes en el gasto y crecimiento en ese país.

Adicionalmente, muchos analistas están vaticinando una devaluación del 30% del bolívar. Aunque sea bajo el monto del comercio nuestro con Argentina, todo indica que ese país está cerca a la quiebra, ya sus bonos tranzan como si lo estuviera. El populismo y la irresponsabilidad siempre acaban mal.

Seguimos lejos de la crisis de 1929, no va a haber recesión por 20 años, ni desempleo del 25%, ni se van a perder los ahorros de los ciudadanos. Pero debemos tomar medidas para que estos nubarrones no se vuelvan tormentas. Eliminar los controles de capital a la renta fija fue un gran acierto. La disminución de recaudo tributario para el Estado entre $1,5 y $3,0 billones debe llevar a mayor austeridad por parte del Gobierno Nacional.

Teniendo en cuenta la futura disminución de presiones inflacionarias de alimentos y energía, un recorte de por lo menos 0,5% en las tasas de interés se puede lograr sin poner en peligro la estabilidad de precios.

simongav@yahoo.com 

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado