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La responsabilidad de trabajar para el campo

Monómeros Colombo Venezolanos le apuesta a la formación de los trabajadores del agro colombiano como fórmula para aumentar la productividad del sector

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5.000 familias campesinas de 10 departamentos del país se han beneficiado a la fecha de los programas de responsabilidad social empresarial de la compañía. / Fotos: Cortesía Monómeros Colombo Venezolanos

POR:
Monómeros
junio 27 de 2019 - 11:43 a.m.
2019-06-27

La Fundación Monómeros ha invertido tiempo y recursos durante los últimos cuatro años en el fortalecimiento de los pequeños emprendimientos agrícolas en 10 departamentos del país, para hacer más productivo el campo colombiano, mientras dignifica el trabajo de los agricultores y los forma para que ellos y sus familias construyan un futuro mejor.

De eso se trata el proyecto de Responsabilidad Social empresarial de Monómeros Colombo Venezolanos, con el cual se han impactado positivamente unas cinco mil familias campesinas de Antioquia, Atlántico, Boyacá, Caldas, Cauca, Cundinamarca, Huila, Nariño, Santander y Tolima, con programas de fortalecimiento empresarial y competencias para hacer más productivos sus cultivos.

“Adelantamos intervenciones sociales para promover el futuro del agro en el país. En primer lugar, desde el núcleo de las familias campesinas que más lo necesitan, para que reconozcan el valor y alcance de su labor en Colombia, y posteriormente, para que esa motivación sea materializada en una actividad eficiente y productiva, con conocimientos ya no solo empíricos, sino también actualizados y certificados por universidades de alto nivel”, comenta Jon Bilbao, presidente de Monómeros.

Herramientas para el crecimiento

A través de su Programa “Intervención en Comunidades Rurales”, la Fundación les provee conocimientos para el adecuado manejo técnico y financiero de sus negocios, que les permita no solo hacerlos más productivos, prósperos y rentables en el tiempo, sino la posibilidad de apropiarse de ellos como verdaderos proyectos de vida que aumentan la esperanza del campo colombiano.

Para ello han implementado la capacitación “Herramientas Básicas para el Crecimiento de su Negocio Agrícola", que ofrece a los interesados, durante dos meses, formación gratuita a cargo de las facultades de Ciencias Agrarias de las universidades de Antioquia y Nacional.

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La Fundación Monómeros también desarrolla iniciativas como becas universitarias, programas de formación para el trabajo, alimentación escolar y fortalecimiento a organizaciones sociales en la comunidad vecina en la ciudad de Barranquilla.

Los campesinos adquieren conocimientos prácticos en áreas como la administración eficiente de las fincas, proyecto para el campo, mejores prácticas agrícolas, finanzas familiares, contabilidad para el agro y construcción de su proyecto de vida.

“Nuestro modelo de negocio está enfocado en brindar al agricultor todo un paquete completo de ventajas para ayudarles a hacer su proyecto agrícola lo más ganador posible. Les proporcionamos fertilizantes, acompañamiento desde el momento de la pre siembra, asistencia técnica, e incluso, programas de financiación de la mano de diversos aliados, para que puedan colocar su producción de manera rentable y satisfactoria”, expresa el directivo.

Proyecto de vida rural

Para la Fundación Monómeros es claro que todos estos esfuerzos terminarán en terreno árido si no se estimula correctamente el potencial laboral reflejado en las nuevas generaciones de agricultores colombianos. Por eso creó el taller gratuito “Proyecto de Vida Conexión Rural”, una iniciativa empresarial que va de la mano con la red de escuelas rurales, para infundir desde las aulas el arraigo por el campo y la confianza de que es posible edificar un proyecto de vida prometedor en el agro.

De esa forma, los adolescentes y sus familias se educan para entender que los sueños no solo se alcanzan migrando a las grandes ciudades en búsqueda de escasas oportunidades, sino que descansan bajo sus pies, en la tierra que esforzadamente han trabajado por generaciones y que ahora pueden transformar en un negocio rentable, que les permitirá crecer como seres humanos dignos y orgullosos de saberse campesinos.

“El trabajo del campesino es de los más arduos y consagrados que existen, por eso merecen ver las ganancias de su esfuerzo, sentir que vale la pena, que mejoran su calidad de vida y que sus familias se sientan orgullosas de continuar este legado en el futuro. Juntos hemos alimentado a Colombia por más de 50 años y nos sentimos muy agradecidos por esta contribución”, concluye Jon Bilbao, presidente de Monómeros Colombo Venezolanos.

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