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¿Por qué borrar su perfil de Facebook no es sencillo ni rápido?

Al eliminarlo, no se borran todas las interacciones que tuvo con otros usuarios, ni datos más ‘sofisticados’ como su paso por grupos o conversaciones.

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Tendencias Por: Portafolio

No fue una buena semana para la red social Facebook. Brian Acton, el cofundador del servicio de mensajería WhatsApp, usó Twitter para invitar a la gente a borrar la aplicación de la página fundada por Mark Zuckerberg. En el proceso, usó la etiqueta #deletefacebook.

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El trino no podía llegar en peor momento. La red que usan 2.200 millones de personas está en la mira por el mal uso de los datos de al menos 50 millones de sus usuarios. El propio Zuckerberg tuvo que dar la cara para aceptar que “se cometieron errores y hay mucho por hacer”.

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Desinstalar la ‘app’ es el paso más extremo. Si no desea hacerlo, puede fortalecer su seguridad examinando en ‘Ajustes’ las aplicaciones a las que ha dado acceso a sus datos. Pero si está decidido a irse del todo de la plataforma, debe saber que el proceso para eliminar una cuenta en Facebook no es sencillo ni rápido.

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Si bien la empresa ofrece la opción de ‘desactivar’ su cuenta, esto equivale más a ‘darse un respiro’. Los perfiles de quienes optan por esta vía siguen habilitados en los servidores y simplemente Facebook los retira de sus índices, con lo que sus contactos no podrán interactuar con usted, tampoco se verá su nombre, su foto ni la mayoría del contenido que publicó. Nada de eso se verá.

Pero desactivar no es lo mismo que eliminar. Borrar del todo cada dato que alimentó en Facebook no es algo que se vaya a lograr con un único botón. Lo más probable es que en el proceso termine saltando de enlace a enlace hasta hallar el ‘link’ adecuado.

Para ahorrarle ese tortuoso camino, aquí le contamos paso a paso qué debe hacer.

Una vez ‘logueado’, lo primero es ir al enlace www.facebook.com/help/delete_account. Allí debe hacer clic en el botón ‘eliminar mi cuenta’, con lo cual se desplegará una ventana. Debe introducir su contraseña nuevamente y el código de verificación captcha.

A partir de ahí tendrá que esperar. El mensaje de Facebook indica que “la cuenta ha sido desactivada del sitio y será eliminada permanentemente en un término de 14 días”. Como corresponde a una empresa que no quisiera perder seguidores, le advierte que usted podrá cancelar su solicitud antes de que termine el plazo dispuesto.

Sin embargo, expertos indican que el proceso puede tardar más tiempo y que, incluso si tiene éxito, su información seguirá indexada en buscadores como Google o Bing. Esto significa que aunque elimine su perfil, usted todavía puede buscar su nombre en internet y posiblemente su cuenta seguirá apareciendo en los resultados hasta por otros seis meses.

Así mismo, es posible que su nombre, sus imágenes y sus publicaciones en el muro ya no existan, pero eso no quiere decir que Facebook dejará de conocerlo. Al eliminar su perfil, no se borran todas las interacciones que tuvo con otros usuarios, ni datos más ‘sofisticados’ como su paso por grupos o conversaciones.

Debe saber que hay muchas otras acciones que usted realiza en Facebook que no se almacenan en su cuenta y, por tanto, no están vinculadas a ella. De esta forma, un amigo, un exnovio o cualquier contacto podrá seguir teniendo los mensajes que intercambió con usted, incluso después de la desaparición de su cuenta. Esa información no se elimina. Las relaciones que mantuvo con su grupo social a través de la red, los temas que discutió o con qué usuarios conversó… Los vínculos que lo asocian con los conocidos de sus conocidos seguirán alimentando a la red social.

Que sea tan complicado llegar a la eliminación definitiva “dice algo sobre las intenciones de Facebook”, comenta Jorge Cubides, director del diplomado en tecnología de la Universidad de la Sabana y experto en mercadeo digital.

Para él, cada vez son más los usuarios que están abandonando la red social más grande del mundo y esto pasa básicamente por dos razones: por “saturación” y/o por el tiempo de nuestras vidas que nos consume, y porque la gente ha comenzado a entender que “Facebook no es un servicio gratuito como tal”, sino un negocio que consiste en monetizar los datos de la gente.

Eso es lo que se conoce como el modelo del ‘pago con datos’: usted usa un servicio, a primera vista gratuito, pero al entregar información, permite que esta sea usada para toda clase de fines publicitarios, desde perfilar gustos hasta vender publicidad dirigida. “La transacción es simple: entre, pero deje sus datos, que nosotros sabemos cómo sacarles provecho”, dice Cubides.

El experto explicó que no se trata de abandonar las redes, sino de usarlas con un mayor conocimiento de cómo operan. “Hay gente a la que eso le sirve muchísimo: a los emprendimientos, a las corporaciones, a los mismos influenciadores”. Y añade: “Una red es como tener un carro: funciona si lo sé manejar”.

Pero no todas las personas quieren ser rastreables o quieren seguir dedicándoles tiempo a las redes, así que si usted está en uno de estos grupos ya sabe cómo decirle adiós a Facebook.

EL ESCÁNDALO

Facebook atraviesa un duro momento tras la revelación de que la firma de marketing político Cambridge Analytica tuvo acceso a la información de 50 millones de usuarios de Facebook para usarla en campañas de propaganda política. La red es investigada en el Congreso estadounidense por su rol en la supuesta manipulación extranjera de las elecciones presidenciales de Estados Unidos y la Unión Europea, por iniciativas de los gobiernos alemán, el francés y el británico, ha exigido que Facebook haga más por eliminar el contenido nocivo de su plataforma y por respetar el derecho a la privacidad de los usuarios.

A principios de año, el magnate Rupert Murdoch planteó que las redes sociales deberían pagar por las noticias confiables que toman de los medios, si es que quieren ofrecerlas en sus plataformas. Y la semana pasada, el ministro de Finanzas del Reino Unido, Philip Hammond, dio a conocer un borrador con una propuesta para exigir el pago de impuestos a las empresas digitales que reciban ingresos superiores a los 922 millones de dólares y que utilicen información de usuarios en la Unión Europea, incluso si están físicamente ubicadas en otros lugares del mundo.


LINDA PATIÑO
Redactora de EL TIEMPO
En Twitter: @Linndapc