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La pugna por el centro

El tema no está en si el votante se va con Petro o Duque, está en si se va con Petro o no.

Elecciones

Tendencias Por: Portafolio

“Las elecciones más seguras, más transparentes, con mayores garantías, más observadas y con el mayor número de electores. ¡Cumplimos!” Ese fue el trino del Presidente Juan Manuel Santos, que sellaba, como bien lo indicó el mandatario, el cierre de una jornada electoral democráticamente alentadora. 

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No solo la participación de más de la mitad de la población habilitada para votar, sino el triunfo de dos opositores del gobierno actual y la ausencia de acciones violentas a lo largo del territorio nacional, son muestra de lo anterior. Otros de los aspectos relevantes que dejó la contienda fueron la gran derrota de Germán Vargas Lleras y la evidencia de un partido Liberal fraccionado, sin objetivos ni rumbo claro.

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¿Qué queda ahora para los candidatos en segunda vuelta? La respuesta está en el centro; si bien el resultado no fue el esperado para la Coalición Colombia, la campaña de Sergio Fajardo y Claudia López logró reunir un grupo numeroso de población que buscaba alejarse de los extremos. Su discurso los puso a poco más de 250.000 votos de vencer a Gustavo Petro y enfrentarse a Iván Duque por la presidencia el próximo 17 de junio. Hoy, con un nuevo escenario en el que se enfrentan dos candidatos diametralmente opuestos, son los votos de centro -los de Fajardo, pero también los de De la Calle- los que podrán resultar definitivos.

Gustavo Petro entra con una desventaja de más de 2 millones de votos, por lo que debe acercar al nuevo votante indeciso. Para eso, el respaldo al proceso de paz que, aunque perdió centralidad sigue siendo de suma importancia en la agenda nacional, deberá ser su bandera y así cobijar a quienes antes del 27 de mayo optaron por otro candidato -estrategia que ya le funcionó a Juan Manuel Santos hace 4 años. Ello servirá a su vez, como mensaje a sectores del Vargas Llerismo que a lo largo de la campaña se preocuparon por mostrar respaldo a la salida negociada con la extinta guerrilla de las FARC. Es una atmósfera complicada, Petro debe seducir votantes que en principio quisieron alejarse de su discurso, pero no es imposible, son votantes que podrían apoyarlo por defender temas que consideran claves y por hacerle contrapeso al Centro Democrático.

Tampoco será fácil para Iván Duque, sin embargo, el trabajo que debe realizar esta campaña parece ser menos complicado ya que cuenta con un importante respaldo que ha logrado materializar en elecciones como el plebiscito y las dos anteriores -Congreso y primera vuelta presidencial. Si bien, resulta posible un acercamiento con Vargas Lleras, ello no sería suficiente para lograr la presidencia. La tarea del uribismo se resume en evitar que el votante de centro se acerque a Petro. Es decir, más que concretar una alianza con Vargas Lleras, lograr que la mayoría del electorado que decidió alejarse de los extremos, opte por no tomar partido, significaría la entrada a la Casa de Nariño para Iván Duque.

En este sentido, el abstencionismo, el mundial de fútbol, un mal clima en sectores neurálgicos de votación y hasta el diseño del tarjetón electoral con espacio para el voto en blanco, que en segunda vuelta no tiene ningún efecto práctico, pueden convertirse en elementos que jueguen a favor del candidato uribista. De igual manera, la posición y agenda partidista que definan ciertos líderes, como Sergio Fajardo, Clara López y demás personajes que tomaron las banderas de centro, pueden resultar determinantes en esta disputa. En conclusión, el tema no está en si el votante se va con Petro o Duque, está en si se va con Petro o no.

Andrés Arturo Peña Galindo
Estudiante de Doctorado en Estudios Políticos e Internacionales, Universidad del Rosario.