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¿Qué tanto influirá Álvaro Uribe en la presidencia de Iván Duque?

El electo presidente, con una trayectoria política muy corta, deja mucha incertidumbre sobre cómo será su gobierno.

Álvaro Uribe Vélez

El expresidente Álvaro Uribe Vélez observa el primer discurso de Iván Duque como presidente electo de la República.

AFP

POR:
Portafolio
junio 20 de 2018 - 10:11 a.m.
2018-06-20

Iván Duque es electo presidente con una trayectoria política muy corta que deja mucha incertidumbre sobre cómo será su gobierno. El poco conocimiento del nuevo primer mandatario y la sombra de su mentor, Álvaro Uribe, a quién debe su nominación a la candidatura de Centro Democrático, y en buena parte su victoria, han suscitado especulaciones en la campaña por parte de sus adversarios que crearon dos imágenes opuestas del entonces candidato: la del títere y la del traidor.

Lea: (Entrevista exclusiva con Iván Duque, nuevo presidente electo de Colombia)

Estas imágenes nos pueden servir de guías para observar los primeros pasos del nuevo presidente, siempre que guardamos en mente dos precisiones importantes.

Lea: (Expectativa por los detalles de la reforma tributaria de Iván Duque).

En primer lugar, tanto el peligro del Duque títere como el del Duque traidor son caricaturas. Pertenecen al registro del discurso político, más aun, del discurso de sus opositores. Iván Duque no podría ser ni un verdadero títere, ni un completo traidor. Un presidente de la república en el entorno institucional del presidencialismo latinoamericano tiene prerrogativas tan importantes que no podría ser el títere de nadie, ni de una personalidad tan avasalladora como la del expresidente Uribe. Se dice muchas veces a propósito de la presidencia que la persona crece con la función, y no hay duda de que Duque encontrará su propia manera de ejercerla a pesar de su corta experiencia.

Tampoco podría ser un traidor. El poder del presidente depende en gran parte de su capacidad a reunir una mayoría en el Congreso, y Duque necesitará en primer lugar del apoyo de su propio partido. Más aun, no tiene el capital político que tenía Santos en términos de redes y recursos propios en el mundo político, económico y social, como para poder marcar tanta distancia con los que lo acompañaron en su marcha hacia la Casa de Nariño. No obstante, las imágenes del títere y del traidor son dos polos que Duque tendrá que exorcizar necesariamente al buscar su propio camino entre ambos.

En segundo lugar, hemos probablemente exagerado al focalizar la atención sobre la relación con Álvaro Uribe. Uribe y Duque son suficientemente astutos para entender que están condenados a entenderse, manteniendo al mismo tiempo cierta distancia prudente entre ambos. Es altamente improbable que está relación pueda ser de sometimiento total de Duque a Uribe, o de ruptura abierta entre los dos.

El problema de margen de maniobra que tendrá que resolver Duque es más con su partido, y más allá, con los aliados que lo acompañaron durante la campaña. Duque llegó a la presidencia con el apoyo de la casi totalidad de la clase política, y de los gremios. Por más que resalte que no le debe nada a nadie y que gobernará con independencia, esta clase de apoyo no sale gratis, y Duque tendrá que tomar en cuenta estos intereses.
Con estas dos precisiones, la dialéctica del títere y del traidor se vuelve una pregunta quizás más sencilla pero cuya relevancia será fundamental para los primeros pasos de Iván Duque en el poder: ¿Qué tanto margen de maniobra logrará mantener con respecto a los intereses políticos, económicos y sociales que lo empujaron hacia la presidencia?

Es con este interrogante en mente que tendremos que analizar la composición del gobierno de Duque. Si sólo dependiera de él, seguramente sería un gobierno a su imagen, de gente joven, con perfil tecnocrático y alejada de la clase política. Es lo que dejó entrever en su discurso de victoria. No obstante, no podrá evitar ubicar en puestos claves a algunos de los pesos pesados que lo acompañaron en su campaña. Es lo que sugiere el sonajero que empezó desde el día siguiente de su victoria. El peso recíproco de los unos y los otros, y la manera como será recibido este primer gobierno serán los primeros indicios de cómo quedará el camino del presidente Duque.


Yann Basset
Profesor titular Facultad de Ciencia Política, Gobierno y Relaciones Internacionales, Universidad del Rosario

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