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‘Nada previene tanto la violencia como un trabajo decente’

Para el Nobel de la Paz, la clave para que el postconflicto en Colombia sea exitoso es crear las oportunidades necesarias.

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Tendencias Por: Javier Acosta

En un momento en el que Colombia se enfrenta al importante reto de alcanzar un posconflicto exitoso, la clave para lograr esta meta y prevenir la violencia en el país es crear las condiciones para que todos cuenten con un trabajo decente y unas condiciones de vida dignas.

Así lo afirma el máximo exponente de las microfinanzas a nivel global, el premio Nobel de Paz y creador del ‘banco de los pobres’, Muhammad Yunus, quien, en conversación con Portafolio, alertó sobre los graves problemas que puede crear en el futuro la gran acumulación de capital que está habiendo en todos los países del mundo. 

¿Cómo valora la presencia que ha tenido su iniciativa en Colombia?

Hemos estado trabajando en el país desde 2012. Empezamos con microfinanzas en Caldas y después iniciamos asociaciones con negocios locales a través de nuestra organización Yunus Negocios Sociales. Por ejemplo, los emprendedores que hemos apoyado proporcionan servicios de salud a los más pobres, o a través de un joint venture con McCain Foods hemos incrementado los ingresos para cientos de agricultores de papa. Desde 2013 se han apoyado 50 negocios y se han hecho inversiones por unos US$2 millones, que han impactado a 300.000 beneficiarios y han creado más de 1.000 empleos.

¿Cree que su modelo puede ayudar a Colombia en el posconflicto?

Creo que la frustración que se genera por la pobreza no puede sostener la paz en ninguna sociedad. Para construir una paz estable hay que encontrar la forma de proveer oportunidades a la gente para tener vidas decentes. En este sentido, los negocios sociales juegan un rol fundamental para asegurar la paz, al proporcionar oportunidades económicas y acceso a educación, una vivienda digna o salud para los pobres. Nada es capaz de prevenir tanto la violencia como un trabajo decente y unas buenas condiciones de vida.

¿Cree que los negocios sociales pueden ser clave para la formalización?

Yo creo que todo el mundo nace emprendedor, el problema es que simplemente no se le da a la gente las oportunidades necesarias para descubrir y usar sus talentos para crear negocios y trabajos, pero nosotros somos naturalmente solucionadores de estos problemas, los negocios sociales son una vía sostenible para crear empleo y resolver problemas humanos. Por ejemplo, a través de nuestro nuevo programa a emprendedores in Bangladesh, financiamos a 1.000 empresarios cada mes, y esto también se puede hacer en Colombia.

¿Qué papel cree que debe jugar la banca privada?

Los bancos prestan dinero a la gente que actualmente ya lo tiene. Ellos creen que los negocios pequeños y los emprendedores no son solventes para merecer crédito, pero debería ser justo al revés, deberíamos preguntar si los bancos son merecedores de la gente. Empecé Grameen Bank con solo US$27 en mi bolsillo, prestando dinero a la población pobre sin garantías. Hoy, presta más de US$2.500 millones a 9 millones de mujeres pobres, y el 98% de ellas amortizan su deuda. Los bancos deben servir a la gente y ser el apoyo para que los emprendedores puedan crear trabajos y resolver problemas.

¿Tiene pensado nuevas iniciativas para el país?

Por supuesto, estamos planeando empezar un fuerte movimiento para los negocios sociales el próximo año, alineando al sector público, privado y la sociedad civil alrededor de es este aspecto, para nutrir el proceso de paz. No hay mejor momento que ahora para actuar, podemos apoyar a cientos de negocios sociales e inspirar a los jóvenes para crear más de estos dedicados a la gente y sin ánimo de lucro.

¿Son las microfinanzas el camino para reducir la pobreza en la región?

El microcrédito ha conseguido dar soporte a más de 300 millones de empresarios alrededor del mundo. Si se hace bien, permite a la gente con muy bajos recursos salir de la pobreza, ya que actualmente están siendo rechazados por los sistemas bancarios tradicionales. En América Latina hay más de 600 instituciones de microcrédito que dan servicio a más de 10 millones de personas. Es por esto que el microcrédito juega hoy en día un gran rol al habilitar a las personas para que puedan darles un buen uso a sus talentos en muchos países.

¿El sistema económico actual será un problema en los próximos años?

Lo que hemos podido ver en los últimos tiempos es que mientras la economía crece, se produce una concentración de riqueza, y esta tendencia incluso se está acelerando. Creo que esto es un desarrollo muy peligroso, que amenaza la cohesión social, los derechos humano y últimamente incluso la democracia. Hoy en día, las 8 personas más ricas del planeta tienen más que la mitad más pobre de la población mundial. Si una persona es dueña de una gran parte de la riqueza de un país, eso le otorga un enorme poder, socavando el gobierno del pueblo. La riqueza es como un imán, cuanto mayor es, más dinero es capaz de atraer. Necesitamos revertir esta tendencia para asegurar la paz y la estabilidad.

Rubén López Pérez
rublop@eltiempo.com