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Tomás Uribe

Estados Unidos:los libertarios

Tomás Uribe
POR:
Tomás Uribe
enero 26 de 2012
2012-01-26 12:05 a.m.
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De las tres vertientes republicanas tradicionales, ‘librecambistas, neoconservadores y conservadores sociales’, los dos primeros son internacionalistas, mientras la política doméstica motiva a los conservadores.

El único tema de política exterior en el que concordaban era su apoyo a Israel, visto como un ‘baluarte de Occidente’ por los halcones de la antigua Guerra Fría o el escenario del fin del mundo, según el Génesis cristiano. Conservadores sociales y libertarios tienden a ser aislacionistas, por el presunto carácter ‘excepcional’ de Estados Unidos, y el rechazo libertario a cualquier modelo impuesto, interna o externamente.

Para entender al movimiento libertario de hoy, más vale remontarse a Charles Lindbergh y a su Movimiento por América.

¿Cómo se explica el auge del llamado Tea Party, principal rival libertario? Resalta el descrédito de los ‘neocons’ por las guerras de Afganistán e Irak, hoy percibidas como un derroche de tiempo, energía, sangre y dinero.

Le sigue el de los librecambistas, cuyos aportes aún sufragan en buena medida las finanzas republicanas, pero que ya no logran imponer sus preferencias políticas.

El conocido refrán de que ‘lo bueno para General Motors también lo es para Estados Unidos’, resulta ajeno a un Tea Party que clama por redimensionar al Estado y sospecha tanto de la ‘gran empresa’ como del ‘exceso de gobierno’. Una vasta mayoría de los republicanos prefiere Main Street a Wall Street.

Muchos recalcan las raíces históricas del Tea Party.

El rechazo popular a la fiscalista Ley de Timbre alimentó la rebelión de las Trece Colonias contra la Corona Británica sobre bases que el Tea Party aún reclama como suyas.

Según Benjamin Franklin, es “derecho indudable” del ciudadano el nunca “ser gravado salvo con su consentimiento”. Thomas Jefferson, cofundador del Partido Republicano, criticaba la redistribución por impuestos.

También se oponía a desarmar al ciudadano, a la manera de la National Rifle Association.

La Décima Enmienda ‘Constitucional’ afirma el principio de delegar el poder decisorio en el nivel más bajo. “Si los Estados lo ejercen mejor que el Gobierno, ha de corresponderles.

Si el ciudadano raso es más apto, lo debe ejercer él. La visión del fisco y Estado como supeditados a la voluntad popular no data de ayer. Otra cosa es que la hayan apropiado un Tea Party y unos libertarios dinamizados por la ‘morosidad’ económica y política, y la dura reacción de una clase blanca poco académica, económicamente privilegiada y con reflejos de ‘bunker’ ante la inmigración y la ‘insolvencia’ fiscal”.

¿De dónde viene el escepticismo libertario ante Israel? Es el de Linberg ante la Alianza contra Alemania. Él no era proalemán –un imposible en aquella época–. Sólo “creía que a Estados Unidos le iría mejor por sí mismos”.

Los beneficios ingentes dispensados a Israel a lo largo del tiempo alimentan esta convicción en Ron Paul, principal candidato libertario, “quien también votó contra la Resolución de Guerra en Irak”, y cuyo hijo se opuso a las ‘chuzadas’ en Estados Unidos.

Tomás Uribe Mosquera

tomasuribemosquera@gmail.com

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