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Tendencias

El hombre integra la tecnología a la historia

La primera exposición en Iberoamérica que narra la historia de las máquinas.

Cada vez son más cercanos los humanoides.

Cada vez son más cercanos los humanoides.

EFE

POR:
Gloria Helena Rey
agosto 08 de 2018 - 11:21 p.m.
2018-08-08

Nuestra especie no ha evolucionado por ella en sí misma sino gracias a los avances de la ciencia y la tecnología y, esa evolución, ha permitido, entre muchas cosas, la prolongación de la vida del hombre en el Planeta.

Los marcapasos, las prótesis, piel y huesos creados en el computador en tres dimensiones, objetos varios y diversas válvulas que auxilian a órganos atrofiados de nuestro cuerpo, que nos ayudan a vivir mejor y a sobrevivir por más tiempo, están diseñando una nueva especie de seres: los poshumanos.

(Lea: El reinado de las máquinas)

El hombre de hoy no es igual al de otros siglos y, desde hace rato, caminamos sobre la autopista de las grandes transformaciones de nuestro cuerpo, mente y sociedades en la medida en que, como especie, nos vamos transformando con la tecnología, admiten investigadores.

No nos regeneramos ni mejoramos a nosotros mismos sino que vemos mejor, gracias a los anteojos, podemos caminar sin piernas, cargar sin brazos y pintar sin manos gracias a las prótesis y a otros muchos mecanismos ideados por la tecnología e implantados por la ciencia.

(Lea: El trabajo en la era de las máquinas inteligentes

Evolucionamos gracias a esos avances y esa interacción entre tecnología y hombre será total en un futuro relativamente cercano, gracias a la fabricación mecánica e implementación de corazón, hígado, páncreas y otros órganos vitales artificiales.

Cambiaremos partes de nuestro cuerpo como hoy se sustituyen las piezas de un automóvil y, sin duda, todo en nuestra psiquis y sociedades se modificará. El perseguido sueño de la vida eterna nos afectará. Las máquinas no nos reemplazarán. Nosotros las integramos cada vez más a nuestro cuerpo.

Androides como Sophia, el primer robot con nacionalidad, concedida por Arabia Saudita y que acaba de deslumbrar a Medellín, serían apenas un peldaño externo y poco significativo en nuestra evolución como especie porque, de hecho, ya somos diferentes. Somos post humanos gracias a la tecnología.

LA EXPOSICIÓN 

Por eso y por las razones anteriores es significativa la exposición Robots. Los humanos y las máquinas que se realiza actualmente en la CosmoCaixa en Barcelona y que podrá verse hasta el 31 de enero de 2019.

“Relata una historia que empezó hace mucho tiempo. Desde que nuestros antepasados fabricaron las primeras herramientas líticas” hasta la creación y desarrollo de todo tipo de máquinas que han permitido al hombre llevar a cabo tareas antes impensables”, dice el anuncio que invita a la exposición.

Señala que, desde hace tiempo nos ronda la idea de crear un humano artificial, pese a que las máquinas ya están presentes en casi todo, incluso, dentro de nosotros mismos.
“¿Llegaremos a fusionarnos algún día con ellas?, ¿Seremos ciborgs en el futuro? ¿Compartiremos el mundo con robots que se parezcan a nosotros en el más mínimo detalle?”, se pregunta.

Más que predecir qué pasará exactamente en el futuro, la exposición hace, sobre todo, una reflexión sobre esa relación hombre- maquinas, que no sabemos hasta dónde llegará.

Dos autómatas, Ada y Charles, en homenaje a Ada Lovelace, la primera programadora, y a Charles Babbage, el padre de la computación, son los que guían y muestran a los visitantes las curiosidades y el pasado, presente y futuro de la tecnología robótica.

La exposición empieza hablando sobre la primera máquina a vapor -la eolípila-, el planeador de Leonardo da Vinci, una imprenta de 1887 o un motor de explosión de la marca FIAT del año 1926 y prosigue con el origen de los robots, donde aparecen los primeros autómatas japoneses que servían te, juguetes y otros objetos como las primeras cámaras fotográficas semi automáticas.

Luego se ingresa al presente donde aparecen robots que desarrollan diferentes actividades como Bestic que ayuda a alimentar a personas que han sufrido algún tipo de parálisis o como los Hand and Hope, que auxilian a otros en la recuperación de afecciones cerebrales mediante un sistema que capta las ondas del cerebro, las interpreta y hace que un paciente sea capaz de mover los dedos.

También muestra a los robots que actúan como desactivadores de bombas, como bomberos, los que se emplean como extintores en caso de incendios químicos o eléctricos, entre muchos otros.

Al finalizar la exposición se habilitó un espacio de reflexión y opinión en el que visitante puede dar su opinión sobre la inteligencia artificial, leer lo que otros opinan sobre la misma y escuchar la opinión de expertos sobre el tema. La idea es que puedan abrir un debate sobre el tema y, para eso, debe estar bien informados y conocerlo a fondo.

También se realizan talleres y se dan conferencias varias sobre inteligencia artificial.

La exposición permite, sin duda, aprender, y reflexionar sobre el futuro y evolución de nuestra propia especie, especialmente, cuando el estudio ‘Sigma y Delta’, de 250 páginas, realizado en Inglaterra, vaticina que en 50 años la inteligencia artificial estará tan adelantada que los robots no sólo se regeneraran y mejorarán a sí mismos, superando a los humanos en muchas cosas, sino que exigirán, como especie alternativa, los mismos derechos de los hombres.

Gloria Helena Rey

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