Tendencias

¿Cómo expresar “vida” sobre cuatro ruedas?

Con un proceso entre la tecnología y lo artesanal, llega a Colombia una camioneta que expresa vida a través de su diseño. Es la Mazda CX-9.

¿Cómo expresar “vida” sobre cuatro ruedas?

Tendencias Por: Tatiana Pikieris Caicedo

Por: Juan Sebastián Morales Correa

Un proceso de constante búsqueda de la perfección, así como la obsesión por los detalles, es la mejor manera de describir el proceso creativo y de diseño que existe tras el nuevo lanzamiento de Mazda en Colombia, la CX-9 2019.

Si bien Mazda reta lo mejor de la tecnología actual en sus herramientas, prueba de ello es el sistema Skyactiv presente en sus vehículos, detrás de cada carro hay un proceso realmente artesanal e híper detallista digno de ser destacado, pues resalta en medio de una industria automotriz cada vez más rígida.

La CX-9, una SUV Premium de 7 puestos con un gran espacio y robustez, trae detrás de cada una de sus piezas un proceso de concepto y fabricación dignos de una obra de arte. Concebida por verdaderos artesanos, la camioneta se basa en la filosofía “Jinba-Ittai”, concepto oriental que expresa la unión entre “jinete y caballo en perfecta unidad'.

Estos artesanos trabajan pensando en las personas, en la simbiosis entre conductor y vehículo: buscan que los giros sean precisos y para esto las piezas deben serlo igualmente; el conductor debe tener todo a mano para evitar distracciones, entre otros factores.

Dándole propósito a la forma

Cada pieza de Mazda tiene un sentido, nada se deja al azar. Los procesos de diseño de la marca se logran por medio de un equipo de artistas expertos que solo tienen un fin: darle “vida” a los vehículos.

Pintando innumerables dibujos, en las manos de Masaya Suzuki arranca el proceso de un carro de Mazda. Este diseñador plasma sus ideas hasta lograr una armonía perfecta entre lo emocional y racional; cuando su lápiz fluye, se construye un espacio que realza el placer de conducir. El objetivo es uno solo: un vehículo que emocione y de ganas de ser conducido.

“Hay una razón detrás de la forma de cada parte. Cada forma refleja cosas tales como la función y la filosofía”, señala el artista. Y es que el diseño KODO de Mazda quiere
capturar la belleza de la naturaleza, ir más allá del diseño de materiales.

“El movimiento de un felino salvaje en el instante exacto cuando se abalanza a su presa”, es la vida que los artesanos buscan recrear, pues más que representar un metal, estos artesanos quieren construir movimiento.

Por ejemplo, la parrilla delantera de la nueva CX-9 es fruto de esto, destacándose por la profundidad y continuidad del ala, firma característica de los vehículos de esta marca japonesa, creando una sensación imponente, mientras que las luces LED generan un aspecto de vanguardia.

Este tipo de detalles llegan hasta el punto que un cliente no los notaría normalmente. Por ejemplo, la CX-9 tiene unas manijas en las cuales se prestó especial atención a la parte interior, que no se ve, desarrolladas para que el agarre sea intuitivo e imperceptible. Igual sucede con la luz, su participación en la dinámica del carro (ventanas) hace que se tenga una visión impresionante de manera inconsciente. “Los detalles inesperados”, cuentan los ingenieros de Mazda.

El diseño interior de esta nueva camioneta se caracteriza por la calidad superior y sofisticación de cada uno de los detalles. Su cuero negro o beige de lujo se acentúa con el diseño de los comandos y el acabado de cada superficie.

“Mazda hace sus vehículos enfocándose en el conductor” dice Masaya Suzuki, “cuando se trata del diseño interior, lo que tratamos de hacer es averiguar qué disposición haría sentir a las personas la necesidad de conducir el vehículo cuando se sienten en el asiento del conductor.

Lo cierto es que los dibujos son convertidos en objetos 3D por un experto moldeador de arcilla. Norio Terauchi, el moldeador del equipo de diseño de Mazda, toma el boceto y aproxima más a la realidad el vehículo. En medio de una era absolutamente digital, Mazda también incluye el diseño tangible como prioridad.

“El moldeado de arcilla nos permite crear intuitivamente una forma que llegue al corazón de las personas, es esculpir belleza y calidad”, cuenta Terauchi, quien señala que este proceso permite de paso hacer pequeños cambios que en un programa de diseño no se sienten.

El modelo a tamaño real resultante, permite que los ingenieros de Mazda prueben antes de ensamblar la CX-9 varias de sus innovaciones: su exclusivo turbo de presión dinámica, así como las mejoras de insonorización, vibraciones y asistencia inteligente de frenado en ciudad delantero, con capacidad para detectar peatones.

El brillo también es factor decisivo para enamorarse de un carro, por eso estos artesanos trabajan hasta en el acabado de la pintura, elevando el nivel de brillo en aproximadamente un 20% y aumentando de paso la profundidad un 50% frente al tradicional Rojo Místico de Mazda. Esto permite que se destaque la belleza de las formas y la dinámica de la camioneta.

La suma de todos estos factores no es más que el lenguaje de diseño KODO de Mazda, el cual se percibe con unas líneas de diseño que parten desde una filosofía de pureza, pues en la estética japonesa “menos es más”, pero cada detalle debe estar “bien hecho”.

De esta manera la CX-9 es toda una tradición ancestral, que si bien involucra en todo momento programas tecnológicos de punta, tiene un proceso que la convierten en toda una obra de arte.