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Los trancones le cuestan al país unos 4 billones de pesos anuales

Cada año, los ciudadanos pierden 75 horas en embotellamientos, más de tres días parados en las vías de Bogotá.

Las 6 fórmulas para reducir los trancones en Bogotá

Tendencias Por: Portafolio

Para desplazarse entre la calle 127 con carrera 57 (sector de Niza, Suba) y la calle 26 con carrera 68 (Engativá), Bernardo Polo se demoraba entre 25 y 30 minutos si salía a las 5 de la mañana. Pero si ese mismo recorrido lo hacía más tarde, en horas pico, se demoraba entre 50 minutos y una hora. El tiempo de desplazamiento para ocho kilómetros se le duplicaba por efecto del trancón.

Ese problema en la movilidad queda en evidencia otra vez al revisar el más reciente informe mundial de la firma Inrix, que analiza 1.360 ciudades de 38 países. En el escalafón resultante, el Distrito ocupa el sexto puesto entre las más congestionadas: cada año, los ciudadanos pierden 75 horas en embotellamientos, más de tres días parados en las vías.

Al observar las cifras se nota que los más afectados por la falta de fluidez vehicular son quienes entran y salen de la capital durante las horas pico (entre las 6 y las 8:30 de la mañana y entre las 3 de la tarde y las 7:30 de la noche). El 39 por ciento del tiempo que estas personas se demoran para hacer su trayecto se va en atascos: si usted tiene que ingresar o abandonar Bogotá en esos periodos de tiempo, y en total se demora 90 minutos, 35 estará entre carros detenidos y caras largas.

Esta situación fue una de las que más influyó para que Bernardo decidiera, a principios del 2018, mudarse a otro país con mejores índices en calidad de vida.

El estancamiento de Bogotá en este renglón no ayuda para aliviar la moral de quienes permanecemos y a diario nos desplazamos en carro particular, SITP, taxi y Uber, pues un año antes Bogotá había ocupado el quinto puesto del ‘ranking’ (un escalón más arriba).

El año pasado (a partir del cual se entregó el nuevo estudio), las urbes de Estados Unidos fueron las que más escaños sumaron en la lista de las primeras diez. Los Ángeles es la peor, con 102 horas perdidas; luego aparecen Moscú, Rusia (91); New York, 91; São Paulo, Brasil (86) y San Francisco (79).

Según indicaciones de la Secretaría de Movilidad, en el 2019 deberíamos abandonar el señalado ‘top’ diez, pues en el 2018 entrará en operación el nuevo sistema de semáforos inteligentes. Ese despacho precisa que la nueva red, que tendrá una central desde la cual se podrán priorizar cruces y enfocar políticas de movilidad, reducirá los trancones hasta en un 30 por cierto.

Darío Hidalgo, experto del Instituto Mundial de Recursos WRI Ross, sostiene que “No es posible arreglar o solucionar el trancón. Incluso, Los Ángeles, lleno de autopistas, ocupa el peor lugar. Perpetúa (el informe) la noción equivocada del siglo XX de tratar de solucionar la movilidad individual”.

El escepticismo del analista apunta a que la respuesta a los problemas de movilidad debe mirarse de manera colectiva y sacando del enfoque prioritario a los vehículos particulares: tomar como eje los sistemas de transporte masivo y no masivo, así como mejorar las condiciones para que se pueda caminar y los biciusuarios cuenten con más vías exclusivas y conectividad. Metro, más troncales para TransMilenio, andenes con medidas que valoren al peatón y ciclorrutas deben ser los ejes de la movilidad.

Un punto adicional que reseña Hidalgo es que la capital debe seguir un camino de densificación (no expandir más la zona urbana) y mezclar usos de suelo, generando acceso para todos los ciudadanos a los medios de transporte.

Un apunte final que debería tenerse en cuenta por la Administración y la ciudadanía es que en las horas valle nocturnas, la movilidad es 14 puntos porcentuales más ágil, por lo que deberían evaluarse incentivos para cambios de horarios laborales y desplazamientos logísticos.

COLOMBIA: TERCERA

Inrix también midió el nivel de congestión vehicular en los países, apartado en el que Colombia tampoco queda bien parada, pues aparece de tercera en el pódium, solo superada por Tailandia (allí en promedio los automotores pierden 56 horas anuales en congestión) e Indonesia (51). En nuestro país, la cifra es de 49 horas.

Para esta lista se agrega, aparte de lo urbano, la movilidad en carreteras. Las ciudades de Brasil, Colombia y Venezuela se llevan el top diez en Suramérica: Bogotá (2.°), Medellín (4.°), Bucaramanga (9.°) y Cali (10.°).

“Contar con buena ‘data’ es el primer paso para atacar la congestión. Aplicando esta información para crear sistemas de transporte inteligentes se podrá mejorar la movilidad, por lo que se deben recaudar amplios volúmenes de datos en cuanto a tráfico, parqueo y población. Eso amplía el análisis para que ingenieros y planificadores urbanos tomen decisiones”, exhortó Graham Cookson, economista jefe de Inrix.

En la medición se tuvo en cuenta información (500.000 gygabites) suministrada por 300 millones de vehículos. Estos aportaron ‘data’ durante las 24 horas, de lunes a domingo y los 365 días del año, lo que permite una mirada integral de uno de los mayores dolores de cabeza del siglo XXI: los embotellamientos.

SIN DIFERENCIA DE HORAS

La hora valle, de 9 de la mañana a 4 de la tarde, y en la que se espera que el tráfico sea fluido, está en proceso de desaparición. A esta conclusión se llega tras un análisis de la Secretaría de Movilidad sobre velocidades de desplazamiento.

Hoy, el promedio de la velocidad constante en el Distrito es de 24,2 kilómetros por hora, de 7 de la mañana a 7 de la noche, lo que denota la ausencia de una diferencia entre las horas con alto flujo y las que se supone tienen tráfico ágil.

El pico y placa rige de lunes a viernes para carros particulares entre las 6 y las 8:30 de la mañana, y de 3 a 7:30 de la noche, pero este horario no parece diferenciarse con el de horas sin restricción, teniendo en cuenta tanto la velocidad como la congestión durante el día.

Para Movilidad, modificar el pico y placa no es una opción por ahora, al menos en el corto plazo. Expertos indican que cobrar por congestión y contaminación ayudaría a desincentivar el uso del vehículo particular. En el Registro Único Nacional de Tránsito (Runt) aparecen cerca de 2 millones de automotores en Bogotá. 

PÉRDIDAS ECONÓMICAS

La Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco) ha realizado estimaciones del impacto económico de los trancones en Colombia. El costo económico anual para el país rondaría los 4 billones de pesos, equivalentes a unos 1.810 millones de dólares.

Para entender esa cifra se puede decir que es equivalente a lo que el Gobierno Nacional invierte en doce meses en el sector de la salud, o al total de impuestos predial e industria y comercio que pagan los bogotanos al año.

FELIPE MOTOA FRANCO
EL TIEMPO